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Chile asegura aportes al Fogape hasta 2028 y extiende bonos para transportistas y pescadores

8 oct
9 min de lectura

El Ministerio de Hacienda de Chile informó que el Congreso despachó a ley el proyecto que amplía hasta diciembre de 2028 los aportes estatales al fondo de garantías para pequeños empresarios y suma bonos de 100.000 pesos chilenos por combustible.


El Congreso de Chile despachó a ley, el miércoles 7 de octubre de 2026, el proyecto que extiende hasta el 31 de diciembre de 2028 el plazo para que el Estado haga aportes al Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios (Fogape), cuyo plazo vigente vencía en diciembre de 2026, según informó el Ministerio de Hacienda de Chile. La misma ley amplía de seis a nueve meses un beneficio de 100.000 pesos chilenos mensuales para taxis, taxis colectivos y transporte escolar, y crea un bono de igual monto para armadores de embarcaciones de pesca artesanal de hasta 12 metros. Para una pequeña empresa, la noticia importa porque el Fogape respalda créditos de negocios que no tienen garantías suficientes, y su continuidad es una señal sobre el acceso a financiamiento en los próximos dos años.


Qué aprobó la Cámara de Diputados de Chile el 7 de octubre

La Sala de la Cámara de Diputados aprobó el proyecto el miércoles 7 de octubre y, con esa votación, terminó su tramitación en el Congreso. De acuerdo con el Ministerio de Hacienda, el texto queda ahora listo para ser promulgado y publicado en el Diario Oficial, que es el paso con el que una ley entra a regir formalmente en Chile.


El paquete reúne tres medidas distintas en una sola ley. La primera es financiera y de largo plazo: amplía la ventana en la que el Estado puede hacer aportes al Fogape. Las otras dos son apoyos de corto plazo para actividades muy sensibles al precio del combustible: el transporte de pasajeros en taxis, colectivos y furgones escolares, y la pesca artesanal.


El ministerio agradeció el amplio respaldo transversal que tuvo la iniciativa en el Congreso. La nota oficial no incluye el número de beneficiarios, el costo fiscal total ni el número de boletín del proyecto, por lo que esas cifras no se conocen a partir de la fuente oficial consultada.


El Fogape, la garantía para quien no tiene cómo respaldar un crédito

El Fogape es, en palabras de Hacienda, el fondo que respalda parte de los créditos que solicitan empresas que no cuentan con garantías suficientes para acceder a financiamiento. En la práctica, cuando un banco evalúa a una pequeña empresa sin inmuebles, maquinaria o avales para ofrecer como respaldo, la garantía del fondo cubre una parte del riesgo y hace más viable que el crédito se apruebe.


Según la misma fuente, ese respaldo se usa para financiar capital de trabajo e inversión. Capital de trabajo es el dinero que un negocio necesita para operar día a día: comprar inventario, pagar nómina mientras llegan los pagos de los clientes o cubrir la brecha entre vender a crédito y cobrar. Inversión es la compra de activos que amplían la capacidad del negocio, como un horno industrial, un vehículo de reparto o una nueva línea de producción.


La nota oficial no menciona cambios en las condiciones de las garantías ni en el porcentaje que cubren; lo que destaca es que la ley asegura que el Estado conserve la facultad de inyectar recursos al fondo durante dos años adicionales. Ese detalle es relevante porque la capacidad de un fondo de garantías para respaldar nuevos créditos depende, en buena medida, del patrimonio que tenga disponible.


Por qué pasar de diciembre de 2026 a diciembre de 2028 importa al crédito pyme

Hasta ahora, el plazo para que el Estado hiciera aportes al Fogape vencía en diciembre de 2026, es decir, en menos de tres meses. Con la nueva ley, ese plazo se extiende hasta el 31 de diciembre de 2028. Para los bancos y para las empresas que planean endeudarse, la diferencia es de horizonte: un fondo con la puerta abierta a nuevos aportes durante dos años más ofrece una base más estable para programar créditos garantizados.


Piense en una panadería de barrio en Valparaíso que quiere cambiar sus hornos en 2027, o en un taller de mecánica en Temuco que necesita capital de trabajo para comprar repuestos antes de la temporada alta. Si ninguno tiene propiedades para hipotecar, su opción realista de crédito suele depender de una garantía como la del Fogape. Saber que el fondo puede seguir recibiendo aportes del Estado no garantiza que cada solicitud se apruebe, pero reduce la incertidumbre sobre la disponibilidad del instrumento.


Este anuncio se suma a otras medidas recientes para pequeñas empresas en Chile, como las que PYME NOTICIAS reseñó en la nota sobre la ley pro pyme que toca la tasa de facturas y las patentes. En conjunto, muestran que el acceso a financiamiento y el costo de operar siguen en el centro de la agenda pública chilena para las empresas de menor tamaño.


Taxis, colectivos y transporte escolar: tres meses más de apoyo

La segunda medida beneficia a los dueños de taxis, taxis colectivos y vehículos de transporte escolar. Ellos ya recibían un beneficio de 100.000 pesos chilenos mensuales durante seis meses. La ley amplía ese periodo a nueve meses, de modo que el pago se extiende a octubre, noviembre y diciembre de 2026.


Para un conductor que trabaja por cuenta propia o para una pequeña empresa de furgones escolares, estos tres pagos adicionales ayudan a absorber el costo del combustible en el último trimestre del año, que en el caso del transporte escolar coincide con el cierre del calendario académico. Hacienda presenta el beneficio como una forma de que estos transportistas puedan seguir operando pese al mayor costo de los combustibles.


Es importante leer bien la cifra: los 100.000 pesos chilenos son un monto mensual por beneficiario, no un total del programa. La nota oficial de Hacienda no detalla cuántos vehículos o personas reciben el apoyo ni los requisitos de postulación, de modo que cada transportista debe consultar los canales oficiales del Gobierno de Chile para confirmar si califica.


Bono de combustible para armadores de la pesca artesanal

La tercera medida es nueva. La ley crea un bono de 100.000 pesos chilenos mensuales, entre octubre y diciembre de 2026, para los armadores de embarcaciones artesanales de hasta 12 metros de eslora inscritas en el Registro Pesquero Artesanal. El armador es quien opera la embarcación como unidad productiva, que en la pesca artesanal suele ser un pequeño empresario o una familia.


El bono tiene un destino exclusivo: los recursos solo pueden usarse para comprar combustible para las embarcaciones. Esa condición lo diferencia de un subsidio de libre uso y lo vincula directamente con el costo que más pesa en cada salida al mar.


Una pequeña caleta del sur de Chile, donde varias lanchas de menos de 12 metros abastecen a restaurantes y pescaderías locales, ilustra el efecto en cadena: si el combustible encarece cada jornada, los pescadores salen menos o suben precios, y eso termina afectando a los negocios de comida y comercio que dependen de su producto. Un apoyo focalizado en combustible busca amortiguar ese golpe en el último trimestre del año.


El plan Chile Sale Adelante y la presión de los combustibles

Según el Ministerio de Hacienda, los nuevos beneficios dan continuidad a los apoyos del plan Chile Sale Adelante. El objetivo declarado es que los beneficiarios puedan seguir operando pese al mayor costo de los combustibles.


Esa lógica conecta las tres medidas. El transporte de pasajeros y la pesca artesanal tienen márgenes estrechos y gastos de combustible difíciles de trasladar de inmediato a sus tarifas o precios. El Fogape, por su parte, actúa sobre otro frente: cuando los costos suben, muchas pequeñas empresas necesitan más capital de trabajo para sostener inventarios y pagos, y el crédito garantizado es una de las pocas vías a su alcance.


La combinación de alivios directos y temporales con un instrumento financiero de más largo plazo responde a dos necesidades distintas: aliviar el costo inmediato y sostener el acceso al crédito en los próximos años.


Qué pueden aprender las pymes colombianas del caso chileno

Para el empresario colombiano, la decisión chilena deja tres lecciones que vale la pena considerar como orientación general. La primera es que la continuidad de un fondo de garantías es tan importante como su existencia. Un instrumento que funciona con plazos ciertos permite a bancos y empresas planear créditos de inversión a varios años, en lugar de depender de renovaciones de último momento.


La segunda lección es que los apoyos frente al costo del combustible tienden a ser focalizados y temporales. En Chile se dirigen a actividades concretas, con montos mensuales definidos y un periodo de tres meses. Para una pyme colombiana de transporte, logística o pesca, eso refuerza la idea de no construir el presupuesto sobre alivios que pueden terminar, sino de usarlos como un puente mientras ajusta tarifas, rutas o consumo.


La tercera es la importancia de prepararse para el crédito garantizado antes de necesitarlo. En Colombia también existen líneas de crédito con respaldo público para micro y pequeñas empresas, como las que PYME NOTICIAS ha reseñado en la nota sobre crédito para microempresas en Norte de Santander con Bancóldex. Y conocer los límites de costo del dinero ayuda a comparar ofertas, un tema que se explica en la nota sobre la tasa de usura de octubre y los topes del crédito.


Chequeo práctico antes de pedir un crédito con garantía

Tanto en Chile como en Colombia, una pequeña empresa que piensa endeudarse con respaldo de un fondo de garantías puede revisar algunos puntos básicos. Lo que sigue es una orientación general, no un requisito oficial de ningún programa:


  • Defina si necesita capital de trabajo o inversión, porque el plazo y la cuota cambian según el uso del crédito.

  • Tenga al día sus estados financieros y sus declaraciones de impuestos, que son lo primero que pide el banco.

  • Pregunte qué porcentaje del crédito cubre la garantía y cuánto cuesta la comisión, para incluirlo en el costo total.

  • Compare la cuota mensual con su flujo de caja en los meses más flojos del año, no en los mejores.

  • Si su negocio depende del combustible, calcule cuánto subiría su costo si un subsidio temporal termina.


El caso chileno muestra que las reglas de un fondo de garantías pueden cambiar con una ley y que conviene seguir esos cambios de cerca. Si usted tiene clientes, proveedores o socios en Chile, o exporta a ese mercado, la extensión del Fogape hasta 2028 sugiere que el crédito garantizado seguirá siendo una herramienta disponible para sus contrapartes de menor tamaño. Y si su negocio está en Colombia, la decisión es un recordatorio útil: preparar la empresa para ser sujeta de crédito es una tarea permanente, no algo que se hace solo cuando aparece una línea especial.


Fuente principal: Ministerio de Hacienda de Chile, "Ministerio de Hacienda valora despacho a ley del proyecto que extiende bonos a transportistas y pescadores artesanales y amplía plazo de aportes al FOGAPE", publicado el 7 de octubre de 2026. Información complementaria: no hay otra fuente primaria para esta nota.


Preguntas frecuentes sobre la extensión del Fogape y los bonos de combustible en Chile

¿Qué es el Fogape?

Es el Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios de Chile, que respalda parte de los créditos que solicitan empresas que no cuentan con garantías suficientes para acceder a financiamiento.


¿Qué cambió con la nueva ley para el Fogape?

El plazo para que el Estado haga aportes al Fogape se extendió hasta el 31 de diciembre de 2028; el plazo anterior vencía en diciembre de 2026.


¿Cuándo se aprobó la ley?

La Cámara de Diputados de Chile la despachó el miércoles 7 de octubre de 2026, con lo que terminó su tramitación en el Congreso.


¿Cuándo empieza a regir?

Según el Ministerio de Hacienda, la ley queda lista para ser promulgada y publicada en el Diario Oficial, paso con el que entra en vigor.


¿Para qué tipo de créditos sirve el Fogape?

Según Hacienda, respalda financiamiento para capital de trabajo e inversión de empresas sin garantías suficientes.


¿Qué beneficio reciben taxis, colectivos y transporte escolar?

Un beneficio de 100.000 pesos chilenos mensuales que pasa de seis a nueve meses, sumando octubre, noviembre y diciembre de 2026.


¿Quiénes reciben el nuevo bono de pesca artesanal?

Los armadores de embarcaciones artesanales de hasta 12 metros inscritas en el Registro Pesquero Artesanal, con 100.000 pesos chilenos mensuales entre octubre y diciembre de 2026.


¿En qué se puede usar el bono de pesca artesanal?

Solo en la compra de combustible para las embarcaciones, según la nota oficial del Ministerio de Hacienda.


¿Por qué el Gobierno de Chile entrega estos bonos?

Hacienda explica que dan continuidad al plan Chile Sale Adelante y buscan que los beneficiarios sigan operando pese al mayor costo de los combustibles.


¿Se conoce el costo fiscal o el número de beneficiarios?

No. La nota oficial del Ministerio de Hacienda solo informa los montos mensuales individuales y los plazos, sin cifras de beneficiarios ni de costo total.


¿Qué puede aprender una pyme colombiana de esta medida?

Que la continuidad de los fondos de garantía da horizonte al crédito pyme y que los alivios por combustible suelen ser temporales, por lo que conviene planear sin depender de ellos.

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