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Opinión: la inseguridad regional es un costo de producción que las microempresas pagan en silencio

hace 22 horas
9 min de lectura

En menos de una semana, Confecámaras emitió tres comunicados de solidaridad con empresarios de Santa Marta, La Guajira y Aguachica. Detrás de cada cierre forzado hay un costo que no aparece en ningún estado de resultados y que pagan, sobre todo, los negocios más pequeños.

Hay costos que ningún contador registra en una columna propia. No tienen código en el plan de cuentas ni aparecen en la declaración de renta. Pero existen, y cualquier dueño de un negocio pequeño en una zona afectada por la violencia sabe exactamente cuánto pesan. Son los días que la persiana no se levanta, los pedidos que no llegan, los clientes que prefieren quedarse en casa y los empleados que no pueden desplazarse.

Entre el 23 y el 25 de septiembre de 2026, Confecámaras, la red que agrupa a las cámaras de comercio del país, publicó tres comunicados de solidaridad. Uno con Santa Marta, otro con La Guajira y otro con Aguachica, en el sur del Cesar. Leídos juntos, dibujan un mapa que merece más atención de la que suelen recibir este tipo de pronunciamientos.

Esta es una columna de opinión de PYME NOTICIAS. Los hechos que la sustentan provienen de los comunicados oficiales de Confecámaras; las ideas y propuestas que siguen son de PYME NOTICIAS, no de Confecámaras ni de las cámaras de comercio mencionadas. La columna parte de una idea sencilla: la inseguridad regional es un costo de producción. Y, como todo costo, se puede medir, se puede gestionar y se puede mitigar con instrumentos concretos. Tratarla solo como un asunto de orden público deja por fuera a quienes más la sufren.

Tres comunicados en tres días: lo que registró Confecámaras

El 23 de septiembre, Confecámaras expresó su solidaridad con la Cámara de Comercio de Santa Marta, su presidente ejecutivo, Carlos José Jaramillo Ríos, y los empresarios de la ciudad ante un paro armado anunciado por un grupo armado ilegal. El comunicado describe amenazas e intimidaciones que obligaron al cierre de establecimientos y limitaron la actividad económica y la movilidad en Santa Marta y otros municipios del Magdalena.

Al día siguiente, fechado el 24 de septiembre en Bogotá, llegó el comunicado sobre La Guajira. Allí la red rechazó el atentado contra la línea férrea de Cerrejón en Uribia y las intimidaciones asociadas al mismo paro, que generaron cierres comerciales y restricciones de desplazamiento en la Troncal del Caribe, especialmente entre La Guajira y Magdalena.

El 25 de septiembre, el tercer pronunciamiento se refirió a Aguachica, donde la noche del 24 se registró un ataque con drones y explosivos contra la Estación de Policía. Las autoridades reportaron daños materiales en la infraestructura policial.

Los tres textos insisten, con distintas palabras, en la misma idea: la seguridad es una condición para el desarrollo de la actividad empresarial. En el caso de La Guajira, el comunicado habla de la seguridad y la movilidad como condiciones indispensables. Es una afirmación que nadie discute. El problema es qué hacemos con ella una vez la escribimos.

El costo que no aparece en el estado de resultados

Una gran empresa puede absorber tres días de cierre. Tiene inventarios, líneas de crédito, sedes en otras ciudades y, con frecuencia, seguros que cubren interrupción del negocio. Una microempresa no tiene nada de eso. Para ella, tres días sin vender pueden ser la diferencia entre pagar o no la nómina de la quincena.

Pensemos en un restaurante familiar en el centro de Santa Marta. Compró el pescado, el arroz y las verduras para la semana. Si el paro lo obliga a cerrar, pierde la mercancía perecedera, sigue pagando arriendo y servicios, y sus empleados dejan de recibir ingresos. Nada de eso se recupera cuando vuelve a abrir.

O un transportador que mueve carga por la Troncal del Caribe entre Riohacha y Santa Marta. Las restricciones de movilidad le dejan el camión parqueado, pero la cuota del crédito del vehículo sigue corriendo. Y el cliente que esperaba la mercancía empieza a buscar otro proveedor.

Una tienda de barrio en Aguachica quizá no cierre, pero el miedo cambia los hábitos. La gente sale menos de noche, compra lo justo y posterga lo demás. Las ventas caen sin que haya un día específico que se pueda señalar como pérdida. Ese es el costo más difícil de medir y, a la vez, el más persistente.

Por qué pesa más en las micro y pequeñas empresas

La razón es estructural. Las microempresas operan con márgenes estrechos, poca caja y alta dependencia del flujo diario. En PYME NOTICIAS hemos informado cómo, según el DANE, los micronegocios caen en número pero crecen en ingresos y empleo. Son un tejido que sostiene buena parte del empleo en las regiones y que, al mismo tiempo, tiene muy poca capacidad de resistir un choque.

Además, muchas de estas unidades son informales o semiformales. No tienen acceso a seguros, no llevan contabilidad detallada y no saben cómo documentar una pérdida. Cuando llega una ayuda, suelen quedar por fuera porque no pueden demostrar lo que perdieron.

Hay otro efecto menos visible: la inseguridad desalienta la inversión. Un emprendedor que pensaba abrir una segunda sede, comprar un equipo o contratar a una persona más, posterga la decisión. Esa inversión que no ocurre también es un costo, aunque no figure en ninguna estadística del día siguiente.

También está el efecto sobre el empleo. Cuando un negocio pequeño cierra varios días, los primeros en sentirlo son los trabajadores por día, los domiciliarios y los proveedores informales que dependen de esa actividad. Así, el costo de la inseguridad se reparte en cadena por la economía local, mucho más allá del establecimiento que baja la persiana.

Lo que ya hacemos ante los desastres naturales

Colombia tiene experiencia en responder a emergencias. Cuando hay inundaciones, deslizamientos o temblores, suelen activarse protocolos de atención, censos de afectados y, en muchos casos, apoyos o alivios temporales. No siempre funcionan con la velocidad deseada, pero el camino institucional está trazado.

Frente a los choques de seguridad regional, ese camino es mucho menos claro para los negocios. Los comunicados de solidaridad cumplen una función importante: visibilizan, respaldan y reconocen el trabajo de las cámaras locales. Pero después del comunicado, el empresario vuelve a estar solo con sus cuentas.

Hay una señal interesante en el comunicado sobre La Guajira: la Cámara de Comercio de ese departamento adelanta un censo de afectaciones entre empresarios para dimensionar el impacto. Ese es exactamente el tipo de acción que debería convertirse en norma, no en excepción. Sin datos no hay política, y sin política cada crisis se atiende desde cero.

La comparación con los desastres naturales tiene sentido por una razón práctica. En ambos casos el negocio no tiene responsabilidad en lo que ocurre, el golpe llega sin aviso y el daño se concentra en un territorio. Lo que cambia es la causa, no el efecto sobre la caja. Un comerciante de Riohacha que cierra tres días por un paro enfrenta el mismo problema de liquidez que uno de otra región que cierra tres días por una inundación.

Una propuesta: protocolos de continuidad empresarial ante crisis de seguridad

La propuesta de PYME NOTICIAS, que no figura en los comunicados de Confecámaras, es tratar las crisis de seguridad que afectan la actividad económica con la misma lógica que las emergencias naturales. No se trata de reemplazar la responsabilidad del Estado en materia de orden público, sino de complementar su acción con herramientas que protejan el tejido empresarial mientras se restablece la normalidad.

Ese protocolo podría tener tres componentes. Primero, un censo rápido y estandarizado de afectaciones, liderado por las cámaras de comercio con una metodología común para todo el país. Segundo, un paquete de alivios temporales activable cuando se superen ciertos umbrales, como periodos de gracia en créditos o líneas de liquidez con condiciones especiales. Tercero, acompañamiento técnico para que los negocios afectados documenten sus pérdidas y accedan a esos instrumentos.

A juicio de PYME NOTICIAS, la red de cámaras tiene la capilaridad para hacerlo. Según los propios comunicados de Confecámaras, está presente en 1.103 municipios con más de 250 sedes. Pocas instituciones en Colombia tienen ese alcance territorial y ese conocimiento directo de los empresarios locales.

La banca de desarrollo también tiene un papel. En PYME NOTICIAS hemos reseñado líneas de crédito de Bancóldex orientadas a la liquidez de las mipymes. La pregunta es si instrumentos de ese tipo podrían diseñarse con una ventanilla específica para zonas afectadas por choques de seguridad, activable con base en el censo de las cámaras.

Qué puede hacer hoy el empresario de una zona afectada

Mientras las instituciones avanzan, hay decisiones que están en manos de cada empresario. No eliminan el riesgo, pero reducen el golpe. Estas son cinco que vale la pena revisar esta misma semana:

  • Registre cada día de cierre o de ventas reducidas, con fecha, causa y pérdida estimada; ese registro será clave para acceder a cualquier apoyo.

  • Participe en los censos de afectaciones de su cámara de comercio y mantenga actualizados sus datos de contacto en el registro mercantil.

  • Identifique qué inventario es perecedero y cómo reducir su exposición en semanas de riesgo.

  • Tenga un canal de venta alterno, como domicilios o pedidos por mensajería, para los días en que no pueda abrir.

  • Converse con su entidad financiera antes de incumplir una cuota; negociar a tiempo suele abrir opciones que no existen después.

La seguridad como condición para producir

Los comunicados de Confecámaras expresan una idea que todo empresario comparte: sin seguridad no hay actividad económica sostenible. La tarea pendiente es convertir esa convicción en instrumentos que lleguen al negocio más pequeño, no solo al más visible.

Medir el costo de la inseguridad, reconocerlo como un riesgo empresarial y diseñar respuestas específicas para las micro y pequeñas empresas es un trabajo que puede hacerse sin esperar a que el problema de fondo se resuelva. Es, sobre todo, una forma de evitar que cada nueva crisis borre años de esfuerzo de miles de familias.

Si su negocio está en una región afectada, acérquese a su cámara de comercio, pregunte por los censos de afectaciones y empiece hoy a documentar sus pérdidas. Ese registro, que parece un trámite menor, es la base para que su caso cuente cuando se diseñen las respuestas.

Fuente principal: Confecámaras, "Confecámaras expresa su solidaridad con la Cámara de Comercio de Santa Marta, empresarios y comerciantes ante paro armado", publicado el 23 de septiembre de 2026. Información complementaria: Confecámaras, "Confecámaras expresa su solidaridad con La Guajira ante las afectaciones de orden público" (fechado el 24 de septiembre de 2026) y "Confecámaras expresa su solidaridad con Aguachica y rechaza ataque contra la Estación de Policía" (25 de septiembre de 2026).

Preguntas frecuentes sobre la inseguridad regional y las microempresas

¿Qué comunicados publicó Confecámaras sobre seguridad en septiembre de 2026?

Tres comunicados de solidaridad: con Santa Marta (23 de septiembre), con La Guajira (fechado el 24 de septiembre) y con Aguachica (25 de septiembre), por hechos de orden público que afectaron la actividad empresarial.

¿Qué ocurrió en Santa Marta?

Según Confecámaras, un paro armado anunciado por un grupo armado ilegal generó amenazas e intimidaciones que obligaron al cierre de establecimientos y limitaron la actividad económica y la movilidad en Santa Marta y otros municipios del Magdalena.

¿Qué pasó en La Guajira?

Confecámaras rechazó un atentado contra la línea férrea de Cerrejón en Uribia y las intimidaciones asociadas al paro, que causaron cierres comerciales y restricciones en la Troncal del Caribe.

¿Qué sucedió en Aguachica?

La noche del 24 de septiembre se registró un ataque con drones y explosivos contra la Estación de Policía. Las autoridades reportaron daños materiales en la infraestructura policial.

¿Por qué la inseguridad es un costo de producción?

Porque genera días sin ventas, mercancía perdida, gastos fijos que siguen corriendo y clientes que cambian sus hábitos. Todo eso reduce el ingreso y el margen del negocio aunque no aparezca como un rubro contable.

¿Por qué afecta más a las microempresas?

Porque operan con poca caja, márgenes estrechos y alta dependencia del flujo diario. Además, muchas no tienen seguros ni registros que les permitan documentar pérdidas.

¿Qué es un censo de afectaciones empresariales?

Es un levantamiento de información sobre los negocios afectados por un hecho y las pérdidas que sufrieron. La Cámara de Comercio de La Guajira adelanta uno tras los hechos recientes.

¿Qué propone esta columna?

PYME NOTICIAS propone crear protocolos de continuidad empresarial ante crisis de seguridad, similares a los que se usan en desastres naturales, con censo estandarizado, alivios temporales y acompañamiento técnico. Es una propuesta de esta columna, no de Confecámaras.

¿Confecámaras pidió medidas al Gobierno en esos comunicados?

No. Los tres comunicados expresan solidaridad y rechazo a los hechos, pero no contienen peticiones al Gobierno ni proponen instrumentos de alivio. La propuesta de protocolos es de esta columna.

¿Por qué las cámaras de comercio podrían liderar ese protocolo?

En opinión de PYME NOTICIAS, por su alcance: según Confecámaras, la red está presente en 1.103 municipios con más de 250 sedes, lo que le da presencia territorial y conocimiento directo de los empresarios locales.

¿Existen hoy créditos de emergencia para negocios afectados por inseguridad?

Los comunicados de Confecámaras no mencionan instrumentos específicos. Consulte con su cámara de comercio y su entidad financiera qué opciones están disponibles en su región.

¿Qué debo hacer si mi negocio tuvo que cerrar por un paro armado?

Registre cada día de cierre con la pérdida estimada, participe en los censos de su cámara de comercio y hable con su entidad financiera antes de incumplir pagos.

¿Cómo puedo reducir el impacto de un cierre forzado?

Reduzca el inventario perecedero en semanas de riesgo, tenga un canal de venta alterno como domicilios y mantenga un colchón de caja para cubrir gastos fijos.

¿Sirve de algo documentar las pérdidas si no hay ayudas?

Sí. Ese registro le permite dimensionar el impacto real en su negocio, negociar con acreedores y acceder a apoyos si se activan más adelante.

¿Dónde puedo leer los comunicados de Confecámaras?

En la sección de noticias del sitio web de Confecámaras, confecamaras.org.co, donde están publicados los tres pronunciamientos.

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