
Salsas de la Sierra, la microempresa quindiana que perdió su punto de venta por el terremoto y batió récord en una feria
La Gobernación del Quindío contó el 8 de octubre de 2026 la historia de Salsas de la Sierra, una marca quindiana que quedó sin vitrina por el cierre de Plaza Flora tras el terremoto y logró récord de ventas en una feria de reactivación de 17 días.
Salsas de la Sierra, una microempresa quindiana de salsas fundada en 2017 por Mario Piedrahita y Sandra Patricia Sierra, logró un récord de ventas en una feria de reactivación económica de 17 días en Armenia, después de que el terremoto del 10 de agosto obligara a cerrar el centro comercial Plaza Flora, donde vendía sus productos. Así lo contó la Gobernación del Quindío en una publicación del 8 de octubre de 2026. El caso le interesa a cualquier pyme del Eje Cafetero y del país porque muestra cómo un negocio pequeño puede sostener sus ventas cuando pierde de un día para otro su punto físico: moviéndose a ferias, apoyándose en la institucionalidad local y cuidando un producto con identidad propia.
Una marca que nació de una necesidad en la mesa de la casa
Según la Gobernación del Quindío, Mario Piedrahita y Sandra Patricia Sierra crearon la empresa en 2017 porque buscaban salsas saludables que no encontraban en el mercado. Esa es una historia frecuente en el emprendimiento de alimentos: el fundador es primero un consumidor insatisfecho y luego decide fabricar lo que le hace falta.
Hoy la marca elabora seis variedades de salsas sin conservantes, sin mayonesa y sin leche. Ese detalle no es menor. En un mercado lleno de salsas industriales, la promesa de un producto sin esos ingredientes le da una razón clara al cliente para pagar por una marca local en vez de tomar la primera opción de la góndola.
El producto estrella: un ají con ocho variedades y un año de añejamiento
El producto insignia de la empresa es una salsa de ají hecha con ocho variedades de este fruto, deshidratadas con finas hierbas y envejecidas durante un año. De acuerdo con la Gobernación, es una de las salsas más vendidas de la marca a nivel internacional.
Un proceso de añejamiento de un año tiene implicaciones de negocio que vale la pena mirar. Obliga a planear la producción con mucha anticipación, a inmovilizar materia prima y espacio durante meses y a tener claro cuánto se va a vender el año siguiente. A cambio, crea un producto difícil de copiar rápidamente: un competidor no puede lanzar algo equivalente de un mes para otro.
La Gobernación también informó que la empresa prepara una nueva salsa de chimichurri con jalapeños. Ampliar el portafolio con un sabor nuevo es una forma de darle a los clientes actuales una razón para volver y de abrir conversación en ferias y redes sociales.
El golpe: el cierre de Plaza Flora tras el sismo
El negocio, como el de cientos de emprendedores quindianos, se vio afectado por el cierre del centro comercial Plaza Flora tras el terremoto del 10 de agosto, según la nota oficial. Para una microempresa, perder el punto de venta en un centro comercial significa perder de golpe el flujo de clientes que pasan, prueban y compran por impulso, que en productos gourmet como las salsas suele ser una parte importante de las ventas.
La fuente no publica cifras sobre cuánto cayeron las ventas durante el cierre ni cuántas personas trabajan en la empresa. Lo que sí deja claro es que el impacto fue compartido por muchos negocios del mismo centro comercial, lo que convirtió el problema de una empresa en un problema colectivo que pedía una respuesta también colectiva.
La feria de 17 días que cambió el panorama
Con el apoyo de la Gobernación del Quindío, según su publicación sobre el caso, Salsas de la Sierra participó en una feria de reactivación económica que se realizó durante 17 días frente al Super Inter Plaza, en el norte de Armenia. Allí, según la publicación, la marca logró romper su récord de ventas, con cifras nunca antes alcanzadas. La entidad no publicó la cifra de ventas.
Mario Piedrahita agradeció a la Gobernación porque las empresas fueron tenidas en cuenta y, según la publicación, gracias a ese impulso "volvieron a empezar". La frase resume bien lo que significa una feria para un microempresario que acaba de perder su vitrina: no solo es un lugar para vender, sino una forma de recuperar contacto con los clientes, mostrarse activo y generar caja mientras se define el siguiente paso.
Hoy el punto principal de la marca está en Pastolac, ubicado en un espacio tipo burbuja en el sótano de Plaza Flora, según la Gobernación, y la marca también está en Instagram como @salsasdelasierra.
Lo que otros negocios del Eje Cafetero pueden aprender
El caso de Salsas de la Sierra deja varias lecciones que sirven para negocios de distintos sectores, no solo de alimentos.
La primera es que tener un producto con identidad propia ayuda en la crisis. Cuando un cliente recuerda la salsa de ají añejada o la promesa de salsas sin conservantes, puede buscar la marca en otro lugar. Un producto genérico, en cambio, se reemplaza fácilmente por el de la góndola más cercana.
La segunda es que las ferias funcionan mejor cuando hay un aliado institucional detrás. En este caso la Gobernación respaldó la participación de los emprendedores, un apoyo que un microempresario solo difícilmente consigue. En el Quindío se han visto otros ejemplos de eventos que mueven ventas locales, como el Festival del Maíz en Barcelona o el Festival de la Trucha en Salento.
La tercera es que la ubicación de una feria importa. Hacerla frente a un supermercado de alto tráfico, como ocurrió en Armenia, pone los productos frente a personas que ya salieron a comprar.
Piense en una panadería artesanal de Calarcá cuyo local quedó con daños, en un taller de confección de Montenegro que vendía en un centro comercial cerrado o en una tienda de café especial de Filandia que dependía del turismo. Para todos ellos, la ruta de Salsas de la Sierra ofrece una pista: buscar espacios temporales con respaldo de la Gobernación, la alcaldía o la cámara de comercio, llevar el producto con su historia y aprovechar el tráfico de lugares concurridos.
Cómo prepararse para la próxima feria de reactivación
Participar en una feria de varios días exige preparación. Antes de inscribirse, conviene revisar estos puntos:
Calcule cuánto inventario necesita para todos los días de la feria y si su producción alcanza sin dejar desabastecidos otros canales.
Lleve muestras para degustación si vende alimentos, porque probar es lo que convierte a un curioso en comprador.
Tenga medios de pago digitales además del efectivo, para no perder ventas por falta de cambio.
Prepare un material sencillo con su historia, su usuario de redes sociales y dónde comprar después de la feria.
Anote cada día cuánto vendió y qué productos salieron más, para decidir con datos y no con impresiones.
Pregunte a la entidad organizadora qué otras ferias o ruedas de negocios vienen en los próximos meses.
El último punto es clave. Una feria exitosa es una oportunidad de corto plazo; convertirla en clientes recurrentes depende de lo que el negocio haga después, como invitar a los compradores a seguir la marca en redes o informarles dónde pueden volver a encontrar el producto.
Las ventas de cada día no son lo único que cuenta
La historia de Salsas de la Sierra también invita a mirar más allá del número de ventas. Una feria permite probar precios, presentaciones y sabores con clientes reales. Una microempresa de alimentos puede usar esos días para ver si un empaque más pequeño se vende mejor, si un combo de dos salsas atrae más que una sola o si un sabor nuevo, como el chimichurri con jalapeños que prepara la marca, despierta interés antes de producirlo en grande.
Para negocios golpeados por emergencias, además, la presencia en espacios públicos manda un mensaje a la comunidad: la empresa sigue en pie. En regiones que atraviesan procesos de reconstrucción, ese mensaje pesa en la decisión de compra de muchos consumidores que prefieren apoyar a los negocios locales. En el departamento también se han organizado iniciativas como los frentes de seguridad comercial con las cámaras de comercio, que muestran cómo la articulación entre empresarios e instituciones se ha vuelto parte de la recuperación.
Si su negocio perdió su punto de venta o está viendo caer el flujo de clientes, la recomendación práctica es acercarse a la Gobernación, a la alcaldía o a la cámara de comercio de su municipio para preguntar por las próximas ferias de reactivación, y llegar a ellas con inventario, medios de pago y una historia clara sobre por qué su producto es distinto.
Fuente principal: Gobernación del Quindío, "Desde el Quindío 'Salsas de la Sierra' conquista paladares a nivel mundial", publicado el 8 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre Salsas de la Sierra y las ferias de reactivación
¿Qué es Salsas de la Sierra?
Salsas de la Sierra es una microempresa del Quindío que fabrica salsas. Fue fundada en 2017 por Mario Piedrahita y Sandra Patricia Sierra.
¿Cuántas variedades de salsas produce la empresa?
La empresa elabora seis variedades de salsas sin conservantes, sin mayonesa y sin leche, según la Gobernación del Quindío.
¿Cuál es el producto estrella de Salsas de la Sierra?
Su producto insignia es una salsa de ají hecha con ocho variedades de este fruto, deshidratadas con finas hierbas y envejecidas durante un año. La Gobernación señala que es una de las más vendidas a nivel internacional.
¿Cómo afectó el terremoto a la empresa?
El terremoto del 10 de agosto llevó al cierre del centro comercial Plaza Flora, donde operaba la marca, y afectó a cientos de emprendedores quindianos, según la Gobernación.
¿Cuánto duró la feria de reactivación en la que participó?
La feria de reactivación económica duró 17 días y se realizó frente al Super Inter Plaza, en el norte de Armenia, con apoyo de la Gobernación del Quindío.
¿Cuánto vendió Salsas de la Sierra en la feria?
La Gobernación informó que la marca rompió su récord de ventas, con cifras nunca antes alcanzadas, pero no publicó el monto.
¿Dónde se pueden comprar las salsas hoy?
Según la Gobernación, su punto principal está en Pastolac, en un espacio tipo burbuja en el sótano de Plaza Flora, y la marca también está en Instagram como @salsasdelasierra.
¿Qué nuevo producto prepara la empresa?
Salsas de la Sierra prepara una nueva salsa de chimichurri con jalapeños, de acuerdo con la publicación de la Gobernación del Quindío.
¿Qué papel tuvo la Gobernación del Quindío?
La Gobernación apoyó la participación de la empresa en la feria de reactivación económica de 17 días en Armenia. Según la entidad, con ese impulso los emprendedores "volvieron a empezar".
¿Qué puede aprender una pyme de este caso?
Que un producto con identidad propia y la participación en ferias con respaldo institucional pueden sostener las ventas cuando se pierde el punto físico. También que conviene llegar a las ferias con inventario suficiente, medios de pago y una historia clara.
¿Dónde puede un negocio afectado buscar ferias de reactivación?
Puede preguntar en la Gobernación, la alcaldía o la cámara de comercio de su municipio, que suelen organizar o apoyar ferias y ruedas de negocios para empresas afectadas.




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