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Biogás y biometano quedan a un debate de ser política nacional en Colombia

hace 4 horas
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La Cámara de Representantes informó que su Comisión Quinta aprobó en tercer debate el Proyecto de Ley 575 de 2026 Cámara – 176 de 2025 Senado, que crea una política pública nacional para promover el biogás y el biometano. Ahora pasa a la plenaria de la Cámara, su último debate, antes de la eventual sanción presidencial.


El 14 de octubre de 2026, la Oficina de Información y Prensa de la Cámara de Representantes informó desde Bogotá que la Comisión Quinta aprobó en tercer debate el Proyecto de Ley 575 de 2026 Cámara – 176 de 2025 Senado, que crea una política pública nacional para impulsar el biogás y el biometano como alternativas para la transición energética y la reducción de emisiones contaminantes. El ponente es el representante Luis Ramiro Ricardo Buelvas, de las curules de paz, y la iniciativa pasa ahora a la plenaria de la Cámara, su último debate. Para una pyme colombiana importa porque ambos combustibles se obtienen del tratamiento de residuos orgánicos, incluidos los agropecuarios, de modo que lo que hoy es un costo de disposición para granjas, plantas de alimentos y agroindustrias podría convertirse en una fuente propia de energía.


Qué aprobó la Comisión Quinta de la Cámara

Según el comunicado oficial de la Cámara de Representantes, el proyecto busca crear una política pública nacional que promueva el biogás y el biometano como alternativas dentro de la transición energética del país y como herramienta para reducir emisiones contaminantes.


La Comisión Quinta de la Cámara es la célula legislativa que se ocupa, entre otros asuntos, de temas agropecuarios, ambientales, de minas y energía. Que el proyecto haya pasado por allí en tercer debate significa que ya superó su trámite en el Senado, donde se tramitó con el número 176 de 2025, y que en la Cámara recibió el número 575 de 2026.


El comunicado no detalla el articulado. No menciona cifras de inversión, metas de producción, plazos de reglamentación, entidades responsables ni incentivos tributarios. Por eso, lo que hoy puede afirmarse con certeza es el objetivo general de la iniciativa: fijar lineamientos de política pública para que el país promueva estos dos energéticos.


Biogás y biometano: de dónde salen y en qué se diferencian

El biogás es la mezcla de gases que se produce cuando la materia orgánica se descompone sin oxígeno, en un proceso llamado digestión anaerobia. Ese proceso ocurre dentro de un biodigestor, que puede ser desde una bolsa de geomembrana en una finca hasta un tanque industrial en una planta de alimentos. Su principal componente energético es el metano, acompañado de dióxido de carbono y pequeñas cantidades de otros gases.


El biometano es el mismo biogás después de un proceso de limpieza y mejoramiento que retira la mayor parte del dióxido de carbono y las impurezas. El resultado es un gas con una concentración de metano muy alta, con características parecidas a las del gas natural, que puede usarse en aplicaciones similares.


El comunicado de la Cámara subraya precisamente ese origen: ambos combustibles pueden obtenerse a partir del tratamiento de residuos orgánicos, incluidos los provenientes de actividades agropecuarias y de otros procesos productivos. Estiércol de ganado y cerdos, residuos de cosecha, sueros de la industria láctea, aguas residuales de mataderos y desechos de cocina son ejemplos típicos de materia prima para un biodigestor.


Lo que dijo el ponente Luis Ramiro Ricardo Buelvas

El representante Luis Ramiro Ricardo Buelvas, ponente de la iniciativa, resumió así el sentido del proyecto: "El biogás y el biometano pueden abrir nuevas posibilidades para el sector agropecuario y energético".


La frase pone el foco en dos sectores a la vez. En el campo, el residuo orgánico es abundante y muchas veces representa un problema ambiental y sanitario. En el sector energético, cualquier fuente adicional de gas o de electricidad ayuda a diversificar la oferta. Una política nacional busca, justamente, conectar esos dos mundos con reglas y lineamientos comunes.


Qué le falta al proyecto para convertirse en ley

De acuerdo con la Cámara, la iniciativa continuará su trámite en la plenaria de esa corporación para buscar su aprobación definitiva y convertirse en ley de la República.


En el procedimiento legislativo colombiano, una ley ordinaria necesita cuatro debates: comisión y plenaria en cada cámara. Si los textos aprobados por el Senado y la Cámara tienen diferencias, se nombra una comisión de conciliación para unificarlos, y luego el proyecto pasa a sanción presidencial. Después de sancionada, una ley de política pública suele requerir reglamentación por parte del Gobierno para que sus lineamientos se apliquen en la práctica.


El comunicado no informa la fecha en que la plenaria de la Cámara discutirá el proyecto. Por eso, conviene que los empresarios interesados sigan el trámite en las fuentes oficiales del Congreso antes de tomar decisiones de inversión basadas en esta norma.


Qué puede significar para pymes agropecuarias y agroindustriales

Una política pública no es, por sí sola, un subsidio ni una línea de crédito. Lo que sí hace es dar una señal clara de que el Estado quiere impulsar un tipo de energía, y abrir la puerta a que ministerios, entidades de financiamiento y autoridades regulatorias diseñen instrumentos alrededor de ella.


Para las pymes que generan residuos orgánicos, esa señal tiene varios ángulos posibles. El primero es energético: producir biogás propio para cocinar, calentar agua, secar productos o generar electricidad puede reducir la compra de gas o de energía de la red. El segundo es ambiental: tratar el estiércol o las aguas residuales en un biodigestor ayuda a controlar olores, vectores y vertimientos. El tercero es productivo: el material que sale del biodigestor, conocido como digestato o biol, se usa con frecuencia como abono orgánico.


Piense, como ejemplo ilustrativo, en una granja porcícola mediana en el Valle de Aburrá que hoy paga por manejar el estiércol de sus animales. Con un biodigestor, ese residuo podría alimentar las criadoras con calor y dejar abono para los potreros vecinos. O en una quesera artesanal en Ubaté que desecha suero: ese subproducto, mezclado con otros residuos, es materia prima típica de la digestión anaerobia. También una plaza de mercado o un restaurante de gran volumen en Montería, que produce a diario residuos de frutas y verduras, podría explorar soluciones compartidas con otros negocios del sector.


Ninguno de esos casos depende de que la ley se apruebe: los biodigestores ya existen y se usan en Colombia. Lo que una política nacional podría cambiar es la escala, el acceso a información técnica, la coordinación entre entidades y, eventualmente, los instrumentos de apoyo que se diseñen después.


Por qué el tema llega en un momento sensible para la energía de las empresas

El debate sobre fuentes energéticas alternativas no ocurre en el vacío. PYME NOTICIAS ha registrado cómo las autoridades vigilan la capacidad de generación ante el fenómeno de El Niño, por ejemplo con la inspección de la Superservicios a centrales de generación, y cómo se abren líneas para que las empresas inviertan en autogeneración, como el crédito a 10 años de Bancóldex para paneles solares.


En ese contexto, el biogás tiene una particularidad frente a la energía solar: no depende de la hora del día ni de la nubosidad, sino de que haya residuo orgánico disponible de forma constante. Para negocios que producen desechos todos los días, como granjas, mataderos, plantas de lácteos o centrales de abastos, esa regularidad es una ventaja. En cambio, para un negocio que genera pocos residuos, la energía solar u otras soluciones pueden ser más sencillas. La historia de una fábrica familiar de arepas en Neiva que instaló paneles solares muestra que la decisión depende del perfil de cada empresa.


Cómo prepararse mientras avanza el trámite

Mientras el proyecto llega a la plenaria de la Cámara, una pyme que genera residuos orgánicos puede adelantar trabajo que le servirá con o sin ley. Este es un chequeo práctico para empezar:


  • Mida cuántos kilos o metros cúbicos de residuo orgánico produce su negocio al día y qué tan constante es esa cantidad durante el año.

  • Calcule cuánto paga hoy por disponer de esos residuos y cuánto gasta en gas o energía para procesos térmicos.

  • Identifique si hay vecinos o empresas cercanas con residuos similares para pensar en soluciones compartidas.

  • Consulte con su autoridad ambiental regional qué permisos aplicarían a un biodigestor y al uso del digestato como abono.

  • Pida al menos dos cotizaciones a proveedores de biodigestores con referencias de proyectos ya instalados en Colombia.

  • Siga el trámite del Proyecto de Ley 575 de 2026 Cámara – 176 de 2025 Senado en los canales oficiales del Congreso.


Con esas cifras en la mano, el empresario podrá evaluar si un biodigestor tiene sentido económico hoy y estará listo para aprovechar cualquier instrumento que se diseñe una vez la política pública quede en firme.


Lo que el comunicado oficial no dice

Para no generar expectativas equivocadas, vale la pena ser claro sobre los vacíos del anuncio. El comunicado de la Cámara de Representantes sobre la aprobación en la Comisión Quinta no menciona beneficios tributarios, subsidios, metas de mezcla de biometano en redes de gas, montos de inversión, regiones priorizadas ni plazos para que el Gobierno reglamente la ley.


Tampoco precisa qué entidades quedarían a cargo de ejecutar la política. Cualquier información sobre esos puntos deberá confirmarse con el texto aprobado y, más adelante, con la ley sancionada y su reglamentación. Hasta entonces, la noticia confirmada es que la iniciativa superó el tercer debate y que el Congreso está a un paso de fijar una política nacional para estos combustibles.


Si su empresa produce residuos orgánicos todos los días, este es un buen momento para dejar de verlos solo como basura y empezar a medirlos como un posible recurso energético; los números que reúna ahora le permitirán decidir con rapidez cuando la política pública esté vigente.


Fuente principal: Cámara de Representantes, "Comisión Quinta aprobó proyecto que busca impulsar fuentes energéticas y avanzar en la reducción de emisiones contaminantes", publicado el 14 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre el proyecto de ley de biogás y biometano

¿Qué aprobó la Comisión Quinta de la Cámara?

Aprobó en tercer debate el Proyecto de Ley 575 de 2026 Cámara – 176 de 2025 Senado, que crea una política pública nacional para promover el biogás y el biometano. La Cámara lo informó el 14 de octubre de 2026.


¿Cuál es el objetivo del proyecto?

Promover el biogás y el biometano como alternativas para la transición energética y la reducción de emisiones contaminantes en Colombia, mediante una política pública nacional.


¿Quién es el ponente del proyecto?

El ponente es el representante a la Cámara Luis Ramiro Ricardo Buelvas.


¿Qué le falta al proyecto para ser ley?

Debe ser aprobado por la plenaria de la Cámara de Representantes, su último debate. Si hay diferencias con el texto del Senado, pasaría a conciliación y luego a sanción presidencial.


¿De dónde se obtienen el biogás y el biometano?

Del tratamiento de residuos orgánicos, incluidos los de actividades agropecuarias y de otros procesos productivos, mediante digestión anaerobia en biodigestores.


¿En qué se diferencia el biometano del biogás?

El biometano es biogás al que se le retiran la mayor parte del dióxido de carbono y las impurezas, lo que deja un gas con alta concentración de metano y características parecidas a las del gas natural.


¿El proyecto incluye beneficios tributarios?

El comunicado oficial de la Cámara no menciona incentivos tributarios, subsidios ni montos de inversión. Esos detalles deben verificarse en el texto aprobado.


¿Qué tipo de pymes podrían aprovechar esta política?

Las que generan residuos orgánicos de forma constante, como granjas porcícolas y lecheras, queseras, mataderos, plazas de mercado y plantas de alimentos.


¿Necesito esperar la ley para instalar un biodigestor?

No. Los biodigestores ya se usan en Colombia; la política nacional podría facilitar la escala y la coordinación institucional, pero no es requisito para instalar uno.


¿Qué puede hacer hoy una pyme interesada?

Medir sus residuos orgánicos, calcular su gasto en energía y disposición, consultar a la autoridad ambiental regional y pedir cotizaciones a proveedores con experiencia en Colombia.


¿Cuándo se votará en la plenaria de la Cámara?

El comunicado de la Cámara no informa la fecha del debate en plenaria.


¿Qué número tuvo el proyecto en el Senado?

En el Senado se tramitó como Proyecto de Ley 176 de 2025; en la Cámara tiene el número 575 de 2026.

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