
Cosecharte vende $1.515 millones en Tunja, casi el doble que en 2025, y las artesanías multiplican sus ventas
La Gobernación de Boyacá informó que la feria Cosecharte, realizada del 7 al 12 de octubre en Tunja dentro del Festival Internacional de la Cultura Campesina, vendió $1.515 millones, recibió 130.529 visitantes y dejó 1.100 empleos temporales.
La feria Cosecharte, que funcionó del 7 al 12 de octubre de 2026 junto al Estadio La Independencia de Tunja como parte del Festival Internacional de la Cultura Campesina (FICC), vendió $1.515 millones, casi el doble de los $853 millones de 2025 y más de tres veces los $419 millones de 2024, según informó el 15 de octubre la Gobernación de Boyacá. La feria recibió 130.529 visitantes, las ventas de artesanías crecieron 401,8 % y la Gobernación estima que circularon $3.000 millones en la economía de Tunja y se generaron 1.100 empleos temporales, un balance que muestra a cocineros, artesanos, agroindustriales y comerciantes cuánto puede mover una feria regional bien concurrida.
Ventas récord: de $419 millones en 2024 a $1.515 millones en 2026
El boletín de la Gobernación de Boyacá sobre el FICC y Cosecharte presenta una curva de crecimiento que pocas ferias regionales pueden mostrar. En 2024, Cosecharte vendió $419 millones; en 2025 subió a $853 millones, y en 2026 llegó a $1.515 millones. Con esas cifras, las ventas de este año fueron cerca de un 78 % superiores a las del año pasado.
El público acompañó ese salto. La feria pasó de 79.000 visitantes en 2025 a 130.529 en 2026, un aumento que la Gobernación reporta como de 64,2 %. Solo el domingo llegaron 35.500 personas, una de las jornadas de mayor afluencia de un evento en la historia de Boyacá, según el boletín.
Que las ventas crezcan más rápido que los visitantes es una señal relevante para cualquier expositor: no solo llegó más gente, sino que cada visitante, en promedio, compró más.
Artesanías y esmeraldas, los sectores que más crecieron
La Gobernación desglosa el crecimiento de las ventas por sector frente a 2025. Las artesanías encabezan con un alza de 401,8 %, seguidas por las esmeraldas, con 227,1 %. Después aparecen los productos de maridaje, con 88,1 %; la Licorera de Boyacá, con 83,1 %; la gastronomía, con 19,6 %; los emprendimientos, con 16,1 %, y la agroindustria, con 9,5 %.
En agroindustria, el boletín precisa que campesinos y productores agroindustriales vendieron $187 millones. Para los demás sectores no se publicaron cifras en pesos, solo los porcentajes de crecimiento.
La lectura para los negocios es clara: los productos con identidad local y alto valor por unidad, como las artesanías y las esmeraldas, fueron los que más aprovecharon el aumento de público. La gastronomía y la agroindustria también crecieron, aunque a un ritmo menor.
Historias de vendedores: arepas, choripanes y queso
El boletín incluye tres ejemplos de expositores que ilustran el volumen de la feria. Nidia Caro, cocinera y portadora de tradición, vendió más de 4.000 arepas boyacenses. El negocio Che Capo vendió más de 3.000 choripanes artesanales. Y el chef Giorgio Pario reportó la venta de 600 libras de queso y agradeció el espacio comercial.
Estos casos muestran que una feria de seis días puede equivaler a semanas de ventas normales para un negocio pequeño de comida. Pero también exigen preparación: producir 4.000 arepas implica planear compras de maíz, mano de obra, cadena de frío, empaques y medios de pago con anticipación.
$3.000 millones en la economía de Tunja y 1.100 empleos temporales
Más allá de las ventas dentro de la feria, la Gobernación estima que durante los seis días de Cosecharte circularon $3.000 millones en la economía de Tunja. En ese cálculo incluye el transporte público, el comercio cercano, los restaurantes y las tiendas. La feria generó, además, 1.100 empleos temporales.
Este es el efecto que suelen sentir los negocios que no tienen un puesto en la feria: la tienda de barrio cercana al estadio, el taxista, el parqueadero, la panadería o el restaurante que recibe a los visitantes antes y después del evento.
Para esos negocios, la lección es anticiparse al calendario de ferias de su ciudad. Ampliar horarios, reforzar el inventario de bebidas y productos de consumo rápido, contratar personal por días y avisar en redes sociales que el local está cerca del evento son decisiones sencillas que permiten capturar parte de ese dinero que circula durante una semana de alta afluencia.
El FICC: 247.000 asistentes en 30 municipios
Cosecharte es la vitrina comercial del Festival Internacional de la Cultura Campesina, que en 2026 duró 12 días y reunió a 247.000 asistentes entre los eventos culturales y la feria. Según la Gobernación, cerca del 45 % de los asistentes fue por primera vez al festival.
La programación llegó a 30 municipios y 91 escenarios, con más de 420 actividades. Los eventos con más público fueron la música, con 34.557 personas; la Noche de los Museos, con 22.912; el teatro, con 16.244, y la danza, con 12.796. La convocatoria de estímulos del festival benefició a 281 iniciativas locales de 39 municipios y vinculó a cerca de 2.000 artistas locales.
El boletín también reporta movimiento en las vías y en el transporte aéreo. Durante la semana del FICC se movilizaron 746.121 vehículos por las carreteras de Boyacá, 14 % más que en el mismo periodo de 2025, y la aerolínea Satena registró una ocupación del 100 % en sus vuelos desde y hacia el aeropuerto Juan José Rondón de Paipa.
Qué aprenden las pymes del balance de Cosecharte
El caso de Cosecharte deja varias lecciones útiles para pequeños negocios de cualquier región que participan en ferias.
La primera es que el producto con identidad vende. Las artesanías y las esmeraldas, productos que cuentan una historia del territorio, fueron los de mayor crecimiento. Un taller de tejidos de Nobsa o un joyero que trabaja esmeraldas puede usar esa narrativa de origen en su empaque, su exhibición y sus redes sociales.
La segunda es que la preparación logística define cuánto se vende. Un negocio de comida que se queda sin insumos el sábado pierde el domingo, que en Cosecharte fue el día de más público. Calcular la demanda con base en el número de visitantes del año anterior y tener proveedores de respaldo evita esos huecos.
La tercera es que la feria es una puerta para vender después. Cerca de la mitad de los asistentes al festival fue por primera vez, lo que significa clientes nuevos. Un productor de quesos o un emprendimiento de dulces típicos puede recoger datos de contacto, ofrecer pedidos por mensajería o invitar a seguir sus redes, para que la venta no termine con la feria.
Experiencias similares se ven en otras regiones del país: en Neiva, FICCA 2026 cerró negocios por $6.169 millones en café y cacao, y en Puerto Asís la primera Expovehículo Putumayo dejó ventas por $1.650 millones. Las ferias regionales se están consolidando como un canal de ventas concreto para las empresas pequeñas.
Cómo prepararse para una feria regional
Para un negocio que quiere participar en la próxima edición de Cosecharte o en otra feria similar, esta lista de chequeo resume lo esencial:
Revise las cifras de asistencia de la edición anterior y calcule cuánto producto necesita para cada día, con un margen para el fin de semana.
Asegure medios de pago digitales además del efectivo, porque una fila lenta espanta compradores.
Prepare una exhibición que cuente el origen del producto y su proceso artesanal o campesino.
Defina cómo captará datos de clientes para seguir vendiéndoles después del evento.
Lleve un registro diario de ventas y costos para saber, al cierre, si la feria fue rentable.
Los artesanos que buscan más vitrinas también pueden mirar iniciativas como la muestra itinerante Artesanos en Ruta en Santander, que sigue una lógica parecida de llevar producto local a nuevos públicos.
El balance de Cosecharte confirma que, cuando una feria tiene público creciente y una oferta con identidad, los pequeños productores pueden lograr en una semana ventas que les cuestan meses. La clave está en llegar preparados y en convertir al visitante de un día en cliente de todo el año.
Fuente principal: Gobernación de Boyacá, "El FICC puso de moda la cultura campesina en Colombia: 247.000 asistentes y ventas históricas en Cosecharte", publicado el 15 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre Cosecharte y el FICC en Tunja
¿Cuánto vendió Cosecharte en 2026?
Según la Gobernación de Boyacá, Cosecharte vendió $1.515 millones en 2026, frente a $853 millones en 2025 y $419 millones en 2024.
¿Cuándo y dónde se realizó Cosecharte?
Se realizó del 7 al 12 de octubre de 2026 junto al Estadio La Independencia, en Tunja, como parte del Festival Internacional de la Cultura Campesina.
¿Cuántos visitantes tuvo la feria?
Cosecharte recibió 130.529 visitantes, frente a 79.000 en 2025; la Gobernación reporta un aumento de 64,2 %. El domingo llegaron 35.500 personas.
¿Qué sectores crecieron más en ventas?
Las artesanías crecieron 401,8 % y las esmeraldas 227,1 % frente a 2025. Les siguieron el maridaje, con 88,1 %, y la Licorera de Boyacá, con 83,1 %.
¿Cuánto crecieron la gastronomía y la agroindustria?
La gastronomía creció 19,6 % y la agroindustria 9,5 %. Los campesinos y agroindustriales vendieron $187 millones.
¿Cuánto dinero movió la feria en la economía de Tunja?
La Gobernación estima que circularon $3.000 millones en la economía de Tunja durante los seis días, incluyendo transporte, comercio cercano, restaurantes y tiendas.
¿Cuántos empleos generó Cosecharte?
La feria generó 1.100 empleos temporales, según el boletín de la Gobernación de Boyacá.
¿Qué es el FICC?
Es el Festival Internacional de la Cultura Campesina de Boyacá. En 2026 duró 12 días, tuvo más de 420 actividades en 30 municipios y reunió a 247.000 asistentes.
¿Cuántos artistas e iniciativas participaron en el festival?
La convocatoria de estímulos benefició a 281 iniciativas locales de 39 municipios y vinculó a cerca de 2.000 artistas locales.
¿Qué efecto tuvo el festival en el transporte?
Durante la semana del FICC se movilizaron 746.121 vehículos por las vías de Boyacá, 14 % más que en 2025, y Satena reportó ocupación del 100 % en sus vuelos a Paipa.
¿Qué puede aprender una pyme del balance de Cosecharte?
Que los productos con identidad local venden más, que la logística define el resultado y que la feria sirve para captar clientes nuevos que pueden seguir comprando después.




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