
Nuevas reglas de envases para exportar a la Unión Europea: qué cambia con el reglamento PPWR
PROCOMER, la agencia de comercio exterior de Costa Rica, advirtió que la Unión Europea ya aplica desde el 12 de agosto de 2026 el Reglamento (UE) 2025/40 de envases, que se escalona hasta 2040 y convierte el empaque en un requisito para entrar a ese mercado.
La Promotora del Comercio Exterior de Costa Rica (PROCOMER) alertó el 7 de octubre de 2026 a sus exportadores sobre el Reglamento (UE) 2025/40 de Envases y Residuos de Envases, conocido como PPWR por su sigla en inglés (Packaging and Packaging Waste Regulation), que la Unión Europea (UE) comenzó a aplicar el 12 de agosto de 2026 con obligaciones que entran en vigor de forma progresiva entre 2026 y 2040. La norma cubre casi todos los envases, de plástico, papel, cartón, vidrio, metal y madera, y ya restringe ciertas sustancias en empaques que tocan alimentos. Para una pyme colombiana que vende o quiere vender café, frutas, flores, confitería, cosméticos o artesanías en Europa, la noticia importa porque el envase deja de ser un asunto de mercadeo y pasa a ser una condición de acceso al mercado.
Qué es el reglamento europeo 2025/40 y desde cuándo rige
El PPWR es un reglamento, no una directiva. En la práctica, eso significa que aplica de manera directa en todos los países miembros de la UE, sin que cada uno tenga que trasladarlo a su propia ley. Según el artículo publicado por PROCOMER sobre los cambios para los envases de productos costarricenses, la Unión Europea empezó a aplicarlo el 12 de agosto de 2026, pero no todas sus disposiciones arrancaron ese día: el calendario se extiende de manera escalonada hasta 2040.
Ese diseño gradual es la primera buena noticia para los exportadores pequeños. PROCOMER aclara que no todos los envases actuales deben sustituirse de inmediato. Lo que sí cambia desde ya es la lógica: quien vende a Europa tiene que conocer qué material usa, cómo está diseñado su empaque y qué tan fácil es reciclarlo, porque esas preguntas van a llegar tarde o temprano desde el importador.
Mónica Trigueros, jefe de bloque de PROCOMER, lo resumió así: "el envase también pasa a formar parte de los requisitos de acceso a este mercado". La funcionaria también subrayó que se trata de un proceso gradual, lo que da tiempo para planear, pero no para ignorar el tema.
Qué materiales y qué obligaciones cubre la norma
El alcance es amplio. El reglamento aplica a envases de plástico, papel, cartón, vidrio, metal, madera y otros materiales, tanto los que ve el consumidor final como los embalajes que viajan en la cadena logística. De acuerdo con la información de PROCOMER, las exigencias que se irán activando a lo largo del calendario se agrupan en varios frentes:
El primero son requisitos de diseño para que los envases sean más fáciles de reciclar. El segundo es la reducción del sobreembalaje y de los espacios vacíos, es decir, cajas más grandes de lo necesario o rellenos que solo ocupan volumen. El tercero es el contenido reciclado progresivo en ciertos envases plásticos. El cuarto es un etiquetado armonizado en toda la UE, para que el consumidor sepa cómo separar el residuo. El quinto son metas de reutilización para ciertos sectores. Y el sexto son restricciones a algunos formatos de un solo uso.
PROCOMER advierte, además, que las guías y preguntas frecuentes que ha publicado la Comisión Europea sirven para orientarse, pero no sustituyen el texto legal vigente. Por eso, ante cualquier duda puntual, la referencia final es el texto del reglamento en EUR-Lex, el portal de derecho de la UE.
La restricción de PFAS ya está vigente en empaques de alimentos
Hay una obligación que no espera al futuro. Según PROCOMER, ya está vigente la restricción a las PFAS (sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas) en envases que entran en contacto con alimentos, cuando estas superan los límites establecidos. Las PFAS son compuestos químicos que se han usado, entre otras cosas, para que papeles y cartones resistan la grasa o la humedad.
Para un exportador de alimentos esto tiene una consecuencia directa: no basta con que el producto cumpla las normas sanitarias europeas, también el empaque que lo contiene debe estar dentro de los límites. Una pyme que exporta panela pulverizada, snacks de plátano o pulpas de fruta, y que compra bolsas o cajas a un proveedor local, debería pedirle a ese proveedor información por escrito sobre la composición del material y su cumplimiento frente a esta restricción.
Cómo afecta a exportadores pequeños según el tipo de producto
El impacto no es igual para todos. Algunos ejemplos ayudan a aterrizarlo:
Un exportador de flores que despacha bouquets en cajas de cartón con capuchones plásticos tendrá que revisar si la combinación de materiales es reciclable y si hay espacio vacío que se pueda reducir sin dañar el producto en el transporte.
Una tostadora de café especial que vende bolsas con válvula a tiendas o plataformas en Europa depende de empaques multicapa. Ese tipo de estructura suele ser la más difícil de encajar en exigencias de reciclabilidad, por lo que vale la pena conversar desde ya con el proveedor sobre alternativas y tiempos.
Una marca de cosméticos naturales o de chocolates de origen, que cuida mucho la presentación, puede encontrar que su estuche, su caja interior y su relleno decorativo suman más empaque del necesario. El reglamento empuja justo en la dirección contraria.
Un taller de artesanías que envía piezas a tiendas de comercio justo usa con frecuencia rellenos plásticos o cajas sobredimensionadas para proteger objetos frágiles. Ajustar tamaños y materiales puede reducir costos de flete al mismo tiempo que mejora el cumplimiento.
En todos los casos, el primer interlocutor es el importador europeo: es quien conoce mejor qué le van a exigir en su país y en qué momento.
Los siete pasos que recomienda PROCOMER
La agencia costarricense propuso una ruta de siete acciones que sirve como lista de chequeo para cualquier exportador de la región, incluidos los colombianos:
Identificar los productos que vende o proyecta vender en la Unión Europea.
Revisar los envases y embalajes que utiliza para cada uno.
Consultar con sus proveedores sobre materiales, reciclabilidad y cumplimiento normativo.
Coordinar con sus importadores los posibles requerimientos adicionales.
Mantener organizada la documentación técnica de sus envases.
Dar seguimiento a las disposiciones que siga publicando la Comisión Europea.
Valorar oportunidades para reducir materiales y mejorar la circularidad de sus envases.
La lógica es sencilla: primero saber qué se vende allá, luego saber con qué se empaca, después obtener soporte de quien fabrica el envase y, por último, mantener todo documentado. La documentación técnica es clave porque, cuando el importador o una autoridad pregunte, la respuesta tiene que estar en un archivo y no en la memoria de alguien.
Qué significa para las pymes colombianas que venden a Europa
Aunque la alerta la emitió una entidad de Costa Rica, el reglamento aplica igual a cualquier producto empacado que llegue al mercado europeo, venga de donde venga. Eso incluye a los exportadores colombianos de café, frutas exóticas, flores, aguacate, cacao y derivados, confitería, productos de aseo y belleza o artesanías.
Hay tres lecciones útiles del caso costarricense. La primera es que la información llegó a los empresarios a través de su agencia de promoción de exportaciones con un mensaje claro y práctico, no solo con el texto jurídico. Las pymes colombianas pueden hacer lo mismo: preguntar a sus asesores de comercio exterior, a su cámara de comercio o a su gremio si ya tienen material de orientación sobre el PPWR.
La segunda es que el cumplimiento no se resuelve solo dentro de la empresa: depende del proveedor de empaques. En Colombia, muchas pymes compran envases a fabricantes nacionales que también atienden el mercado interno. Si varias empresas de un mismo sector piden al tiempo información técnica y alternativas reciclables, es más probable que el proveedor invierta en ofrecerlas.
La tercera es que las normas de acceso a mercados son cada vez más exigentes en temas ambientales y sociales. PYME NOTICIAS ya ha reportado otros cambios en esa línea, como el decreto que prohíbe importar bienes hechos con trabajo forzoso, y casos como el de las microexportadoras peruanas que dependen de un solo mercado. Diversificar destinos sigue siendo una buena estrategia, pero cada destino trae sus propias reglas.
Para quienes siguen las cifras del comercio exterior nacional, el análisis de las exportaciones colombianas de agosto muestra el peso de productos como el café, que en buena parte viajan empacados y, por lo tanto, entran en el radar de esta norma cuando su destino es Europa.
Un calendario largo que conviene usar a su favor
Que el reglamento se escalone hasta 2040 no significa que la pyme pueda esperar. Cambiar un envase toma tiempo: hay que probar materiales, validar que el producto conserve su calidad durante el viaje, ajustar máquinas de empaque, actualizar diseños y etiquetas, y agotar inventarios de material viejo. Para una empresa pequeña, ese proceso puede tomar meses.
Por eso, la recomendación práctica es convertir el calendario largo en una ventaja. Quien empieza hoy puede hacer cambios graduales, negociar con calma con su proveedor y aprovechar la reposición normal de inventario de empaques para introducir mejoras. Quien espera a que el importador lo exija con fecha encima tendrá que hacerlo con prisa y, casi siempre, a mayor costo.
También hay una oportunidad comercial. Reducir material y espacio vacío puede bajar el costo del empaque y del flete, y un envase más simple y reciclable es un argumento de venta frente a compradores europeos que ya valoran esos atributos. PROCOMER lo incluyó de forma explícita en su séptimo paso: valorar oportunidades para reducir materiales y mejorar la circularidad.
Dónde consultar la información oficial
La Comisión Europea mantiene una página oficial sobre el Reglamento de Envases y Residuos de Envases y un documento de preguntas frecuentes sobre el PPWR, además de una guía interpretativa. Son buenos puntos de partida para entender el alcance, pero, como recuerda PROCOMER, no reemplazan el texto legal.
Si usted exporta a Europa, una buena forma de empezar esta semana es hacer un inventario sencillo: producto, destino, tipo de envase primario, tipo de embalaje de transporte, material, proveedor y si tiene o no ficha técnica. Con esa hoja en la mano, la conversación con su proveedor y con su importador será mucho más concreta, y sabrá dónde están los riesgos antes de que se conviertan en un contenedor detenido o en un cliente perdido.
Fuente principal: PROCOMER, "Nuevas reglas para exportar a la Unión Europea: estos son los cambios para los envases de productos costarricenses", publicado el 7 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el reglamento de envases de la Unión Europea
¿Qué es el PPWR?
El PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation) es el Reglamento (UE) 2025/40 de Envases y Residuos de Envases de la Unión Europea. Fija reglas sobre diseño, reciclabilidad, etiquetado, reutilización y contenido reciclado de los envases que circulan en ese mercado.
¿Desde cuándo se aplica el reglamento de envases de la UE?
Según PROCOMER, la Unión Europea comenzó a aplicarlo el 12 de agosto de 2026. Sus disposiciones entran en vigor de manera escalonada entre 2026 y 2040.
¿Qué materiales de envase cubre la norma?
Cubre envases de plástico, papel, cartón, vidrio, metal, madera y otros materiales. Aplica prácticamente a todos los empaques que llegan al mercado europeo.
¿Debo cambiar todos mis envases de inmediato para exportar a Europa?
No. PROCOMER aclara que no todos los envases actuales deben sustituirse de inmediato, porque las obligaciones se activan de forma gradual. Sin embargo, conviene revisar desde ahora qué cambios necesitará y en qué plazos.
¿Qué obligación ya está vigente?
Ya rige la restricción a las PFAS en envases que entran en contacto con alimentos, cuando superan los límites establecidos. Los exportadores de alimentos deberían confirmar con su proveedor de empaques que cumple esa restricción.
¿Qué son las PFAS?
Las PFAS son sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, compuestos químicos usados, entre otros fines, para dar resistencia a la grasa o a la humedad en algunos materiales. El reglamento limita su presencia en empaques para alimentos.
¿Este reglamento aplica a exportadores colombianos?
Sí. Aplica a los envases de cualquier producto que se comercialice en la Unión Europea, sin importar el país de origen. La alerta la emitió PROCOMER para Costa Rica, pero la norma es la misma para Colombia.
¿Qué pasos recomienda PROCOMER a los exportadores?
Recomienda siete acciones: identificar los productos que vende en la UE, revisar envases y embalajes, consultar a proveedores, coordinar con importadores, organizar la documentación técnica, seguir las publicaciones de la Comisión Europea y buscar oportunidades para reducir materiales.
¿Qué dijo PROCOMER sobre el envase como requisito?
Mónica Trigueros, jefe de bloque de PROCOMER, afirmó que "el envase también pasa a formar parte de los requisitos de acceso a este mercado". También señaló que el proceso es gradual.
¿Dónde puedo leer el texto oficial del reglamento?
El texto del Reglamento (UE) 2025/40 está disponible en EUR-Lex, el portal oficial de derecho de la Unión Europea. La Comisión Europea también publica una página informativa, preguntas frecuentes y una guía interpretativa.
¿Las guías de la Comisión Europea reemplazan el reglamento?
No. PROCOMER advierte que las guías y preguntas frecuentes orientan, pero no sustituyen el texto legal vigente. Ante dudas puntuales, la referencia final es el reglamento.
¿Cumplir el reglamento puede traer beneficios a una pyme?
Sí. Reducir material y espacios vacíos puede bajar costos de empaque y de flete, y un envase más simple y reciclable puede ser un argumento de venta ante compradores europeos.




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