
Paraguay: la alimentación escolar Hambre Cero dejó ventas por más de G. 212.000 millones a 724 mipymes
El Ministerio de Industria y Comercio de Paraguay informó que, entre agosto de 2024 y junio de 2026, más de 720 mipymes vendieron al programa Hambre Cero y emitieron más de 13.000 facturas; el 88% son micro y pequeñas empresas.
Más de 720 micro, pequeñas y medianas empresas paraguayas vendieron bienes, productos e insumos al programa de alimentación escolar Hambre Cero entre agosto de 2024 y junio de 2026, y acumularon ventas por más de G. 212.000 millones (guaraníes) con más de 13.000 facturas emitidas. Así lo informó el 6 de octubre de 2026 el Viceministerio de Mipymes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) de Paraguay. El dato importa a cualquier pyme de la región porque muestra, con cifras oficiales, que un programa público de compras masivas puede convertirse en un mercado estable para negocios pequeños, siempre que estos logren entrar a la cadena de proveedores.
Según el MIC, en total fueron identificadas 724 mipymes como empresas encadenadas al programa, y más del 88% de ellas son micro y pequeñas empresas. Es decir, no se trata de un negocio reservado a grandes contratistas: la mayoría de quienes facturan son unidades económicas de menor escala.
Las cifras de Hambre Cero que publicó el Viceministerio de Mipymes
El informe del Ministerio de Industria y Comercio resume el periodo comprendido entre agosto de 2024 y junio de 2026. En ese lapso, más de 720 mipymes nacionales "se encadenaron al Programa Hambre Cero, registraron más de 13.000 facturas y acumularon ventas por más de G. 212.000 millones, como resultado de su participación en la cadena de valor del programa".
El ministerio precisa que la integración de estas empresas ocurre "a través de distintos eslabones de la cadena de valor", vinculando a proveedores de bienes, productos e insumos necesarios para prestar el servicio de alimentación escolar. Según el MIC, de esta manera la demanda del programa genera oportunidades comerciales que se extienden hacia empresas de diferentes sectores y territorios.
Un cálculo sencillo con las cifras oficiales ayuda a dimensionar el flujo: más de 13.000 facturas entre algo más de 720 empresas equivalen a un promedio cercano a 18 facturas por empresa en casi dos años. Es una relación comercial recurrente, no una venta aislada, y esa recurrencia es lo que más valora una microempresa que necesita flujo de caja predecible.
Comercio, agricultura e industria alimentaria concentran a los proveedores
Por actividad económica, más del 63% de las mipymes encadenadas se concentra en los sectores de comercio, agricultura e industria alimentaria, que el MIC describe como "áreas directamente relacionadas con la provisión y distribución de productos requeridos por el programa".
La composición tiene sentido. Un programa de alimentación escolar necesita materias primas, como frutas, hortalizas, lácteos, cereales o carne; productos procesados, como panificados o alimentos envasados; y empresas que compren, almacenen y distribuyan. Un pequeño productor hortícola, una panadería de barrio con capacidad de producción diaria o un almacén mayorista de una ciudad intermedia pueden encontrar ahí un comprador constante.
El informe no detalla a qué sectores pertenece el resto de las empresas encadenadas. El MIC sí señala, en una nota complementaria, que las mipymes visitadas suministran "bienes, insumos y servicios logísticos" al programa.
Presencia en 144 distritos, con fuerte concentración en cinco departamentos
En términos territoriales, la cadena de valor de Hambre Cero registra participación de mipymes en 144 distritos de Paraguay. Para el ministerio, esto amplía "el impacto económico de las compras vinculadas a la alimentación escolar más allá de los principales centros urbanos".
Al mismo tiempo, la participación no es pareja. Más del 70% de las mipymes encadenadas se concentra en los departamentos de Alto Paraná, Central, Caaguazú, Amambay y Capital, que reúnen la mayor participación empresarial dentro del programa. Esa concentración sugiere que en otros departamentos todavía hay espacio para sumar proveedores locales.
Las visitas técnicas en Canindeyú y San Pedro
El mismo 6 de octubre, el MIC informó que el Viceministerio de Mipymes realizó una gira técnica por los departamentos de Canindeyú y San Pedro para conocer de cerca a empresas proveedoras del programa. Según la nota del MIC sobre el acompañamiento a mipymes de Hambre Cero, el objetivo fue "relevar capacidades operativas, desafíos y oportunidades de crecimiento de empresas proveedoras al Programa Hambre Cero".
Durante la visita, los técnicos orientaron a los empresarios sobre herramientas disponibles, como los Centros de Apoyo al Emprendedor (CAE) y los Small Business Development Centers (SBDC), centros de desarrollo de pequeñas empresas que ofrecen asesoría. El ministerio también identificó que las compras públicas generan un efecto multiplicador en las economías locales, porque la demanda "trasciende" a las empresas incorporadas directamente al programa y alcanza a otros actores de las comunidades.
El MIC anunció que seguirá realizando visitas técnicas y que profundizará la articulación con cooperativas, gobiernos locales y actores del sector privado para aumentar la participación de mipymes paraguayas.
Por qué la demanda pública puede sostener a una microempresa
El programa Hambre Cero tiene como objetivo garantizar el acceso a la alimentación escolar de los estudiantes de instituciones educativas públicas, mediante un esquema que requiere la participación de empresas y proveedores para la producción, provisión, distribución y prestación de servicios asociados.
Desde la perspectiva del desarrollo productivo, el MIC sostiene que esa demanda "constituye una oportunidad para la incorporación de mipymes a cadenas de valor, al generar un mercado para sus productos y servicios y favorecer la articulación con otros proveedores y actores económicos".
Para un negocio pequeño, las ventajas de un comprador así son claras: volúmenes previsibles, un calendario ligado al año escolar y la posibilidad de planificar compras de materia prima. Los retos también son conocidos: cumplir estándares de calidad e inocuidad, facturar formalmente, soportar plazos de pago y tener capacidad logística para entregar a tiempo en varios puntos. Por eso el Viceministerio insiste en el acompañamiento: el objetivo declarado es "orientar acciones de acompañamiento y fortalecimiento" que amplíen la participación de las empresas pequeñas en las cadenas de abastecimiento.
Qué significa para las pymes colombianas y qué pueden aprender de Paraguay
Colombia tiene su propio Programa de Alimentación Escolar (PAE), que también compra a gran escala alimentos y servicios en todo el territorio. La experiencia paraguaya deja varias lecciones útiles para las pymes colombianas que quieren venderle al Estado.
La primera es que medir importa. El MIC no solo dice que el programa apoya a las mipymes: lo demuestra con número de empresas, facturas, ventas, sectores y distritos. Un gremio, una cámara de comercio o una alcaldía en Colombia podría pedir indicadores similares para saber cuántas empresas locales participan en las compras públicas de su región.
La segunda es que la participación tiende a concentrarse donde hay más capacidad empresarial. Una asociación de productores de frutas en el Tolima o una panadería industrial en Montería que quiera proveer a operadores del PAE necesita organizarse, formalizarse y conocer los requisitos de calidad y facturación. Iniciativas como la rueda de compras públicas locales de Arauca muestran que en Colombia también existen espacios para conectar a proveedores pequeños con la demanda estatal.
La tercera lección es que el encadenamiento no exige vender directamente al Estado. Un transportador de Villavicencio o un fabricante de empaques en Cali pueden ser proveedores del operador que gana el contrato, sin participar directamente en la licitación. En la región hay más ejemplos de esta estrategia, como el de las compras públicas a mipymes industriales en República Dominicana.
Chequeo práctico para venderle a un programa de alimentación escolar
Si su empresa produce alimentos, los distribuye o presta servicios logísticos, estas preguntas le ayudan a evaluar si está lista para entrar a una cadena de compras públicas como Hambre Cero o el PAE:
¿Su negocio está formalizado y puede emitir factura electrónica sin problemas?
¿Cumple los requisitos sanitarios y de inocuidad exigidos para alimentos destinados a estudiantes?
¿Tiene capacidad para entregar volúmenes constantes durante todo el calendario escolar?
¿Su flujo de caja aguanta plazos de pago más largos que los de un cliente privado?
¿Sabe quiénes son los operadores o contratistas del programa en su región y cómo contactarlos?
¿Ha buscado apoyo de su cámara de comercio, gremio o entidad de fomento para preparar su oferta?
El acompañamiento público como condición para que las mipymes crezcan
El caso paraguayo no prueba que basta con abrir un programa para que las mipymes prosperen. Lo que muestra es que, cuando la demanda pública se combina con seguimiento de indicadores y visitas técnicas, es posible saber quién está participando, dónde están los vacíos y qué apoyo necesitan las empresas para crecer. En Paraguay, el Gobierno también ha movido otras herramientas de fomento, como explicamos en la nota sobre crédito y garantías para mipymes en Paraguay.
Para una pyme colombiana, la conclusión práctica es sencilla: los programas de alimentación escolar son un mercado grande y recurrente, pero entrar exige preparación. Empezar por formalizarse, cumplir estándares y conocer a los operadores de su región es el primer paso para convertir la demanda pública en ventas estables.
Fuente principal: Ministerio de Industria y Comercio de Paraguay, "Hambre Cero genera más de G. 212.000 millones en facturación para Mipymes", publicado el 6 de octubre de 2026. Información complementaria: Ministerio de Industria y Comercio de Paraguay, "MIC acompaña a Mipymes vinculadas a Hambre Cero en Canindeyú y San Pedro", publicado el 6 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre Hambre Cero y las mipymes proveedoras
¿Qué es Hambre Cero en Paraguay?
Es el programa de alimentación escolar de Paraguay, que busca garantizar el acceso a la alimentación de los estudiantes de instituciones educativas públicas con la participación de empresas proveedoras.
¿Cuántas mipymes vendieron al programa Hambre Cero?
Más de 720 mipymes se encadenaron al programa entre agosto de 2024 y junio de 2026; en total, 724 fueron identificadas como empresas encadenadas.
¿Cuánto vendieron esas empresas?
Acumularon ventas por más de G. 212.000 millones (guaraníes) y registraron más de 13.000 facturas, según el Ministerio de Industria y Comercio.
¿Qué tipo de empresas participan?
Más del 88% son micro y pequeñas empresas, y más del 63% pertenece a los sectores de comercio, agricultura e industria alimentaria.
¿En qué zonas de Paraguay están los proveedores?
Hay mipymes participantes en 144 distritos, pero más del 70% se concentra en Alto Paraná, Central, Caaguazú, Amambay y Capital.
¿Quién publicó los datos?
El Viceministerio de Mipymes del Ministerio de Industria y Comercio (MIC) de Paraguay, el 6 de octubre de 2026.
¿Las mipymes venden directamente al Estado?
Según el MIC, se integran a través de distintos eslabones de la cadena de valor del programa, como proveedoras de bienes, productos, insumos y servicios logísticos.
¿Qué hizo el MIC en Canindeyú y San Pedro?
Realizó una gira técnica para relevar las capacidades operativas, los desafíos y las oportunidades de crecimiento de las empresas proveedoras del programa.
¿Qué apoyos ofrece el MIC a estas empresas?
Orienta sobre herramientas como los Centros de Apoyo al Emprendedor (CAE) y los Small Business Development Centers (SBDC), y anunció que profundizará la articulación con cooperativas, gobiernos locales y actores del sector privado.
¿Existe un programa similar en Colombia?
Sí, el Programa de Alimentación Escolar (PAE), que también compra alimentos y servicios en todo el país y puede ser un mercado para pymes locales.
¿Qué necesita una pyme para ser proveedora de alimentación escolar?
Estar formalizada, cumplir requisitos sanitarios y de inocuidad, tener capacidad de entrega constante y un flujo de caja que soporte los plazos de pago.
¿Qué lección deja Paraguay para las pymes de la región?
Que la demanda pública puede ser un mercado estable para negocios pequeños cuando se combina con medición de resultados y acompañamiento técnico.




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