
Vendedores ambulantes en Colombia: menos negocios, más ventas y apenas 6,7% con RUT, según el DANE
La nueva medición del DANE muestra que la venta callejera se achicó en número pero vendió más en 2025. El problema de fondo sigue intacto: casi nadie está formalizado y la mayoría de quienes piden crédito termina en el gota a gota.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó el 18 de septiembre de 2026 el boletín técnico de la Encuesta de Micronegocios (EMICRON) dedicado a los vendedores ambulantes, con datos del año 2025. La fotografía es clara: hay menos negocios en la calle, pero los que siguen venden más.
En las 24 ciudades y áreas metropolitanas que cubre la medición, el DANE contó 286.061 micronegocios de venta ambulante, un 4,4% menos que en 2024. Al mismo tiempo, sus ventas o ingresos crecieron 3,2% y el valor agregado subió 6,6%. Lo que no se movió es la informalidad: solo el 6,7% de estos negocios tiene Registro Único Tributario (RUT).
Para una pyme formal, estas cifras no son un dato lejano. La venta ambulante es cliente, canal de distribución y, en algunos casos, competencia directa. Entender cómo funciona ayuda a vender mejor, a diseñar productos y a leer el consumo de los barrios.
Qué midió el DANE y a quién considera vendedor ambulante
El DANE define un micronegocio como una unidad económica con máximo nueve personas ocupadas que desarrolla una actividad productiva de bienes o servicios. Dentro de ese universo, los vendedores ambulantes son las personas propietarias de micronegocios que trabajan en el espacio público, ya sea en un punto fijo (estacionario) o desplazándose (móvil).
La recolección se hace de manera continua durante todo el año. El boletín reporta una cobertura de 98,7% y una tasa de no respuesta de 1,3%. La medición no incluye la población de Amazonas, Arauca, Casanare, Guainía, Guaviare, Putumayo, Vaupés y Vichada, así que describe sobre todo la realidad urbana de las principales ciudades.
Puede consultar el documento completo en el boletín técnico EMICRON Vendedores ambulantes 2025 y la serie histórica en la página oficial de la Encuesta de Micronegocios del DANE.
Menos puestos en la calle, pero con más ventas y más valor agregado
La caída en el número de negocios no fue pareja. El comercio, que reúne el 49,5% de los vendedores ambulantes, bajó 9,6%. La industria manufacturera, con el 12,7%, cayó 6,6%. En cambio, los servicios, que pesan 37,3%, crecieron 4,1%. La actividad agropecuaria es marginal: 0,6% del total.
En otras palabras, la calle se está moviendo del producto al servicio. Menos personas revendiendo mercancía y más ofreciendo un trabajo: arreglos, preparación de alimentos en el momento, cuidado, oficios. Esa tendencia coincide con lo que ya se veía en la medición general de micronegocios que PYME NOTICIAS analizó en esta nota sobre la caída en número y el aumento en ingresos de los micronegocios.
Los indicadores económicos confirman que los que se quedaron vendieron más. Frente a 2024, las ventas o ingresos subieron 3,2%, el consumo intermedio (lo que el vendedor gasta en insumos) apenas 0,8%, el valor agregado 6,6% y el ingreso mixto 3,6%. Cuando las ventas crecen más rápido que los insumos, el margen mejora. Es una señal de negocios más eficientes o con mejores precios, no necesariamente de más clientes.
El personal ocupado total cayó 2,3%, menos que el número de negocios. Eso sugiere que cada negocio que sobrevive ocupa, en promedio, un poco más de gente.
Un negocio de una sola persona que lleva más de una década en la calle
El vendedor ambulante típico trabaja solo. El 88,1% de estos micronegocios es unipersonal, el 10,9% ocupa entre dos y tres personas y apenas el 1,0% llega a entre cuatro y nueve. El 96,4% de los propietarios trabaja por cuenta propia y el 3,6% se declara patrón o empleador, un grupo pequeño que, sin embargo, creció 56,1%.
La venta en la calle no es un oficio de paso. El 42,2% de los negocios lleva 10 años o más funcionando y el 21,1% entre cinco y diez años. Solo el 8,1% tiene menos de un año. Son negocios estables en el tiempo, aunque frágiles en su estructura.
El 58,9% de los propietarios son hombres y el 41,1% mujeres. Aquí hay un cambio de fondo: los negocios en manos de hombres cayeron 9,2%, mientras que los de mujeres crecieron 3,2%.
El 57,1% de los vendedores es móvil y el 42,9% estacionario. Ambos grupos se redujeron, pero más el estacionario (-7,4%) que el móvil (-2,1%).
Formalización casi nula: 6,7% con RUT y 96,7% sin aportes a seguridad social
El dato más duro del boletín es el de formalidad. Solo el 6,7% de los vendedores ambulantes tiene RUT y el 93,3% no. Peor aún, el grupo con RUT se redujo 11,4% frente a 2024, más rápido que el total de negocios.
En seguridad social, el 96,7% no aportó y solo el 2,4% aportó a salud y pensión. Frente a riesgos laborales, apenas el 1,2% aporta a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL). Sobre el uso de registros contables, la respuesta dominante (87,9%) es que no se necesitan; el 7,1% responde que no aplica y el 5,1% dice no saber cómo llevarlos.
La necesidad sigue siendo el principal motor. El 54,4% creó su negocio porque no tenía otra alternativa de ingresos, aunque ese grupo bajó 13,9%. El 29,1% lo hizo porque identificó una oportunidad de negocio, y ese grupo creció 9,7%. Hay más emprendimiento por oportunidad en la calle que hace un año, pero sigue siendo minoría.
Este cuadro conversa con el análisis de ANIF que PYME NOTICIAS reseñó sobre el peso del cuentapropismo en el nuevo empleo informal. La venta ambulante es uno de los rostros más visibles de ese fenómeno.
Efectivo, celular y gota a gota: cómo se paga y cómo se financia la calle
El 99,5% de los vendedores ambulantes acepta efectivo. Sin embargo, el 38,8% ya recibe transferencias bancarias o pagos por internet. No es una cifra menor: casi cuatro de cada diez puestos callejeros aceptan pagos digitales. Aun así, el 51,6% no usa teléfono celular para su negocio.
La brecha es todavía más grande en el crédito. Solo el 15,4% solicitó un préstamo y el 84,6% no lo hizo. La razón principal para no pedirlo fue el miedo a las deudas (44,6%). Entre quienes sí lo pidieron, el 61,8% acudió a prestamistas gota a gota y apenas el 22,5% a una institución financiera regulada.
El gota a gota cobra intereses muy por encima de los del sistema formal, y ese costo se traslada al precio que paga el consumidor o se come el margen del vendedor. Con los pagos inmediatos en expansión, como explicamos en la nota sobre el avance de Bre-B, la huella digital de estos pagos podría convertirse en historial para acceder a crédito formal.
Por qué estas cifras le importan a una pyme formal
Una distribuidora de alimentos y bebidas en Barranquilla o Bogotá tiene en los vendedores ambulantes a un cliente recurrente. Si el número de negocios cae pero sus ventas suben, conviene revisar la cartera de clientes: menos puntos, cada uno con más volumen, exige otra lógica de rutas, presentaciones y condiciones de pago.
Un fabricante de empaques desechables, termos, carritos o sombrillas vende directamente a este segmento. Que los servicios crezcan (4,1%) mientras el comercio cae (9,6%) le indica que la demanda se mueve hacia preparación de alimentos y oficios, no hacia la reventa de mercancía.
Una empresa de pagos, una cooperativa o una fintech encuentra un mercado de 286.061 negocios donde el 38,8% ya acepta transferencias y el 61,8% de quienes pidieron crédito terminó en el gota a gota. Hay espacio para productos de microcrédito y cuentas simples, siempre que respondan al miedo a endeudarse que declara el 44,6%.
Para el comercio formal de barrio, como tiendas, droguerías o panaderías, la venta ambulante es competencia directa en precio. Conocer su estructura de costos ayuda a diferenciarse por servicio, surtido, garantía o crédito al cliente, y no solo por precio.
Un taller de confección o una pequeña fábrica de alimentos también puede leer aquí una señal. El 12,7% de los vendedores ambulantes transforma productos, aunque ese grupo cayó 6,6%. Para quien produce insumos, como telas, masas o salsas, es un cliente que compra en pequeño, paga de contado y exige precio, pero que regresa cada semana si el producto es constante.
Chequeo rápido para pymes que venden a la calle o compiten con ella
Antes de ajustar su estrategia comercial, revise estos puntos con su equipo:
Identifique qué parte de sus ventas termina en manos de vendedores ambulantes y si ese canal crece o se contrae.
Revise si sus presentaciones, empaques y precios se ajustan a un comprador que trabaja solo y paga en efectivo.
Ofrezca un medio de pago digital sencillo a sus clientes ambulantes; el 38,8% ya lo usa.
Evalúe si puede ofrecer plazos cortos o consignación como alternativa al gota a gota.
Si compite con la calle, defina en qué gana usted: servicio, garantía, surtido o crédito.
Lo que deja esta medición para los próximos meses
La EMICRON de vendedores ambulantes describe un segmento más pequeño, más enfocado en servicios y con mejores márgenes que un año atrás. También confirma que la formalización no avanza: menos de siete de cada cien negocios tienen RUT y casi ninguno cotiza a seguridad social.
Para una pyme, la lectura práctica es doble. Por un lado, la calle sigue siendo un canal de venta vivo, que compra insumos, empaques y servicios financieros. Por otro, es un segmento que responde a propuestas simples: pagos digitales sin fricción, crédito pequeño y confiable, y productos pensados para una sola persona que trabaja todo el día.
Si su empresa vende a este segmento, el siguiente paso es sencillo: cruce estas cifras con sus propios datos de clientes, identifique cuántos de ellos son ambulantes y pruebe durante un mes una condición comercial pensada para ellos, como un pago digital o un plazo corto. Los resultados le dirán si vale la pena escalar.
Fuente principal: Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), "Boletín técnico Encuesta de Micronegocios (EMICRON) Vendedores ambulantes 2025", publicado el 18 de septiembre de 2026. Información complementaria: DANE, página oficial de la Encuesta de Micronegocios (EMICRON).
Preguntas frecuentes sobre los vendedores ambulantes según la EMICRON
¿Cuántos vendedores ambulantes hay en Colombia según el DANE?
La EMICRON contó 286.061 micronegocios de venta ambulante en 2025 en 24 ciudades y áreas metropolitanas. La cifra no incluye todo el territorio nacional.
¿Cuánto cayó el número de vendedores ambulantes frente a 2024?
El número de micronegocios de venta ambulante bajó 4,4% entre 2024 y 2025, según el boletín publicado el 18 de septiembre de 2026.
¿Las ventas de los vendedores ambulantes subieron o bajaron?
Subieron. Las ventas o ingresos crecieron 3,2% y el valor agregado aumentó 6,6% frente a 2024.
¿Qué porcentaje de vendedores ambulantes tiene RUT?
Solo el 6,7% tiene Registro Único Tributario. El 93,3% no lo tiene, y el grupo con RUT se redujo 11,4% en el último año.
¿Cuántos vendedores ambulantes aportan a salud y pensión?
Apenas el 2,4% aportó a salud y pensión, mientras que el 96,7% no hizo aportes. Solo el 1,2% aporta a riesgos laborales.
¿Cómo define el DANE a un vendedor ambulante?
Es la persona propietaria de un micronegocio que desarrolla su labor en el espacio público, de forma estacionaria o móvil. Un micronegocio tiene máximo nueve personas ocupadas.
¿Qué actividades realizan los vendedores ambulantes?
El 49,5% se dedica al comercio, el 37,3% a servicios, el 12,7% a industria manufacturera y el 0,6% a actividades agropecuarias. Los servicios fueron el grupo que más creció, 4,1%.
¿Los vendedores ambulantes trabajan solos?
En su gran mayoría sí. El 88,1% de estos negocios es unipersonal y solo el 1,0% ocupa entre cuatro y nueve personas.
¿Los vendedores ambulantes aceptan pagos digitales?
El 99,5% acepta efectivo y el 38,8% acepta transferencias bancarias o pagos por internet. El 51,6% no usa celular para su negocio.
¿Cómo se financian los vendedores ambulantes?
Solo el 15,4% solicitó crédito. De quienes lo pidieron, el 61,8% recurrió a prestamistas gota a gota y el 22,5% a una entidad financiera regulada.
¿Por qué la mayoría no pide crédito?
La razón principal es el miedo a las deudas, citada por el 44,6% de quienes no solicitaron préstamos.
¿Cuánto tiempo llevan funcionando estos negocios?
El 42,2% lleva 10 años o más y el 21,1% entre cinco y diez años. Solo el 8,1% tiene menos de un año.
¿Por qué le importa esta encuesta a una pyme formal?
Porque los vendedores ambulantes compran alimentos, empaques, insumos y servicios financieros, y también compiten con el comercio de barrio. Sus cambios afectan rutas, precios y productos de muchas pymes.
¿Dónde se puede consultar el boletín completo?
En el portal del DANE, en la sección de la Encuesta de Micronegocios (EMICRON), donde está el boletín técnico de vendedores ambulantes 2025.




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