top of page

Barranquilla medirá el desperdicio de comida en mercados y tiendas de barrio, con pilotos del BID en La Magola y El Playón

hace 1 día
7 min de lectura

La Alcaldía de Barranquilla anunció un estudio de residuos con énfasis en comercio y plazas de mercado, tras presentar en Lima su modelo de economía circular contra el desperdicio de alimentos.


Barranquilla se prepara para medir cuánto de lo que botan sus plazas de mercado y sus tiendas de barrio es comida que pudo haberse aprovechado. La Alcaldía anunció que avanzará en un estudio de caracterización de residuos sólidos urbanos que tendrá en cuenta el peso del comercio y de las plazas de mercado en la generación de residuos orgánicos, y que pronto comenzará una caracterización barrial en pequeños comercios. Así lo informó la Alcaldía de Barranquilla en un comunicado del 11 de octubre de 2026, tras presentar su modelo de reducción del desperdicio de alimentos en el encuentro internacional Menos es más, en Lima. Para tenderos, comerciantes de plaza y restaurantes, el tema toca un costo directo: cada kilo de alimento que se pierde es mercancía pagada que no se vendió.


El encuentro, realizado en Lima, Perú, fue convocado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura), el Pacto de Milán sobre Política Alimentaria Urbana (MUFPP, por sus siglas en inglés) y la organización Rikolto. Allí, la jefa de la Oficina de Servicios Públicos de Barranquilla, Dina Luz Pardo Olaya, expuso las acciones de la ciudad ante delegados de seis países de América Latina.


Pilotos con el BID en La Magola y El Playón

La pieza que más involucra al comercio son los pilotos en mercados públicos. Con asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la ciudad desarrolla dos pilotos en los mercados de La Magola y El Playón, enfocados en la separación en la fuente y el compostaje de los residuos orgánicos de los establecimientos de alimentos.


Separar en la fuente significa que cada puesto o local clasifica sus residuos en el mismo lugar donde se generan, en lugar de mezclarlos en una sola bolsa. Para los residuos orgánicos, como cáscaras, verduras dañadas o restos de frutas, esa separación es la condición para poder convertirlos en compost, un abono que se puede usar en huertas y cultivos. Cuando la basura se mezcla, ese material termina en el relleno sanitario.


El comunicado no entrega cifras de toneladas recuperadas ni fechas de cierre de los pilotos, pero sí deja claro el enfoque: trabajar con los negocios de alimentos de las plazas, que manejan grandes volúmenes de producto perecedero cada día.


Un estudio para saber cuánta comida termina en la basura

El siguiente paso anunciado es el que puede tener más consecuencias para la política de residuos de la ciudad. Barranquilla avanzará en un estudio de caracterización de residuos sólidos urbanos para tener una línea base más precisa. Caracterizar los residuos consiste en tomar muestras y clasificarlas para saber qué hay realmente en la basura: cuánto es orgánico, cuánto es plástico, papel o vidrio, y de dónde viene.


Según la Alcaldía, ese estudio tendrá en cuenta el peso del comercio y de las plazas de mercado en la generación de residuos orgánicos. Además, pronto comenzará la caracterización barrial de residuos sólidos en pequeños comercios de barrio, con la idea de medir qué parte de lo que se desecha corresponde a alimentos cuyo desperdicio podría evitarse.


Para una tienda o un minimercado, esa medición puede ser útil. Pocos negocios pequeños llevan cuenta de cuánta fruta, verdura, pan o lácteo se les vence o se les daña cada semana. Un ejercicio de caracterización en el barrio puede mostrar patrones que el tendero intuye pero no ha cuantificado.


Huertas, compostaje barrial y el modelo de Rebolo Composta

La estrategia de Barranquilla no se limita al comercio. La ciudad cuenta con 30 huertas comunitarias, a cargo de la Gerencia de Desarrollo Social, y 20 huertas escolares desarrolladas con la organización de recicladores ASOREBAQ, que combinan huerta y compostaje. Estas iniciativas cierran el ciclo: los residuos orgánicos se convierten en abono que alimenta nuevos cultivos.


En el barrio Rebolo funciona Rebolo Composta, un programa de compostaje barrial que cuenta con la asesoría de Siembra+ y el acompañamiento de la Oficina de Servicios Públicos. Según la Alcaldía, ese modelo se seguirá haciendo en todos los barrios. Todo esto hace parte de la estrategia Barranquilla Limpia y Linda, liderada por la gerente de Ciudad, Ana María Aljure, que articula acciones entre los sectores privado, público y ciudadano.


Biogás y planta de orgánicos: la infraestructura que ya opera

La ciudad también tiene infraestructura en funcionamiento. En el relleno sanitario Los Pocitos opera una planta de biogás que captura el metano que se genera por la descomposición de los residuos. El metano es un gas de efecto invernadero que, capturado, puede aprovecharse como fuente de energía en lugar de liberarse a la atmósfera.


En el Mercado Público Gran Bazar funciona una planta de tratamiento de residuos orgánicos, un ejemplo de cómo una plaza de mercado puede procesar parte de lo que genera en el mismo sitio. La jefa de la Oficina de Servicios Públicos resumió el enfoque de la ciudad en una frase: "El reto de Barranquilla no es solo recoger la basura, sino evitar que el alimento termine en un relleno sanitario".


Qué significa el desperdicio de alimentos para el bolsillo de una pyme

Para un negocio de alimentos, el desperdicio no es solo un problema ambiental. Cada producto que se bota fue comprado, transportado, almacenado y, muchas veces, refrigerado. Si se daña antes de venderse, el negocio pierde el costo de la mercancía y el de todo lo que hizo para tenerla en el estante. En un contexto en el que los precios de varios productos frescos han subido, como mostramos al analizar los precios mayoristas de septiembre que deben conocer restaurantes y tenderos, cada kilo perdido pesa más.


Los ejemplos están en la vida diaria de la ciudad. Un comerciante de plaza que vende frutas y verduras enfrenta todos los días el reto de calcular cuánto comprar para no quedarse corto ni con sobrantes. Una tienda de barrio pierde pan, lácteos y frutas cuando se vencen. Un restaurante bota preparaciones que no se vendieron y partes de los alimentos que podría aprovechar con otra forma de cocinar. En los tres casos, medir es el primer paso para reducir pérdidas.


Cómo empezar a reducir el desperdicio en un negocio de alimentos

No es necesario esperar al estudio de la Alcaldía para empezar. Cualquier tendero, comerciante de plaza o dueño de restaurante puede hacer un diagnóstico básico con preguntas sencillas:


  • ¿Sabe cuántos kilos o unidades de alimento bota su negocio en una semana normal?

  • ¿Identificó qué productos son los que más se dañan o se vencen antes de venderse?

  • ¿Ajusta sus compras según lo que realmente vende cada día de la semana?

  • ¿Separa los residuos orgánicos del resto para que puedan aprovecharse como compost?

  • ¿Tiene una estrategia para vender a tiempo lo que está cerca de vencerse, como descuentos o combos?


Las respuestas a estas preguntas pueden mostrar oportunidades de ahorro rápidas. Si los negocios de las plazas de La Magola y El Playón participan en los pilotos, tendrán además la oportunidad de aprender de primera mano cómo funciona la separación en la fuente con apoyo técnico.


Economía circular: una tendencia que ya tiene financiación en la región

La economía circular, el modelo que busca que los recursos y residuos se reutilicen en lugar de desecharse, está ganando espacio en las políticas públicas de América Latina. El encuentro de Lima reunió delegados de seis países precisamente para compartir experiencias en esta línea. En otros países ya hay recursos para empresas que trabajan en este campo: en Uruguay, por ejemplo, se ofrecen hasta USD 100.000 para proyectos de economía circular en alimentos.


Barranquilla, por su parte, ha venido sumando proyectos ambientales con impacto en los barrios, como su primera comunidad energética con 1.989 paneles solares en Las Gardenias. Para las pymes, la tendencia abre oportunidades en compostaje, aprovechamiento de residuos, logística inversa y productos elaborados con excedentes de alimentos.


El estudio de caracterización y la medición en tiendas de barrio darán a Barranquilla datos que hoy no tiene. Para el comerciante, la invitación es a adelantarse: empezar a medir lo que bota, ajustar sus compras y separar sus residuos orgánicos. Un negocio que reduce su desperdicio no solo ayuda a que menos comida termine en Los Pocitos, también mejora su margen con cada producto que logra vender en lugar de botar.


Fuente principal: Alcaldía de Barranquilla, Oficina de Servicios Públicos, "Barranquilla avanza en estrategias para enfrentar el desperdicio de alimentos con economía circular en la ciudad", publicado el 11 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre el desperdicio de alimentos en Barranquilla

¿Qué anunció Barranquilla sobre el desperdicio de alimentos?

La Alcaldía anunció un estudio de caracterización de residuos sólidos urbanos que tendrá en cuenta el peso del comercio y las plazas de mercado, y una caracterización barrial en pequeños comercios para medir qué parte de los residuos es comida evitable.


¿Dónde están los pilotos del BID en Barranquilla?

Los dos pilotos se desarrollan en los mercados públicos de La Magola y El Playón, con asistencia técnica del Banco Interamericano de Desarrollo.


¿En qué consisten los pilotos de La Magola y El Playón?

Se enfocan en la separación en la fuente y el compostaje de los residuos orgánicos de los establecimientos de alimentos de esas plazas.


¿Qué es la caracterización de residuos?

Es un estudio en el que se toman muestras de la basura y se clasifican para saber qué contiene, cuánto es orgánico y de dónde proviene.


¿Dónde presentó Barranquilla su modelo contra el desperdicio de alimentos?

En el encuentro internacional Menos es más, realizado en Lima, Perú, y convocado por la FAO, el Pacto de Milán y Rikolto, con delegados de seis países de América Latina.


¿Quién presentó las acciones de Barranquilla en Lima?

Las expuso Dina Luz Pardo Olaya, jefa de la Oficina de Servicios Públicos de la Alcaldía de Barranquilla.


¿Cuántas huertas tiene Barranquilla?

La ciudad tiene 30 huertas comunitarias y 20 huertas escolares, estas últimas desarrolladas con la organización de recicladores ASOREBAQ.


¿Qué es Rebolo Composta?

Es un programa de compostaje barrial en Rebolo, con asesoría de Siembra+ y acompañamiento de la Oficina de Servicios Públicos, que la Alcaldía planea seguir llevando a todos los barrios.


¿Qué infraestructura de aprovechamiento de residuos tiene Barranquilla?

Una planta de biogás en el relleno sanitario Los Pocitos, que captura metano, y una planta de tratamiento de residuos orgánicos en el Mercado Público Gran Bazar.


¿Por qué el desperdicio de alimentos afecta a las pymes?

Porque cada producto que se daña fue comprado, transportado y almacenado sin generar ingresos, lo que reduce el margen de tiendas, plazas y restaurantes.


¿Cómo puede una tienda reducir el desperdicio de alimentos?

Puede medir cuánto bota cada semana, identificar los productos que más se dañan, ajustar las compras a sus ventas reales y separar los residuos orgánicos.


¿Hay fechas o cifras de toneladas para los pilotos?

El comunicado de la Alcaldía no informa toneladas recuperadas ni fechas de inicio o cierre de los pilotos y del estudio de caracterización.

Comentarios


bottom of page