
Camacol: $98 billones en proyectos de vivienda sin arrancar podrían generar 2,3 millones de empleos
En la instalación del Congreso Colombiano de la Construcción 2026, Camacol informó que más de 1.400 proyectos con cerca de 257.000 viviendas en preventa esperan iniciar obra, mientras las ventas siguen 34,4% por debajo de 2022.
Colombia tiene cerca de $98 billones en proyectos de vivienda que todavía no inician obra, según informó la Cámara Colombiana de la Construcción (Camacol) el 21 de octubre de 2026 en Cartagena, durante la instalación del Congreso Colombiano de la Construcción 2026. Se trata de más de 1.400 proyectos con cerca de 257.000 viviendas en preventa que, de acuerdo con datos del sistema Coordenada Urbana, podrían generar hasta 2,3 millones de empleos directos e indirectos. Para las ferreterías, los depósitos de materiales, los contratistas de acabados y los talleres de carpintería y ventanería, la noticia importa porque describe una bolsa de demanda represada: obras que ya están en preventa, pero que no arrancan.
El gremio presentó la cifra como una oportunidad para reactivar la economía, en un momento en que la construcción de vivienda viene de varios años de caída y en que buena parte del país enfrenta la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto. El comunicado de Camacol resume el planteamiento en una idea: la reactivación y la reconstrucción no son caminos excluyentes.
Qué hay detrás de los $98 billones que esperan iniciar obra
La cifra corresponde a proyectos de vivienda que están en preventa, es decir, que ya ofrecen sus unidades a los hogares, pero que todavía no han comenzado la construcción. Según Camacol, son más de 1.400 proyectos y unas 257.000 viviendas. El cálculo de hasta 2,3 millones de empleos directos e indirectos proviene de Coordenada Urbana, la fuente de datos que cita el gremio.
El dato es relevante porque muestra que el freno no está solo en la demanda. Hay proyectos en preventa e inversión identificada. Lo que falta, según el gremio, son condiciones para que esos proyectos pasen del papel a la obra.
Guillermo Herrera, presidente ejecutivo de Camacol, habló en la apertura del congreso, que reunió a más de 2.000 representantes del sector. El gremio respaldó la Misión CRECER del Gobierno y sostuvo que la vivienda puede ayudar a alcanzar la meta oficial de crecimiento económico de 6%, por su aporte en valor agregado, inversión y empleo.
Ventas 34,4% por debajo de 2022 e iniciaciones 40% menores
Los indicadores del sector explican por qué el gremio insiste en la reactivación. Según Camacol, las ventas de vivienda están 34,4% por debajo de los niveles de 2022 y las iniciaciones de obra cayeron 40% en el mismo periodo. En otras palabras, se venden menos viviendas que hace cuatro años y se empiezan muchas menos obras.
Esa caída se siente lejos de las grandes constructoras. Cuando una obra no arranca, no se compran bloques, cemento, varilla, tubería, puertas ni ventanas; no se contratan maestros de obra ni ayudantes; no se alquila maquinaria ni se mueven volquetas. Cada eslabón de esa cadena está lleno de pequeñas y medianas empresas que dependen del ritmo de las iniciaciones.
Las cifras recientes del DANE apuntan en la misma dirección. La economía colombiana cayó 0,04% en agosto, con la construcción entre las actividades que frenaron el resultado, y las licencias de construcción cayeron hasta 68% en el Eje Cafetero en el mes del terremoto.
El terremoto afectó más de 255.000 viviendas en 403 municipios
A la caída de la actividad se suma la emergencia. Según Camacol, el terremoto del 10 de agosto afectó más de 255.000 viviendas en 403 municipios de 16 departamentos: 51.778 quedaron destruidas y 203.301 resultaron averiadas. La magnitud de esos números implica una demanda enorme de materiales, mano de obra y servicios técnicos para reparar y reconstruir.
Herrera fue directo al plantear la postura del gremio: “Colombia no tiene que escoger entre reconstruir y reactivar”. En el comunicado complementario publicado al día siguiente, Camacol reiteró la idea con otra frase del dirigente: “La reconstrucción y la reactivación deben avanzar de manera simultánea”.
Para una ferretería en un municipio afectado, la reconstrucción puede traer más ventas en el corto plazo; para un contratista de obra blanca, más trabajo de reparación. Pero si al mismo tiempo los proyectos nuevos siguen frenados, el impulso de la emergencia puede resultar pasajero. Por eso el gremio insiste en que ambos frentes avancen juntos. Quienes siguen el tema pueden revisar lo que el Gobierno informó al Congreso sobre el patrimonio autónomo del Fondo Milagro para la reconstrucción.
Financiación, confianza y trámites: los tres frenos que señala Camacol
Según el comunicado, reactivar esos proyectos exige recuperar las condiciones de financiación, fortalecer la confianza de los hogares y de los inversionistas, y reducir las barreras que hoy retrasan el inicio de las obras. Herrera invitó al Gobierno nacional y al sector privado a acordar una agenda común con responsabilidades claras y resultados medibles.
En el comunicado complementario de Camacol, publicado el 22 de octubre, Herrera reiteró que la reactivación necesita financiación, confianza, reglas claras e inversión privada. Natalia Trujillo, presidenta de la Junta Directiva de Camacol, afirmó que “la construcción es un motor de crecimiento económico y transformación social, capaz de generar empleo” y propuso cuatro prioridades: innovación y productividad, agilización de trámites, nuevas oportunidades de crecimiento y resiliencia en las zonas afectadas por desastres.
El alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, destacó al sector constructor como motor de empleo, competitividad y desarrollo, pidió fortalecer el trabajo conjunto entre el sector público y el privado y mencionó inversiones en infraestructura social por más de $60.000 millones en la ciudad.
La informalidad en la construcción también pesa
El comunicado de Camacol incluye un dato que suele pasar inadvertido: entre 2005 y 2018 se construyeron en Colombia cerca de 1,6 millones de viviendas sin licencia, equivalentes a 35% de las unidades levantadas en ese periodo. Es un dato histórico, pero ayuda a entender por qué la reconstrucción tras el terremoto es tan compleja: muchas edificaciones afectadas pudieron haberse levantado sin control técnico.
Para los contratistas pequeños, este punto es una advertencia y una oportunidad. La reconstrucción exigirá obras con estándares técnicos, y quienes estén formalizados, tengan personal capacitado y puedan certificar su trabajo estarán mejor ubicados para participar en procesos de reparación y en proyectos nuevos.
Esa preparación también aplica a los negocios que ofrecen servicios técnicos a las obras, como estudios de suelos, diseño estructural, interventoría o instalaciones hidráulicas. Si la reconstrucción y la reactivación avanzan al mismo tiempo, como pide el gremio, la demanda de profesionales y empresas que garanticen calidad técnica crecerá, y las firmas pequeñas que cumplan con la normativa podrán competir por esos contratos en igualdad de condiciones con jugadores más grandes.
Cómo puede prepararse una pyme de la cadena de la construcción
Si los proyectos represados empiezan a moverse, la demanda puede llegar de forma rápida y concentrada. Un depósito de materiales, una empresa de instalaciones eléctricas o un taller de estructuras metálicas que se anticipe tendrá ventaja frente a quien espere a ver las obras en marcha. Este chequeo sirve para empezar:
Revise su capacidad de atender pedidos grandes: inventario, proveedores alternativos y tiempos de entrega.
Ordene su documentación (registro mercantil, seguridad social, certificaciones técnicas) para poder contratar con constructoras.
Identifique los proyectos en preventa de su zona y las constructoras que los desarrollan.
Evalúe si su flujo de caja aguanta plazos de pago largos, comunes en contratos de obra.
Si opera en municipios afectados por el terremoto, explore cómo vincularse a los procesos de reconstrucción.
Lo que pueden aprender otros sectores de la vivienda en preventa
El caso de los $98 billones ilustra un fenómeno que se repite en otros negocios: tener clientes comprometidos no garantiza que la operación avance. Una empresa de muebles con pedidos firmados pero sin capital de trabajo para comprar madera vive, a su escala, algo parecido a lo que describe Camacol. La lección es que la financiación y la confianza son tan determinantes como la demanda.
Para los negocios proveedores, la recomendación práctica es diversificar. Depender solo de obra nueva en un mercado con iniciaciones 40% por debajo de 2022 es riesgoso; combinar obra nueva con reparaciones, mantenimiento y reconstrucción puede dar más estabilidad mientras el sector recupera su ritmo.
Una agenda común como condición para destrabar la vivienda
El mensaje de Camacol en Cartagena fue que hay inversión identificada y proyectos en preventa esperando, pero que hace falta un acuerdo entre Gobierno y sector privado para destrabarla. Herrera lo resumió con otra frase de su intervención: “Debemos reconstruir lo que se perdió, reactivar lo que se detuvo y avanzar para construir lo que Colombia necesita”.
Para las pymes que viven de la construcción, el seguimiento de esa agenda será clave en los próximos meses. Saber qué proyectos podrían arrancar, en qué regiones y con qué condiciones de financiación permitirá planear inventarios, contratar personal y cuidar la caja con más certeza que la que ha dado el sector en los últimos años.
Fuente principal: Camacol, “Con $98 billones en proyectos de vivienda se reactivaría la economía del país”, publicado el 21 de octubre de 2026. Información complementaria: Camacol, “El sector constructor tiene una bolsa de inversión para impulsar la economía”, publicado el 22 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre los proyectos de vivienda sin iniciar en Colombia
¿Cuánto dinero hay en proyectos de vivienda sin iniciar en Colombia?
Según Camacol, hay cerca de $98 billones en proyectos de vivienda que aún no inician obra. Son más de 1.400 proyectos con unas 257.000 viviendas en preventa.
¿Cuántos empleos podrían generar esos proyectos?
De acuerdo con datos de Coordenada Urbana citados por Camacol, podrían generar hasta 2,3 millones de empleos directos e indirectos.
¿Qué prioridades propuso la Junta Directiva de Camacol?
Natalia Trujillo, presidenta de la Junta Directiva de Camacol, planteó cuatro caminos: innovación y productividad, agilización de trámites, nuevas oportunidades de crecimiento y resiliencia en las zonas afectadas por desastres.
¿Cómo están las ventas de vivienda frente a 2022?
Según Camacol, las ventas de vivienda están 34,4% por debajo de los niveles de 2022 y las iniciaciones de obra cayeron 40% en el mismo periodo.
¿Cuántas viviendas afectó el terremoto del 10 de agosto?
Camacol reporta más de 255.000 viviendas afectadas en 403 municipios de 16 departamentos: 51.778 destruidas y 203.301 averiadas.
¿Qué propone Camacol para reactivar la vivienda?
Propone recuperar las condiciones de financiación, fortalecer la confianza de hogares e inversionistas, reducir las barreras para iniciar obras y acordar una agenda común entre Gobierno y sector privado.
¿Camacol pide escoger entre reconstrucción y reactivación?
No. Su presidente ejecutivo, Guillermo Herrera, afirmó que Colombia no tiene que escoger entre reconstruir y reactivar, y que ambos procesos deben avanzar de manera simultánea.
¿Dónde se realizó el Congreso Colombiano de la Construcción 2026?
Se instaló el 21 de octubre de 2026 en Cartagena, con más de 2.000 representantes del sector, según Camacol.
¿Cuántas viviendas se construyeron sin licencia en Colombia?
Según Camacol, entre 2005 y 2018 se construyeron cerca de 1,6 millones de viviendas sin licencia, equivalentes a 35% de las unidades levantadas en ese periodo.
¿Cómo afecta la caída de la vivienda a las pymes?
Cuando no arrancan obras, caen las ventas de ferreterías, depósitos de materiales, contratistas de acabados y transportadores, que son en su mayoría pequeñas y medianas empresas.
¿Qué puede hacer una pyme proveedora de la construcción?
Puede revisar su capacidad para atender pedidos grandes, ordenar su documentación para contratar con constructoras, identificar proyectos en preventa de su zona y diversificar entre obra nueva, reparación y reconstrucción.
¿Qué relación tiene la vivienda con la meta de crecimiento de 6%?
Camacol respaldó la Misión CRECER del Gobierno y sostuvo que la vivienda puede ayudar a alcanzar la meta oficial de crecimiento de 6% por su aporte en valor agregado, inversión y empleo.




Comentarios