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Perú depende de un solo proveedor para el diésel, el maíz y la urea, advierte ComexPerú

hace 1 día
8 min de lectura

El Semanario 1323 de ComexPerú muestra que Estados Unidos aporta el 93,4% del diésel importado por Perú y Argentina el 99,5% del maíz amarillo duro, y propone diversificar orígenes.


La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) publicó el 9 de octubre de 2026, en su Semanario 1323, un análisis que muestra qué tan concentradas están las compras peruanas de insumos importados clave: Estados Unidos aporta el 93,4% del diésel que importa Perú, Argentina el 99,5% del maíz amarillo duro y Rusia el 77,9% de la urea. El gremio advierte que guerras, conflictos geopolíticos, restricciones comerciales y fenómenos climáticos pueden cortar el abastecimiento, y propone diversificar los orígenes y aprovechar recursos nacionales. Para una pyme, en Perú o en Colombia, el mensaje es directo: si casi todo un insumo crítico llega de un solo país o de un solo proveedor, cualquier decisión externa puede frenar su producción o disparar sus costos.


Diésel: el 93,4% de lo que importa Perú llega de Estados Unidos

El punto de partida del análisis es un episodio reciente. Según ComexPerú, a fines de septiembre Estados Unidos anunció una posible restricción a sus exportaciones de diésel. La medida no se concretó, pero encendió las alertas en un país que depende casi por completo de ese origen para abastecerse del combustible.


Con datos de la Superintendencia Nacional de Aduanas y de Administración Tributaria (Sunat), el gremio señala que Estados Unidos provee el 93,4% de las importaciones peruanas de diésel. Entre enero y agosto de 2026, las compras de diésel B5 sumaron US$3.698 millones y las de diésel 2 alcanzaron US$1.910 millones. En conjunto, ambos productos representaron el 48,4% de todas las importaciones de combustibles del periodo, que llegaron a US$11.593 millones.


La cifra importa porque el diésel mueve buena parte de la economía: transporte de carga, maquinaria agrícola, generación de respaldo y flotas de reparto. Una restricción en el principal país proveedor no afectaría solo a los importadores de combustible, sino a toda la cadena que depende de ese insumo para operar.


Maíz, soya y trigo: la mayor parte llega de Argentina, Bolivia y Canadá

El estudio de ComexPerú sobre la concentración de proveedores muestra que la dependencia no se limita a la energía. En los alimentos e insumos para la industria de alimentos balanceados el panorama es similar, con cifras acumuladas hasta agosto de 2026:


En maíz amarillo duro, Perú importó US$1.267 millones y Argentina concentró el 99,5% de esas compras. Es prácticamente un proveedor único para un insumo base de la alimentación animal.


En aceite de soya en bruto, las importaciones sumaron US$435 millones, con Argentina como origen del 84,7%.


En tortas y residuos de soya, las compras llegaron a US$822 millones; Bolivia aportó el 68,5%, Paraguay el 18,2% y Argentina el 13,3%.


En trigo, las importaciones fueron de US$558 millones; Canadá aportó cerca del 78%, Argentina el 13,5% y Estados Unidos el 8,8%.


Estos productos llegan a muchos negocios pequeños por caminos indirectos. Una granja avícola o porcícola depende del maíz y de las tortas de soya para el alimento de sus animales; una panadería o una fábrica de pastas depende del trigo; un fabricante de aceites o de productos de panificación depende del aceite de soya. Si el país de origen enfrenta una sequía, un conflicto o una restricción, el impacto se traslada a precios y disponibilidad en la cadena.


La urea, un fertilizante con proveedor dominante

El análisis también revisa la urea, uno de los fertilizantes más usados en la agricultura. Hasta agosto de 2026, Perú importó US$115 millones de este producto; Rusia aportó el 77,9% y China el 18,5%.


Para un productor agrícola, la urea no es un gasto que se pueda aplazar con facilidad: si no llega a tiempo o su precio sube de forma abrupta, la siembra o la fertilización de un ciclo pueden verse comprometidas. Que casi ocho de cada diez dólares de urea importada provengan de un solo país muestra la exposición del agro peruano a factores geopolíticos que ningún productor controla.


Qué orígenes alternativos propone ComexPerú

Frente a esa concentración, el gremio plantea mirar hacia otros mercados que ya son grandes exportadores mundiales de cada insumo. Según el análisis, India es el segundo exportador mundial de diésel; Estados Unidos es el primer exportador de maíz amarillo duro; Australia es el primer exportador de trigo; Brasil es el segundo exportador de aceite de soya en bruto y de tortas de soya; y Catar y Arabia Saudita son el tercer y cuarto exportadores mundiales de urea.


La propuesta no consiste en abandonar a los proveedores actuales, sino en tener alternativas conocidas antes de que se presente una interrupción. Calificar a un nuevo origen toma tiempo: hay que revisar calidad, requisitos sanitarios o técnicos, tiempos de tránsito, costos logísticos y condiciones de pago. Hacer ese trabajo con calma es muy distinto a improvisarlo en medio de una crisis.


Bayóvar y el Proyecto Sechura como fuente nacional de fertilizantes

La segunda línea de la propuesta es aprovechar los recursos propios. ComexPerú menciona que las reservas de roca fosfórica de Bayóvar, en la región de Piura, podrían impulsar la oferta nacional de fertilizantes. Según el documento, el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la agencia de promoción de la inversión privada ProInversión trabajan en el Proyecto Sechura, que abarca 94.000 hectáreas.


El gremio considera relevantes las iniciativas estatales que ponen en valor recursos nacionales y crean nuevas fuentes de abastecimiento, sobre todo si se articulan con el sector privado. Para los productores, una fuente local de fertilizantes reduciría la exposición a lo que ocurra en mercados lejanos, aunque el documento no fija plazos ni volúmenes de producción para ese proyecto.


Por qué no todas las empresas pueden anticiparse de la misma manera

Una de las ideas centrales del análisis es que anticipar y afrontar interrupciones del abastecimiento es una prioridad, pero que las empresas no tienen las mismas capacidades para hacerlo. Una gran compañía puede tener un área de compras internacionales, contratos con varios proveedores, inventarios de seguridad y coberturas de precio. Una pyme, en cambio, suele comprar a un distribuidor local que a su vez depende de un solo importador, y muchas veces ni siquiera sabe de qué país viene el insumo que usa.


Por eso la concentración de proveedores es un riesgo que golpea con más fuerza a las empresas pequeñas: tienen menos margen financiero para absorber un alza repentina y menos poder de negociación para conseguir producto cuando escasea.


Qué pueden aprender las pymes colombianas que importan insumos

Aunque las cifras corresponden a Perú, la lección aplica a Colombia. Muchas pymes colombianas compran maíz para alimento animal, urea y otros fertilizantes, combustibles, trigo o aceites, ya sea importando de forma directa o a través de distribuidores. El riesgo geopolítico no es exclusivo de las grandes empresas: también lo sufre el negocio que depende de un único origen sin saberlo.


Un productor de huevo del Huila que fabrica su propio alimento balanceado podría preguntarle a su proveedor de maíz de dónde viene el grano y si existe un segundo origen disponible. Una distribuidora de insumos agrícolas en el Meta podría revisar si toda su urea proviene de un mismo país y negociar con un segundo importador antes de la temporada de siembra. Una empresa de transporte de carga en la costa Caribe podría evaluar cómo la afectaría un alza abrupta del combustible y qué parte de ese costo podría trasladar en sus tarifas.


En PYME NOTICIAS hemos seguido otros frentes del mismo problema, como los cuellos de botella logísticos que afectan a los importadores, descritos en la nota sobre el tránsito aduanero por Urabá para descongestionar Buenaventura, y el efecto de las compras externas en los precios, como en el caso de las importaciones de tecnología en Perú y el precio de las memorias RAM. También vale la pena tener presente el contexto de los combustibles en Colombia, analizado en la nota sobre el decreto 1491 de combustibles para térmicas ante El Niño.


Cómo medir la dependencia de proveedores en su propio negocio

No se necesita un área de comercio exterior para empezar. Con las facturas de compra de los últimos doce meses, cualquier pyme puede hacer un diagnóstico básico. Este chequeo práctico le ayuda a ubicar su nivel de riesgo:


  • Haga la lista de sus cinco insumos más importantes por valor de compra o por impacto en la producción.

  • Para cada uno, calcule qué porcentaje de sus compras se concentra en un solo proveedor y, si puede averiguarlo, en un solo país de origen.

  • Marque como críticos los insumos en los que un proveedor o un país pese más de la mitad y no tenga un segundo origen calificado.

  • Identifique al menos un proveedor alterno para cada insumo crítico y haga una compra de prueba para validar calidad y tiempos.

  • Defina un inventario de seguridad razonable para los insumos que no pueda sustituir con rapidez.

  • Revise cada trimestre si cambió la concentración, sobre todo cuando haya noticias de restricciones comerciales o fenómenos climáticos en el país de origen.


El ejercicio sigue la misma lógica del análisis peruano: medir primero qué tan concentradas están las compras y, a partir de ahí, decidir dónde vale la pena diversificar. Lo que ComexPerú muestra a escala nacional, con un 99,5% del maíz amarillo duro llegando de Argentina o un 93,4% del diésel desde Estados Unidos, puede ocurrir a escala pequeña en la bodega de cualquier negocio.


Diversificar tiene costos: un segundo proveedor puede ser algo más caro o exigir volúmenes mínimos. Pero ese costo funciona como un seguro frente a interrupciones que, como recuerda el gremio, pueden venir de guerras, conflictos, restricciones o el clima. Una conversación con sus proveedores actuales sobre el origen de lo que le venden es un primer paso sin costo que le puede ahorrar una crisis.


Fuente principal: ComexPerú, "Concentración de proveedores de insumos importados relevantes para el Perú", Semanario 1323, publicado el 9 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre la concentración de proveedores de insumos importados

¿Qué publicó ComexPerú sobre la concentración de proveedores?

En su Semanario 1323 del 9 de octubre de 2026, ComexPerú analizó la concentración de los proveedores de insumos importados clave para Perú, como diésel, maíz amarillo duro, trigo, soya y urea, y propuso diversificar orígenes y aprovechar recursos nacionales.


¿Qué porcentaje del diésel importado por Perú viene de Estados Unidos?

Según datos de la Sunat citados por ComexPerú, Estados Unidos provee el 93,4% de las importaciones peruanas de diésel.


¿Cuánto importó Perú en diésel entre enero y agosto de 2026?

Las compras de diésel B5 sumaron US$3.698 millones y las de diésel 2, US$1.910 millones. Juntas representaron el 48,4% de las importaciones de combustibles, que llegaron a US$11.593 millones.


¿Por qué se encendieron las alertas sobre el diésel?

Porque a fines de septiembre Estados Unidos anunció una posible restricción a sus exportaciones de diésel. La medida no se concretó, pero mostró la exposición de Perú a un solo proveedor.


¿De dónde viene el maíz amarillo duro que importa Perú?

Argentina concentró el 99,5% de las importaciones peruanas de maíz amarillo duro, que sumaron US$1.267 millones hasta agosto de 2026.


¿Qué países abastecen el trigo importado por Perú?

Canadá aportó cerca del 78% de las importaciones de trigo, Argentina el 13,5% y Estados Unidos el 8,8%, sobre un total de US$558 millones hasta agosto de 2026.


¿Qué tan concentrada está la importación de urea en Perú?

Rusia aportó el 77,9% y China el 18,5% de las importaciones de urea, que sumaron US$115 millones hasta agosto de 2026.


¿Qué proveedores alternativos propone ComexPerú?

India para el diésel, Estados Unidos para el maíz amarillo duro, Australia para el trigo, Brasil para el aceite y las tortas de soya, y Catar y Arabia Saudita para la urea.


¿Qué es el Proyecto Sechura?

Es un proyecto en el que trabajan el Ministerio de Energía y Minas y ProInversión, que abarca 94.000 hectáreas y busca aprovechar la roca fosfórica de Bayóvar, en Piura, para impulsar la oferta nacional de fertilizantes.


¿Por qué este análisis interesa a las pymes colombianas?

Porque muchas pymes colombianas dependen de insumos importados como maíz, urea o combustibles, y una alta concentración en un solo proveedor u origen las expone a interrupciones que no controlan.


¿Cómo puede una pyme medir su dependencia de proveedores?

Puede revisar sus compras de los últimos doce meses, calcular qué porcentaje de cada insumo clave depende de un solo proveedor o país y buscar al menos una alternativa calificada para los insumos críticos.

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