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La DGI de Uruguay fiscaliza en todo el país a comercios que subdeclaran ventas

hace 3 días
7 min de lectura

La Dirección General Impositiva informó que desde fines de septiembre tiene inspectores en todo Uruguay, con foco en negocios que venden a consumidor final y en quienes abusan de regímenes de pequeño contribuyente.


La Dirección General Impositiva (DGI) de Uruguay informó el 7 de octubre de 2026 que, desde fines de septiembre, tiene inspectores desplegados en todo el territorio nacional haciendo acciones de control. Los negocios se eligen mediante análisis de riesgo con la información que ya tiene el organismo, y el foco está en dos situaciones: comercios que venden sobre todo a consumidores finales y tienen alta probabilidad de declarar menos ventas de las reales, y empresas que siguen usando regímenes de pequeño contribuyente aunque sus ventas superan los topes permitidos. Para cualquier pyme, en Uruguay o en Colombia, el anuncio confirma una tendencia: las autoridades tributarias ya cruzan sus propios datos para decidir a quién visitar, y el negocio que no documenta todas sus ventas o que se queda en un régimen que ya no le corresponde es el primero en la lista.


Qué anunció la DGI y desde cuándo hay inspectores en la calle

El comunicado, titulado "DGI inició fiscalizaciones en todo el territorio nacional", fue publicado en el portal oficial del Estado uruguayo. Según la nota de la DGI, los controles comenzaron a fines de septiembre y no se limitan a Montevideo: los inspectores están presentes en todo el país.


El organismo no informó cuántos contribuyentes serán controlados, cuántos inspectores participan ni qué montos espera recuperar. Lo que sí precisó es la lógica con la que escoge a quién visitar, los perfiles que más le interesan y la gama de respuestas que puede aplicar según el nivel de riesgo detectado.


Cómo elige la DGI a quién fiscalizar

La selección no es al azar en su mayor parte. La DGI explica que los contribuyentes se escogen por análisis de riesgo, usando información de la que ya dispone. En la práctica, eso significa que el organismo compara lo que cada negocio declara con otros datos que tiene a mano y concentra sus visitas donde encuentra inconsistencias o señales de alerta.


Este enfoque cambia la forma en que una pyme debe pensar el cumplimiento. Ya no se trata de esperar que la visita llegue o no por suerte, sino de entender que la autoridad tiene elementos para detectar diferencias entre lo que un comercio vende y lo que reporta. Si la información que entrega un negocio no es coherente con su actividad real, su perfil de riesgo sube.


Comercios que venden a consumidor final, en la mira

El primer foco que menciona la DGI son los negocios que venden principalmente a consumidores finales y que muestran una alta probabilidad de subvaluar sus ventas. El comunicado describe dos formas de hacerlo: declarar un monto menor al real o no documentar todas las operaciones.


Este perfil incluye a muchos negocios de barrio y de atención directa al público. Un almacén, una carnicería, una heladería o un restaurante que entregue comprobante solo en algunas ventas, o que registre menos de lo que cobra, entraría en la categoría que la DGI considera de mayor riesgo. La razón es sencilla: cuando el cliente es una persona y no una empresa, nadie del lado comprador exige la factura para descontar impuestos, y la tentación de no documentar es mayor.


Regímenes de pequeño contribuyente usados por encima de los topes

El segundo foco son los regímenes de pequeño contribuyente que se están usando de forma indebida. Según la DGI, se trata de negocios cuyas ventas superan los límites del régimen, pero que siguen recibiendo su tratamiento tributario más favorable.


Los regímenes simplificados existen para aliviar la carga de las empresas muy pequeñas. El problema aparece cuando un negocio crece y no cambia de categoría, ya sea por desconocimiento o para seguir pagando menos. El comunicado no detalla cuáles son los topes ni a qué regímenes específicos se refiere, pero deja claro que el crecimiento de las ventas sin el cambio de régimen correspondiente es una de las situaciones que el organismo está revisando.


Para una pyme en crecimiento, esto implica una tarea concreta: llevar la cuenta de sus ventas acumuladas a lo largo del año y saber en qué momento se acerca al límite de su régimen, para hacer la transición a tiempo y no después de una inspección.


Controles aleatorios de inscripción y facturación

Además de las visitas dirigidas por análisis de riesgo, la DGI informó que realiza controles aleatorios sobre la inscripción de los contribuyentes y la facturación. Es decir, cualquier negocio puede recibir una visita para verificar que está debidamente registrado y que emite los comprobantes que corresponden, aunque no tenga un perfil de riesgo alto.


Este punto es relevante porque recuerda que el cumplimiento básico, estar inscrito y facturar cada venta, se puede verificar en cualquier momento. Un emprendimiento que funciona sin inscripción o que factura de manera irregular queda expuesto incluso si su volumen de ventas es bajo.


De la comunicación preventiva a la auditoría

La DGI aclara que su respuesta depende del nivel de riesgo detectado. Las acciones van desde comunicaciones preventivas y alertas, pasan por intimaciones para que el contribuyente corrija los desvíos identificados y llegan hasta auditorías formales en los casos de mayor riesgo.


Esta graduación tiene una lectura práctica. Un aviso preventivo es una oportunidad para ordenar las cuentas antes de que la situación escale. Un negocio que recibe una comunicación de este tipo y corrige a tiempo evita, en principio, llegar a una auditoría completa, que suele implicar más tiempo, revisión de documentos de varios periodos y la posibilidad de sanciones.


Cómo verificar que el inspector es real

El comunicado incluye una recomendación útil para cualquier comerciante. Los inspectores de la DGI se identifican con su carné institucional, y quien tenga dudas sobre la identidad de la persona que se presenta puede comunicarse al teléfono (2) 1344 6671 para verificarla.


Pedir la credencial y confirmar por el canal oficial antes de entregar documentos o información es una práctica sana para cualquier negocio, en Uruguay o en cualquier otro país.


Qué significa para las pymes colombianas

Aunque se trata de una medida uruguaya, la lógica es la misma que siguen otras autoridades tributarias de la región: usar la información que ya tienen para enfocar los controles. En Colombia, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) también trabaja con factura electrónica y con información de terceros, y cuenta con el Régimen Simple de Tributación, que tiene sus propios límites de ingresos. Por eso la lección es directa: vigilar los topes del régimen en el que está inscrito y documentar todas sus ventas.


Una tienda de barrio en Bucaramanga que vende sobre todo a personas podría revisar si emite factura en todas sus operaciones, incluidas las que se pagan en efectivo o por transferencia. Un taller de mecánica en Pereira que ha crecido en el último año podría verificar con su contador si sus ingresos siguen dentro del rango del régimen que usa. Una panadería de Cali con varias sedes podría comparar lo que registra en caja con lo que reporta, para asegurarse de que no haya diferencias que llamen la atención.


En PYME NOTICIAS hemos seguido otras acciones de control que afectan a los comerciantes, como los operativos de la DIAN contra el contrabando y sus medidas cautelares, y otras medidas tributarias en Uruguay, como el simulador de multas sobre beneficiarios finales para las SAS. En la región también vale la pena ver cómo otros países abordan la tributación de los pequeños comerciantes, por ejemplo en la nota sobre las ferias libres de Chile y la tributación de sus dirigentes.


Este chequeo práctico le ayuda a revisar si su negocio está preparado ante una fiscalización:


  • Confirme que su negocio está inscrito ante la autoridad tributaria con la actividad que realmente desarrolla.

  • Verifique que emite factura o comprobante en todas las ventas, sin importar el medio de pago.

  • Lleve un acumulado mensual de sus ingresos y compárelo con el tope del régimen en el que está inscrito.

  • Si se acerca al límite, consulte con su contador cuándo y cómo debe cambiar de régimen.

  • Compare periódicamente lo que registra en caja y en bancos con lo que declara.

  • Ante una visita, pida la credencial del funcionario y verifíquela por el canal oficial antes de entregar información.


La fiscalización basada en datos premia al negocio ordenado. Cuando las ventas están documentadas y el régimen corresponde al tamaño real de la empresa, una visita de la autoridad deja de ser una amenaza y se convierte en un trámite. El mensaje de la DGI para los comercios uruguayos sirve también como recordatorio para las pymes colombianas: revisar hoy los propios números cuesta mucho menos que corregirlos después de una auditoría.


Fuente principal: Dirección General Impositiva (DGI) de Uruguay, "DGI inició fiscalizaciones en todo el territorio nacional", publicado el 7 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre las fiscalizaciones de la DGI en Uruguay

¿Qué anunció la DGI de Uruguay?

La DGI informó el 7 de octubre de 2026 que desde fines de septiembre tiene inspectores en todo el territorio nacional haciendo acciones de control sobre los contribuyentes.


¿Cómo elige la DGI a los negocios que fiscaliza?

Los selecciona mediante análisis de riesgo, usando la información que el organismo ya tiene sobre los contribuyentes. Además, hace controles aleatorios de inscripción y facturación.


¿Qué tipo de negocios están en la mira de la DGI?

Principalmente los que venden a consumidores finales con alta probabilidad de subvaluar sus ventas, y los que usan regímenes de pequeño contribuyente aunque sus ventas superan los topes.


¿Qué significa subvaluar las ventas?

Según la DGI, es declarar un monto menor al real o no documentar todas las operaciones de venta.


¿Qué problema detectó la DGI con los regímenes de pequeño contribuyente?

Que hay negocios cuyas ventas superan los límites del régimen, pero que siguen recibiendo su tratamiento tributario más favorable.


¿Qué medidas puede tomar la DGI tras un control?

Depende del riesgo: puede enviar comunicaciones preventivas y alertas, intimar al contribuyente a corregir los desvíos identificados o iniciar auditorías formales en los casos de mayor riesgo.


¿Cómo puedo verificar que un inspector de la DGI es real?

Los inspectores se identifican con su carné institucional y se puede confirmar su identidad llamando al (2) 1344 6671, según el comunicado de la DGI.


¿Cuántos negocios serán fiscalizados?

El comunicado de la DGI no informa cifras sobre la cantidad de controles, de inspectores ni de montos esperados.


¿La fiscalización es solo en Montevideo?

No. La DGI indica que los inspectores están desplegados en todo el territorio nacional de Uruguay.


¿Qué pueden aprender las pymes colombianas de esta medida?

Que las autoridades tributarias usan sus propios datos para enfocar los controles, por lo que conviene documentar todas las ventas y vigilar los topes del régimen en el que se está inscrito.


¿Qué debe revisar un negocio que está creciendo?

Debe llevar un acumulado de sus ventas y compararlo con el límite de su régimen, para cambiar de categoría a tiempo con apoyo de su contador.

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