
Argentina: el régimen de formalización laboral RIFL ya suma 20.873 empresas, y la mayoría son pymes
El Ministerio de Capital Humano de Argentina informó que el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL) sumó más de 63.000 trabajadores con datos a julio de 2026, y que el 85% de las empresas que lo usaron tiene hasta 50 empleados.
El Ministerio de Capital Humano de Argentina, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, informó el 13 de octubre de 2026 que el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), creado por la Ley 27.802, incorporó más de 63.000 trabajadores al empleo privado registrado, con datos a julio de 2026. Las empresas que usaron el beneficio pasaron de 7.993 en mayo, cuando empezó a aplicarse, a 20.873 en julio, y el 85% de ellas tiene hasta 50 trabajadores. El régimen reduce los costos laborales no salariales de las nuevas contrataciones. Para una pyme latinoamericana importa porque es una de las primeras mediciones oficiales de cómo responden los negocios pequeños cuando contratar formalmente se vuelve más barato.
Qué es el RIFL y qué abarata
El RIFL es un régimen creado por la Ley 27.802 cuyo objetivo, según el Ministerio de Capital Humano, es promover la creación y la formalización de empleo registrado mediante la reducción de los costos laborales no salariales asociados a las nuevas contrataciones.
Los costos laborales no salariales son todo lo que el empleador paga por un trabajador además del sueldo que este recibe: contribuciones a la seguridad social, aportes a salud y otras cargas que se calculan sobre la nómina. En muchos países de la región esos pagos pesan tanto que, para un negocio pequeño, son la diferencia entre contratar con contrato formal o seguir con ayudantes sin registrar. Un incentivo que reduce esa carga solo en los nuevos puestos busca cambiar la cuenta en el momento exacto en que el empresario decide sumar a alguien.
En Argentina se habla de empleo registrado para referirse al trabajo formal, es decir, el que está declarado ante el sistema de seguridad social. El dato oficial cuenta, por tanto, puestos que entraron a ese sistema gracias al régimen.
De 7.993 a 20.873 empresas entre mayo y julio
La primera cifra que llama la atención es la velocidad. Según la nota del Ministerio de Capital Humano, la cantidad de empresas que usaron el beneficio pasó de 7.993 en mayo a 20.873 en julio. Por cálculo de PYME NOTICIAS, eso equivale a unas 12.880 empresas más en dos meses, es decir, un número de usuarios 2,6 veces mayor.
Los trabajadores incorporados también crecieron: superaron los 63.000, más del triple de los registrados en mayo. El ministerio subraya que, en su tercer mes de implementación, el régimen ya llegó al 4,1% de los empleadores del sector privado de todo el país.
Ese 4,1% sirve para dimensionar el resultado. Es una porción todavía pequeña del total de empleadores, pero muestra que la herramienta salió del papel con rapidez y que hay un grupo creciente de negocios dispuestos a usarla.
El 85% de las empresas usuarias son pymes de hasta 50 trabajadores
El dato más relevante para el lector de PYME NOTICIAS es quién está usando el régimen. Según el ministerio, el 85% de las firmas que aprovecharon el beneficio tiene hasta 50 trabajadores. Ese 85% se reparte así: el 53% del total son empresas de hasta 10 trabajadores y el 32%, de entre 11 y 50.
En otras palabras, más de la mitad de las empresas que usan el RIFL son microempresas. Es una señal de que la reducción de costos no salariales es especialmente sensible para los negocios más chicos, que suelen tener márgenes estrechos, poco acceso a crédito y menos capacidad para absorber cargas fijas.
El RIFL no es la única herramienta laboral argentina que las pymes deben seguir de cerca. En PYME NOTICIAS ya explicamos cómo funciona el Fondo de Asistencia Laboral (FAL) y su aporte para mipymes, y también qué cambia con el FAL para pymes a partir de noviembre, otro frente que afecta el costo y la previsibilidad de tener empleados formales.
Comercio, servicios e industria explican más del 61% de las altas
Por sector, el comercio lidera con 15.654 contrataciones. Le siguen los servicios empresariales, con 14.477, y la industria, con 8.787. Entre los tres explican más del 61% de las contrataciones realizadas con el régimen; por cálculo de PYME NOTICIAS, suman 38.918 puestos.
El ministerio también mide el peso relativo de estas altas dentro de cada sector. En hoteles y restaurantes, las contrataciones con el RIFL equivalen al 2,3% del empleo formal del sector, y en construcción, al 1,7%. Son sectores con alta rotación y mucho trabajo informal, donde un pequeño cambio en el costo de contratar puede notarse más.
Pensemos en tres ejemplos concretos. Una ferretería de barrio que necesita un vendedor más para los sábados, una agencia de contabilidad o de limpieza de oficinas que suma personal porque consiguió un nuevo cliente, y un restaurante que contrata a un ayudante de cocina para la temporada alta. En los tres casos, el empresario compara el costo total del trabajador contra lo que espera vender. Si las cargas no salariales bajan, la ecuación se inclina hacia el contrato formal.
Por qué un incentivo de este tipo funciona mejor en negocios pequeños
Para una gran empresa, las cargas sociales son un costo más dentro de una estructura amplia, con departamentos de recursos humanos y asesoría legal. Para un negocio de cinco empleados, cada contratación es una decisión que el dueño toma casi en solitario y que compromete una parte grande de su caja.
Por eso los incentivos sobre nuevas contrataciones suelen tener mayor efecto relativo en las empresas chicas. Además, entre los microempresarios es más frecuente la informalidad parcial: el negocio está registrado, pero algunos colaboradores no. Un régimen que abarata justamente el alta de nuevos trabajadores les da una razón económica para regularizar.
Hay, sin embargo, una advertencia que vale para cualquier empresario. Un incentivo temporal o limitado a nuevos puestos no reemplaza un análisis de sostenibilidad: el trabajador seguirá en la nómina cuando cambien las condiciones. Antes de contratar apoyado en un beneficio, conviene calcular si el puesto se paga con las ventas esperadas aun sin la rebaja.
Qué significa para las pymes colombianas el caso del RIFL
En Colombia, el costo de contratar formalmente también incluye cargas no salariales: aportes a salud y pensión, riesgos laborales, prestaciones sociales y aportes parafiscales a cajas de compensación familiar y, según el caso, al SENA (Servicio Nacional de Aprendizaje) y al ICBF (Instituto Colombiano de Bienestar Familiar). Para una microempresa, ese conjunto suele ser una de las razones por las que se posterga la formalización de empleados.
El caso argentino ofrece tres lecciones prácticas. La primera es que, cuando contratar formalmente se abarata, las pymes responden rápido: en tres meses el número de empresas usuarias se multiplicó. La segunda es que los micronegocios de hasta 10 trabajadores son los primeros en usar este tipo de alivio, lo que sugiere que cualquier política parecida en Colombia debería ser fácil de aplicar para ellos. La tercera es que el comercio y los servicios, sectores con mucho empleo informal, son los que más reaccionan.
Para el empresario colombiano, la lección inmediata es estar atento a los programas de apoyo al empleo formal que se anuncien y revisar si su negocio cumple las condiciones. Mientras tanto, la información del mercado laboral local ayuda a decidir: el mapa de desempleo de agosto por ciudades del DANE muestra en qué zonas hay más oferta de trabajadores disponibles.
Chequeo práctico antes de usar un incentivo a la contratación
Si usted tiene una pyme en Argentina, o en cualquier país donde existan incentivos parecidos, puede revisar estos puntos antes de contratar:
Confirme en los canales oficiales que su empresa y el puesto cumplen las condiciones del régimen.
Calcule el costo total del nuevo trabajador con y sin el beneficio.
Verifique cuánto tiempo dura la reducción y qué pasa cuando termina.
Asegúrese de que la contratación quede registrada desde el primer día.
Revise si el puesto se sostiene con las ventas esperadas aunque el incentivo desaparezca.
Consulte con su contador o asesor laboral antes de firmar el contrato.
El balance oficial del RIFL muestra que las pymes, y en particular las microempresas, son las primeras en reaccionar cuando el Estado reduce el costo de formalizar un empleo. Para un empresario, la clave es usar estos alivios como un impulso para crecer con orden, no como la única razón para contratar.
Fuente principal: Ministerio de Capital Humano de Argentina, Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, "El RIFL ya alcanza a más de 20 mil empresas y 63 mil trabajadores", publicado el 13 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el RIFL en Argentina
¿Qué es el RIFL?
Es el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral de Argentina, creado por la Ley 27.802. Busca promover el empleo registrado reduciendo los costos laborales no salariales de las nuevas contrataciones.
¿Quién publicó los datos del RIFL?
Los publicó el Ministerio de Capital Humano de Argentina, a través de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, el 13 de octubre de 2026. Los datos llegan hasta julio de 2026.
¿Cuántas empresas usan el RIFL?
Con datos a julio de 2026, 20.873 empresas usaron el beneficio. En mayo, cuando empezó a aplicarse, eran 7.993.
¿Cuántos trabajadores se formalizaron con el régimen?
Más de 63.000 trabajadores se incorporaron al empleo privado registrado, según el ministerio. Es más del triple de los registrados en mayo.
¿Qué tamaño tienen las empresas que lo usan?
El 85% tiene hasta 50 trabajadores: el 53% tiene hasta 10 y el 32% entre 11 y 50. Más de la mitad de las usuarias son microempresas.
¿Qué sectores contratan más con el RIFL?
Comercio lidera con 15.654 contrataciones, seguido por servicios empresariales con 14.477 e industria con 8.787. Entre los tres explican más del 61% del total.
¿Qué peso tiene el régimen en hoteles y restaurantes?
Las contrataciones con el RIFL equivalen al 2,3% del empleo formal de hoteles y restaurantes. En construcción representan el 1,7%.
¿Qué porcentaje de los empleadores privados usa el RIFL?
En su tercer mes de aplicación, el régimen llegó al 4,1% de los empleadores del sector privado de Argentina.
¿Qué son los costos laborales no salariales?
Son los pagos que hace el empleador por un trabajador además del sueldo, como contribuciones a la seguridad social y otras cargas sobre la nómina. Reducirlos abarata contratar formalmente.
¿Existe un régimen igual en Colombia?
El RIFL es una norma argentina y no aplica en Colombia. Las pymes colombianas deben revisar los programas de apoyo al empleo formal que estén vigentes en el país.
¿Por qué las microempresas reaccionan más a estos incentivos?
Porque cada contratación pesa mucho en su caja y suelen tener empleo parcialmente informal. Una rebaja en las cargas de los nuevos puestos les da una razón económica para formalizar.
¿Qué debe revisar una pyme antes de contratar con un incentivo?
Debe confirmar que cumple las condiciones, calcular el costo con y sin beneficio y verificar si el puesto se sostiene cuando el alivio termine. Es recomendable consultar a un contador o asesor laboral.




Comentarios