ACOPI pide al nuevo Gobierno una mesa de diálogo por el impacto de la jornada laboral de 42 horas
- Vladimir Galdino
- hace 17 horas
- 7 min de lectura

El gremio aclaró que no busca reversar la reducción de la jornada laboral. Su propuesta es construir medidas de acompañamiento que permitan a las mipymes asumir los mayores costos, mejorar su productividad y proteger el empleo formal.
La jornada laboral máxima en Colombia quedó establecida en 42 horas semanales desde el 15 de julio de 2026, como parte de la última etapa de implementación de la Ley 2101 de 2021.
El cambio redujo la jornada de 44 a 42 horas por semana, sin que los empleadores puedan disminuir el salario, las prestaciones sociales o los derechos adquiridos de los trabajadores.
Aunque la medida busca mejorar el equilibrio entre la vida laboral y personal, su entrada en vigor también representa un nuevo reto operativo para las micro, pequeñas y medianas empresas del país.
Ante este panorama, la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, ACOPI, pidió abrir una mesa de diálogo con el nuevo Gobierno para evaluar el impacto de los cambios laborales y construir mecanismos que faciliten la adaptación de las empresas.
ACOPI no busca reversar la jornada de 42 horas
La presidenta nacional de ACOPI, María Elena Ospina, aclaró que el gremio no está proponiendo aumentar nuevamente la jornada laboral ni desmontar los derechos reconocidos a los trabajadores.
La solicitud está dirigida a establecer un espacio de concertación en el que puedan analizarse los efectos de la reducción horaria sobre la productividad, los costos laborales, la generación de empleo y la formalización empresarial.
El gremio considera necesario que las nuevas decisiones regulatorias tengan en cuenta las condiciones particulares de las mipymes, que representan cerca del 98% del tejido empresarial colombiano, según información institucional de ACOPI.
A diferencia de las grandes compañías, muchas empresas pequeñas funcionan con márgenes reducidos, estructuras administrativas limitadas y una menor capacidad financiera para contratar personal adicional o automatizar rápidamente sus procesos.
La hora de trabajo tendrá un mayor costo para las empresas
La reducción de la jornada no disminuye el valor mensual de la nómina. Esto significa que, al pagarse el mismo salario por un menor número de horas ordinarias, aumenta el costo correspondiente a cada hora trabajada.
De acuerdo con estimaciones divulgadas por ACOPI, el paso de 44 a 42 horas semanales podría incrementar en aproximadamente 4,76% el costo de la hora ordinaria para las empresas. En operaciones que incluyen horarios nocturnos, dominicales o festivos, el impacto podría ser aún mayor.
Esta situación puede ser especialmente sensible para pequeños negocios que dependen de la atención presencial, la producción continua o la organización de varios turnos.
Un taller de confección, una panadería, un restaurante, una tienda, una pequeña fábrica o una empresa de servicios no siempre puede reducir sus horarios de operación en la misma proporción en la que disminuye la jornada de sus trabajadores.
Para mantener su actividad, estos negocios pueden verse obligados a reorganizar turnos, contratar personal adicional, pagar horas extras o asumir una reducción en su capacidad productiva.
Comercio, confección y alimentos, entre los sectores más expuestos
El impacto no será igual para todas las empresas.
Las organizaciones que pueden redistribuir tareas, implementar trabajo flexible o incorporar herramientas tecnológicas tienen mayores posibilidades de adaptarse sin elevar significativamente sus costos.
El escenario es diferente para los sectores intensivos en mano de obra o que necesitan mantener horarios amplios de atención y producción.
Entre las actividades con mayor exposición se encuentran el comercio, la confección, la producción de alimentos, los restaurantes, la manufactura, la vigilancia y algunos servicios operativos.
En estos sectores, una reducción de dos horas semanales por trabajador puede generar vacíos en los turnos, especialmente durante las noches, los fines de semana y los días festivos.
Los recargos también aumentan la presión sobre las mipymes
La reducción de la jornada laboral coincide con otros cambios que inciden directamente sobre la nómina empresarial.
Desde julio de 2026, el recargo por el trabajo realizado en domingos y días festivos llegó al 90% sobre el valor de la hora ordinaria. Al mismo tiempo, la disminución de las horas semanales eleva la base utilizada para calcular las horas extras y los diferentes recargos.
Para una pequeña empresa que opera durante los fines de semana, el efecto combinado de estas medidas puede traducirse en un aumento relevante de sus costos mensuales.
Las decisiones que surgen de este escenario no son únicamente contables. También pueden afectar los planes de contratación, los horarios de atención, los precios de los productos y servicios y las posibilidades de expansión de los negocios.
¿Qué propone ACOPI al nuevo Gobierno?
El planteamiento central del gremio es acompañar la implementación de la jornada de 42 horas con una estrategia orientada a fortalecer la productividad de las mipymes.
La mesa de diálogo propuesta por ACOPI permitiría revisar las condiciones específicas de los pequeños negocios antes de avanzar en nuevas reformas o exigencias regulatorias.
Entre los temas que podrían formar parte de este espacio se encuentran:
La creación de programas de capacitación para reorganizar turnos y procesos.
El acceso de las mipymes a herramientas de automatización y transformación digital.
El diseño de incentivos para empresas que mantengan o generen empleo formal.
La implementación de asesorías para mejorar la productividad.
La revisión integral del impacto de los recargos laborales.
La creación de mecanismos de financiación para modernizar procesos productivos.
El objetivo sería evitar que el aumento de los costos termine frenando nuevas contrataciones, aumentando la informalidad o poniendo en riesgo la sostenibilidad de los negocios.
Productividad y bienestar laboral deben avanzar juntos
La Ley 2101 de 2021 establece que las 42 horas semanales pueden distribuirse de común acuerdo entre el empleador y el trabajador durante cinco o seis días, garantizando siempre un día de descanso.
La norma también permite organizar jornadas diarias flexibles de entre cuatro y nueve horas, siempre que no se supere el promedio máximo semanal y se cumplan las demás condiciones legales.
Esta flexibilidad ofrece alternativas para organizar los horarios, pero no resuelve por sí sola las diferencias de productividad y capacidad financiera que existen entre las empresas.
Para ACOPI, el reto consiste en lograr que el mejoramiento de las condiciones laborales avance al mismo ritmo que la productividad empresarial.
Sin este equilibrio, las empresas más pequeñas podrían tener dificultades para absorber los cambios sin trasladar sus costos a los consumidores, reducir sus horarios o limitar la creación de nuevos puestos de trabajo.
Una oportunidad para escuchar a las pequeñas empresas
La eventual apertura de una mesa de diálogo permitiría que los empresarios expongan directamente cómo están reorganizando sus operaciones y cuáles son las principales barreras que encuentran para cumplir con la nueva jornada.
También ofrecería al Gobierno información sobre las diferencias existentes entre sectores, territorios y tamaños de empresa.
No enfrenta las mismas condiciones una compañía con presencia nacional que una tienda de barrio, una pequeña fábrica familiar o un negocio de alimentos que opera durante los fines de semana.
Por esta razón, ACOPI insiste en que las políticas laborales deben estar acompañadas por estrategias diferenciadas para las mipymes.
El gremio ha señalado que su prioridad no es extender nuevamente la jornada, sino fortalecer la productividad, la formalización y la sostenibilidad de las empresas después de la entrada en vigor de las 42 horas semanales.
La conversación que propone ACOPI será clave para establecer si Colombia puede mejorar el bienestar de los trabajadores sin debilitar la capacidad de las mipymes para generar empleo, mantenerse formales y competir en el mercado.
¿Cómo ha impactado la jornada laboral de 42 horas la operación de su empresa? Cuéntenos qué ajustes ha tenido que realizar en sus turnos, contrataciones o costos.
Fuentes: Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, ACOPI; Ley 2101 de 2021; Ministerio del Trabajo y declaraciones públicas de la presidenta nacional de ACOPI.
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Preguntas frecuentes sobre la jornada laboral de 42 horas en Colombia
¿Desde cuándo rige la jornada laboral de 42 horas en Colombia?
La jornada laboral máxima de 42 horas semanales comenzó a regir el 15 de julio de 2026. Este cambio corresponde a la última etapa de implementación de la Ley 2101 de 2021.
¿La reducción de la jornada laboral disminuye el salario?
No. La reducción de la jornada laboral no permite disminuir el salario, las prestaciones sociales ni los derechos adquiridos de los trabajadores.
¿Cómo se pueden distribuir las 42 horas semanales?
Las 42 horas pueden distribuirse de común acuerdo entre el empleador y el trabajador durante cinco o seis días a la semana, garantizando siempre un día de descanso.
¿Por qué ACOPI está preocupada por la jornada de 42 horas?
ACOPI advierte que la reducción de la jornada aumenta el valor de la hora de trabajo y puede generar mayores costos operativos para las mipymes, especialmente en empresas que necesitan mantener turnos continuos o amplios horarios de atención.
¿ACOPI quiere eliminar la jornada laboral de 42 horas?
No. El gremio ha aclarado que no busca reversar la reducción de la jornada laboral. Su propuesta es abrir una mesa de diálogo con el nuevo Gobierno para construir medidas que ayuden a las mipymes a adaptarse.
¿Cuánto aumenta el costo de la hora de trabajo con la nueva jornada?
De acuerdo con estimaciones divulgadas por ACOPI, el paso de 44 a 42 horas semanales puede aumentar aproximadamente 4,76% el costo de la hora ordinaria de trabajo.
¿Qué empresas pueden verse más afectadas?
Los sectores más expuestos son aquellos intensivos en mano de obra o que funcionan mediante turnos, como comercio, confección, restaurantes, producción de alimentos, manufactura, vigilancia y servicios operativos.
¿Qué pueden hacer las mipymes para adaptarse?
Las empresas pueden revisar sus turnos, reorganizar procesos, implementar herramientas tecnológicas, capacitar a sus equipos y analizar la productividad de cada operación antes de aumentar personal o reducir horarios.
¿Qué propone ACOPI al nuevo Gobierno?
ACOPI propone una mesa de diálogo para analizar los costos laborales, la productividad, la formalización, los recargos, la generación de empleo y las medidas de apoyo que necesitan las mipymes.
¿La jornada de 42 horas afecta las horas extras?
Sí. Al reducirse el número de horas ordinarias semanales, las horas trabajadas por encima del límite legal pueden convertirse en horas extras y deben pagarse con los recargos correspondientes.
¿Cuánto es el recargo dominical y festivo en 2026?
Desde julio de 2026, el recargo por trabajar en domingos y días festivos corresponde al 90% sobre el valor de la hora ordinaria.
¿Cuál es el principal riesgo para las mipymes?
El principal riesgo es que el aumento de costos afecte la contratación, la estabilidad del empleo formal, los precios, los horarios de atención o la sostenibilidad financiera de las empresas más pequeñas.
¿Por qué es importante una mesa de diálogo?
Una mesa de diálogo permitiría que el Gobierno conozca las diferencias entre sectores y tamaños de empresa, y diseñe medidas específicas para que las mipymes puedan cumplir la nueva jornada sin afectar su viabilidad.

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