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Un acuerdo con el FMI le ahorraría a Colombia hasta 290 puntos básicos en el costo de su deuda, según ANIF

hace 54 minutos
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En su Informe Semanal del 5 de octubre, ANIF calcula que una línea del Fondo Monetario Internacional costaría cerca de 3,7% anual frente al 6,6% que hoy paga el país por bonos en dólares. Qué significa ese alivio para el crédito de las pymes.


Colombia podría ahorrarse hasta 290 puntos básicos (pb, es decir, 2,9 puntos porcentuales) en la tasa de interés si consigue financiamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) en lugar de salir a emitir bonos en los mercados internacionales. Así lo calcula ANIF, el centro de estudios económicos cuyo equipo de investigación dirige José Ignacio López, en su Informe Semanal "Financiamiento y ajuste fiscal: el papel del Fondo Monetario Internacional", publicado el 5 de octubre de 2026. El análisis llega una semana después de que el Gobierno pidiera al FMI iniciar la consulta del Artículo IV, y le importa a cualquier pyme que dependa del crédito: cuando al Estado le cuesta menos endeudarse y los mercados perciben menos riesgo fiscal, se abre espacio para que las tasas de toda la economía dejen de subir.


El cálculo de ANIF es concreto. Si Colombia accediera a una Línea de Precaución y Liquidez (LPL) del FMI por un monto inferior al 300% de su cuota, pagaría una tasa de 3,7% efectivo anual. Hoy el país paga cerca de 6,6% efectivo anual por sus bonos en dólares con vencimientos de entre tres años y tres meses y cinco años, el mismo rango de plazos en que se reembolsan los créditos del Fondo. La diferencia es de aproximadamente 290 pb.


La solicitud al FMI que abrió el debate

El 27 de septiembre, según ANIF, el presidente Abelardo De La Espriella anunció que el Gobierno había pedido al FMI iniciar una evaluación técnica mediante la misión del Artículo IV, el mecanismo con el que el organismo evalúa la situación económica de un país y los planes del Gobierno. Al día siguiente, el 28 de septiembre, el Ministerio de Hacienda informó en un comunicado oficial que la solicitud se hizo durante la visita a Bogotá de Nigel Clarke, director gerente adjunto del FMI, quien se reunió con el vicepresidente José Manuel Restrepo y el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez.


Según el Ministerio, la consulta incluye una revisión del plan fiscal, las perspectivas de crecimiento, el empleo, la inflación, el sistema financiero y los riesgos de la economía. En el mismo comunicado, el ministro Gómez Martínez describió el tamaño del problema: el Estado gasta cerca de $40 billones al mes y recibe alrededor de $29 billones en ingresos. "El daño de estos cuatro años no se resuelve en los 50 días que llevamos administrando el desastre. Será necesario mucho tiempo para volver a poner la casa en orden", afirmó.


ANIF precisa que la evaluación del Artículo IV es apenas el primer paso para profundizar el diálogo con el Fondo y explorar mecanismos de cooperación y financiamiento, y que esa misma semana una delegación del Ministerio de Hacienda viajaba a Washington para iniciar las conversaciones.


Por qué el Gobierno necesita fuentes de financiamiento más baratas

El informe describe una situación fiscal compleja. La deuda neta del Gobierno alcanza el 56% del producto interno bruto (PIB), y las proyecciones oficiales apuntan a que el país registrará este año y el próximo los mayores déficits fiscales del siglo: 7,2% del PIB en 2026, bajo el ajuste propuesto, y 9,4% en 2027.


Esas cifras se traducen en necesidades de dinero muy altas. ANIF recoge que el Plan Financiero actualizado prevé desembolsos externos por $40,8 billones e internos por $110,3 billones en 2026, y para 2027 externos por $87,7 billones e internos por $150,8 billones. Para el centro de estudios, la magnitud de lo que el Gobierno debe conseguir en los mercados internacionales es significativamente alta frente a su historia, y como el financiamiento externo es caro, se justifica buscar fuentes complementarias. Ahí entra el FMI.


La lógica es sencilla: mayores necesidades de financiamiento y la percepción de más riesgo fiscal han elevado el costo de endeudarse para el Gobierno, lo que a su vez presiona aún más las finanzas públicas. Romper ese círculo es el objetivo de un eventual acuerdo.


Cómo se llega al ahorro de 290 puntos básicos

A diferencia de los inversionistas que compran bonos, el FMI no cobra una prima por el riesgo de cada país. Sus créditos parten de la tasa de interés del DEG (derechos especiales de giro, la unidad de cuenta del Fondo), que hoy es de 3,1%, y le suman un margen de 60 pb. Esos dos componentes forman la tasa de cargos básica, común a todas sus líneas no concesionales, incluida la LPL.


A eso se agregan sobretasas cuando el crédito supera el 300% de la cuota del país o se prolonga en el tiempo, además de un cargo por cada desembolso. Si los recursos de la LPL no se desembolsan, el país solo paga una comisión anual.


Colombia tiene una cuota de 2.044,5 millones de DEG, equivalentes a cerca de US$2.780 millones, y los montos de los créditos se expresan como porcentaje de esa cuota. Con un préstamo por debajo del 300% de la cuota, la tasa sería de 3,7% efectivo anual, frente al 6,6% de los bonos comparables. ANIF aclara que la comparación es ilustrativa.


Las dos puertas que siguen abiertas: LPL o Stand-By

ANIF descarta varias opciones. La Línea de Crédito Flexible (LCF), de la que Colombia dispuso desde 2009, dejó de ser alternativa: el FMI suspendió el acceso al considerar que los fundamentos y las políticas del país ya no cumplían los requisitos, y en octubre de 2025 el Gobierno canceló el acuerdo vigente por 6.133,5 millones de DEG, sin haber hecho desembolsos. Por las mismas razones se descarta la Línea de Liquidez de Corto Plazo, y el Instrumento de Financiamiento Rápido no encaja porque el deterioro fiscal es acumulado y no un choque súbito.


Quedan dos caminos. La LPL exige buen desempeño en al menos tres de cinco áreas: posición externa, política fiscal, política monetaria, sector financiero y calidad de los datos. Según ANIF, Colombia podría cumplirlo gracias a la independencia del Banco de la República, la solidez de su sistema financiero y la calidad de sus estadísticas. Pero esa línea excluye a países cuya deuda no sea sostenible con alta probabilidad o que requieran ajustes grandes no iniciados de forma creíble, por lo que el Gobierno tendría que anunciar medidas fiscales antes de pedirla.


Si eso no se cumple, la alternativa es el Acuerdo Stand-By (SBA, por su sigla en inglés), que no exige calificación previa y en el que el ajuste se negocia dentro del programa, aunque con más condiciones y una señal menos favorable para los mercados.


Lo que enseñan 1999, 2002 y el caso de Ecuador

Colombia ya ha recorrido este camino. En diciembre de 1999, en medio de la recesión y de las presiones de gasto del terremoto del Eje Cafetero, el país firmó un Acuerdo Extendido por tres años por 1.957 millones de DEG, cerca de US$2.700 millones de entonces. Cumplió el programa, pero no hizo desembolsos ni contrajo deuda con el FMI. Luego, desde diciembre de 2002, el Gobierno pidió un Acuerdo Stand-By por 24 meses por 1.548 millones de DEG (US$2.100 millones), y al vencer solicitó otro, vigente hasta 2006, por 405 millones de DEG (US$583 millones).


ANIF destaca que en esas experiencias el apoyo del Fondo funcionó sobre todo como respaldo al programa económico del Gobierno para fortalecer la confianza de los mercados. El caso de Ecuador muestra otra modalidad: un Servicio Ampliado del Fondo aprobado en mayo de 2024 por 48 meses y 3.000 millones de DEG (US$4.000 millones), equivalentes al 430% de su cuota, que sí combina desembolsos efectivos con consolidación fiscal y reformas.


Qué puede cambiar para el crédito de una pyme

Conviene ser preciso: los 290 pb son un ahorro estimado sobre el costo de financiamiento del Gobierno, no una rebaja automática en las tasas que cobran los bancos a las empresas. Pero hay una conexión. ANIF sostiene que el principal valor de un programa con el FMI estaría en el respaldo al ajuste fiscal, con metas, compromisos y seguimiento que envíen una señal de credibilidad a los mercados. Cuando el riesgo fiscal percibido baja, suele bajar también el costo de los TES (títulos de deuda pública), que sirven de referencia para buena parte del crédito en pesos.


Hoy ese crédito está caro. En el mismo informe, ANIF reporta la tasa interbancaria en 12,25% con corte al 1 de octubre, en línea con la tasa del Banco de la República, y la DTF (tasa de captación a 90 días) en 10,38% efectivo anual para la semana del 5 al 11 de octubre, frente a 8,75% un año atrás. Para una distribuidora de alimentos en Barranquilla que financia inventario con cartera ordinaria, o para un taller metalmecánico en Itagüí que necesita reponer maquinaria, cada punto de tasa pesa en el flujo de caja.


La otra cara es el ajuste. El acuerdo exigiría compromisos fiscales, y esos compromisos pueden incluir más recaudo o menos gasto. ANIF advierte que la LPL excluye a países que requieran ajustes grandes no iniciados de forma creíble, de modo que el Gobierno tendría que anunciar medidas fiscales antes de pedirla. Si opta por un Acuerdo Stand-By, el ajuste se negociaría dentro del programa, con más condiciones. En cualquiera de los dos caminos, las medidas que se anuncien pueden terminar tocando tarifas o beneficios tributarios de los que hoy dependen muchos negocios, por lo que conviene seguir de cerca ese debate.


Cómo preparar la empresa mientras se define el acuerdo

Mientras avanza la consulta del Artículo IV, que es solo la evaluación inicial, la recomendación práctica es no contar todavía con tasas más bajas, pero sí prepararse para aprovecharlas si llegan. Un hotel pequeño en Santa Marta que planea remodelar habitaciones o una comercializadora de insumos agrícolas en Villavicencio pueden usar estos meses para ordenar la información que pedirá el banco y comparar opciones.


  • Revise qué créditos de su empresa tienen tasa variable atada a la DTF o al IBR (indicador bancario de referencia) y cuánto subiría o bajaría su cuota con un punto de diferencia.

  • Pregunte a su banco si puede prepagar sin penalidad, para refinanciar si las tasas ceden.

  • Mantenga al día sus estados financieros y su historial de pagos, que pesan tanto como la tasa de referencia.

  • Siga los anuncios de medidas fiscales: si el Gobierno debe anunciar ajustes antes de pedir una LPL, ahí se verá si cambian exenciones o tarifas.

  • Consulte las líneas de redescuento y garantías disponibles antes de tomar crédito ordinario.


Para entender cómo se han movido las tasas en los últimos meses, puede repasar nuestra nota sobre la subida de la tasa del Banco de la República y su efecto en el crédito pyme, el análisis de las minutas de una Junta dividida y los nuevos topes de la tasa de usura para octubre.


La credibilidad como el verdadero activo en juego

ANIF concluye que es positivo que Colombia explore el acercamiento al FMI, dadas las elevadas necesidades de financiamiento, los altos costos de endeudamiento y la dificultad de cubrir todo en los mercados. Pero insiste en que el valor no está solo en el dinero: un programa con metas y seguimiento podría demostrar que el Gobierno está dispuesto a corregir los desequilibrios fiscales. Para las pymes, esa credibilidad es la que puede marcar, en los próximos meses, la diferencia entre un crédito que sigue encareciéndose y uno que empieza a aliviarse.


Fuente principal: ANIF - Centro de Estudios Económicos, "Financiamiento y ajuste fiscal: el papel del Fondo Monetario Internacional" (Informe Semanal), publicado el 5 de octubre de 2026. Información complementaria: Ministerio de Hacienda y Crédito Público, "Gobierno solicita al FMI iniciar evaluación de la economía colombiana", 28 de septiembre de 2026; Informe Semanal en PDF.


Preguntas frecuentes sobre el acuerdo de Colombia con el FMI

¿Qué pidió el Gobierno de Colombia al FMI?

Pidió iniciar la consulta del Artículo IV, una evaluación independiente de la economía y de los planes del Gobierno. El Ministerio de Hacienda lo informó el 28 de septiembre de 2026, tras la visita de Nigel Clarke, director gerente adjunto del FMI.


¿Cuánto podría ahorrarse Colombia con un acuerdo con el FMI?

ANIF calcula hasta 290 puntos básicos de tasa de interés. Una Línea de Precaución y Liquidez costaría cerca de 3,7% efectivo anual, frente al 6,6% que el país paga por bonos en dólares de plazo similar.


¿Qué es un punto básico?

Es la centésima parte de un punto porcentual. Por eso, 290 puntos básicos equivalen a 2,9 puntos porcentuales de tasa de interés.


¿La consulta del Artículo IV ya es un préstamo?

No. Es una evaluación técnica que el FMI hace a sus países miembros. ANIF la describe como el primer paso para explorar posibles mecanismos de cooperación y financiamiento.


¿Qué líneas del FMI podría usar Colombia?

Según ANIF, las opciones más probables son la Línea de Precaución y Liquidez y el Acuerdo Stand-By. La Línea de Crédito Flexible dejó de estar disponible y fue cancelada en octubre de 2025.


¿Por qué el FMI presta más barato que los mercados?

Porque no cobra una prima por el riesgo de cada país. Su tasa parte de la del DEG, hoy en 3,1%, más un margen de 60 puntos básicos, con sobretasas si el crédito supera el 300% de la cuota.


¿Colombia ha tenido acuerdos con el FMI antes?

Sí. Firmó un Acuerdo Extendido en 1999 y acuerdos Stand-By desde diciembre de 2002 y hasta 2006. En el de 1999 cumplió el programa sin hacer desembolsos.


¿Bajarán las tasas de los créditos para pymes si hay acuerdo?

No de forma automática. El ahorro es sobre la deuda del Gobierno, pero una menor percepción de riesgo fiscal puede reducir el costo de los TES, que sirven de referencia para el crédito en pesos.


¿Un acuerdo con el FMI implica más impuestos?

Implica compromisos de ajuste fiscal con metas y seguimiento. ANIF señala que para una LPL el Gobierno tendría que anunciar medidas fiscales antes de solicitarla, y esas medidas aún no se conocen.


¿Qué tan grande es el déficit fiscal de Colombia?

Según las proyecciones oficiales que cita ANIF, el déficit sería de 7,2% del PIB en 2026 y de 9,4% en 2027, los mayores del siglo. La deuda neta llega al 56% del PIB.


¿Qué puede hacer una pyme mientras se define el acuerdo?

Revisar si sus créditos tienen tasa variable, confirmar si puede prepagar sin penalidad y mantener al día sus estados financieros. Así podrá refinanciar rápido si las tasas bajan.

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