
Arroceros de Casanare: MinAgricultura abre mesa para reperfilar $471.000 millones en deudas
Actualizado: hace 15 horas
El Ministerio de Agricultura acordó con los productores de arroz de Casanare una mesa de trabajo con bancos, molinos y almacenes de agroinsumos para reperfilar deudas que, sumadas, llegan a $471.000 millones, tras las inundaciones de julio.
El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y los representantes de los productores de arroz de Casanare acordaron un plan de alivio para una cadena golpeada por las lluvias de julio. Según el comunicado oficial del ministerio, publicado el 2 de octubre de 2026, los arroceros reportaron deudas por 250.000 millones de pesos con la banca, 150.000 millones con los molinos y 71.000 millones con los almacenes de agroinsumos. Sumadas, en un cálculo propio de PYME NOTICIAS, esas obligaciones llegan a 471.000 millones de pesos. La respuesta inmediata es una mesa de trabajo para reperfilar esas obligaciones y recursos frescos para ampliar las plantas de secamiento. Para las pymes del Llano, desde el agricultor que siembra unas cuantas hectáreas hasta el almacén de insumos del pueblo, lo que se decida en esa mesa define cuánta liquidez habrá en la región durante los próximos meses.
La noticia importa más allá del cultivo. En Casanare, el arroz mueve transporte, maquinaria, talleres, comercio de insumos, servicios de secado y, al final, el consumo en municipios donde buena parte de la economía depende de cómo le vaya a la cosecha. Cuando el productor no puede pagar, el problema se reparte por toda la cadena.
Lo que acordaron el ministerio y los arroceros
La reunión fue liderada por el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, con los representantes de los productores de arroz del departamento. El comunicado está fechado en Bogotá y no detalla qué organizaciones gremiales asistieron ni el número de productores representados.
Durante el encuentro, el gremio expuso su situación financiera. Ante ese panorama, el ministro hizo un llamado a los actores de la cadena, que el comunicado identifica como el sistema financiero, los molinos y las casas de agroinsumos, para unirse al ministerio en una mesa de trabajo destinada a reperfilar las deudas de los productores, de manera que puedan seguir sembrando.
El segundo anuncio fue la asignación de recursos frescos orientados a respaldar a los arroceros en la ampliación y el fortalecimiento de sus plantas de secamiento. El ministerio enmarcó ambas decisiones como soluciones estructurales para la seguridad alimentaria y la estabilidad del agro en la región. El comunicado no precisa el monto de esos recursos ni el calendario de la mesa.
Una deuda de $471.000 millones repartida en tres frentes
La cifra que más llama la atención es la suma de las obligaciones que reportó el gremio. De acuerdo con el Ministerio de Agricultura, la cartera se divide así: 250.000 millones de pesos con la banca y el sistema financiero, 150.000 millones con los molinos y 71.000 millones con los almacenes de agroinsumos.
Esa distribución dice mucho de cómo se financia el arroz en el Llano. Poco más de la mitad de la deuda está en el sistema financiero, pero el resto, unos 221.000 millones según nuestro cálculo con las cifras oficiales, corresponde a crédito comercial: dinero que los molinos adelantan a cuenta de la cosecha y semillas, fertilizantes o agroquímicos que los almacenes despachan con pago a plazo.
Eso significa que el riesgo no está concentrado en los bancos. Está repartido entre empresas de la región que, en muchos casos, también tienen sus propias obligaciones con proveedores, nómina e impuestos. Un almacén de agroinsumos con una cartera grande en mora tiene menos capacidad para comprar inventario para la siguiente siembra, y un molino que no recupera anticipos puede ajustar los precios o los volúmenes que compra.
El momento tampoco ayuda. El costo del dinero subió: el Banco de la República llevó su tasa de política al 12,25%, y la tasa de usura de octubre quedó en 28,59%. Refinanciar en ese contexto exige negociar bien plazos y condiciones, porque un crédito nuevo puede salir más caro que el que se reemplaza.
De 5,5 a 4,2 toneladas: por qué la cosecha no alcanza para pagar
El origen del problema está en el clima. Según el ministerio, en julio se registraron excesos de lluvia e inundaciones que hicieron caer la productividad de los cultivos de 5,5 a 4,2 toneladas por hectárea. Es una reducción cercana al 24%, según un cálculo propio a partir de esas dos cifras.
Para entender el efecto, piense en un productor que sembró con un presupuesto calculado para 5,5 toneladas por hectárea. Los costos de preparación del suelo, semilla, fertilización, riego, combustible y mano de obra ya estaban pagados o comprometidos. Si cosecha casi una cuarta parte menos, sus ingresos caen en esa proporción mientras los costos permanecen iguales. El margen que debía cubrir el crédito desaparece y la deuda se arrastra a la siguiente temporada.
Ese es el mecanismo que convierte una inundación en un problema financiero regional: no basta con que el agua baje, porque las cuentas quedan descuadradas durante meses.
Qué significa reperfilar una deuda y qué no significa
Reperfilar es reorganizar el calendario y las condiciones de una deuda existente: ampliar plazos, dar periodos de gracia, cambiar la periodicidad de las cuotas o unificar obligaciones. No equivale a condonar ni a borrar lo que se debe. El productor sigue debiendo el capital, pero gana tiempo para pagarlo con cosechas futuras.
Para un pequeño agricultor, la diferencia entre ambos conceptos es clave. Un reperfilamiento bien hecho evita que una obligación vencida termine reportada en las centrales de riesgo, lo que cerraría el acceso a crédito para la siguiente siembra. Uno mal negociado puede alargar la deuda sin resolver el flujo de caja, o sumar intereses que la vuelvan más pesada.
El comunicado del ministerio habla de una mesa para reperfilar y no menciona condonaciones, subsidios a la tasa ni un fondo específico. Por eso conviene que los productores no tomen decisiones con base en rumores sobre alivios que todavía no han sido anunciados oficialmente.
Molinos y almacenes de agroinsumos: los acreedores que también son pymes
Una particularidad de este plan es que invita a la mesa a acreedores que no son bancos. Los almacenes de agroinsumos de los municipios arroceros suelen ser negocios familiares o pequeñas empresas que dan crédito a sus clientes porque conocen a cada productor y confían en la cosecha. Con 71.000 millones de pesos en cartera reportada frente a esos almacenes, su propia liquidez queda comprometida.
Para un almacén de este tipo, participar en un reperfilamiento ordenado puede ser mejor que intentar cobrar de forma individual a clientes que hoy no tienen con qué pagar. Un acuerdo colectivo, con plazos claros, le permite proyectar cuándo recuperará el dinero y planear sus compras a los distribuidores.
Algo parecido ocurre con los molinos. Los 150.000 millones de pesos reportados frente a ellos reflejan, en buena parte, relaciones comerciales de varios años. Un molino que acompaña al productor en la crisis protege su abastecimiento futuro; uno que presiona el cobro puede quedarse sin proveedores en la siguiente cosecha.
También hay pymes de servicios en juego: transportadores de grano, talleres de maquinaria agrícola, operadores de cosechadoras y tiendas rurales. Ninguno aparece en la cifra de la deuda, pero todos sienten la caída cuando el productor reduce gastos.
El secamiento, el cuello de botella que el ministerio quiere ampliar
El segundo anuncio, los recursos frescos para plantas de secamiento, apunta a un problema conocido del arroz: el grano cosechado con exceso de humedad debe secarse pronto para no perder calidad. Cuando la capacidad de secado es limitada, el productor depende de quien tenga los equipos y de las condiciones que ponga, y pierde poder de negociación sobre el precio.
Ampliar y fortalecer las plantas de secamiento de los propios arroceros puede darles más control sobre cuándo y a quién venden. Para una asociación de productores, una planta de secado propia o mejorada es también un activo que puede respaldar futuras negociaciones de crédito.
El ministerio no informó el monto ni el mecanismo para acceder a esos recursos. Quienes estén interesados deben estar atentos a los anuncios oficiales del Ministerio de Agricultura y de las entidades del sector, y desconfiar de intermediarios que ofrezcan gestionar cupos a cambio de dinero.
Qué puede hacer hoy un productor o proveedor del arroz en Casanare
Mientras la mesa se instala, hay tareas que una pyme del sector puede adelantar para llegar mejor preparada:
Reúna en un solo documento todas sus obligaciones: banco, molino y almacén de insumos, con saldo, tasa, fecha de vencimiento y garantías.
Documente la pérdida de rendimiento de su lote con registros de cosecha, facturas y, si las tiene, fotos o constancias de la inundación de julio.
Hable con su acreedor antes de entrar en mora y pregunte qué opciones de plazo o periodo de gracia tiene disponibles.
Si es almacén o molino, clasifique su cartera por cliente y antigüedad para saber cuánto podría reprogramar sin comprometer su propia operación.
Compare el costo total de cualquier refinanciación, no solo la cuota mensual.
Siga los canales oficiales del Ministerio de Agricultura para conocer cuándo y cómo se instala la mesa y cómo se accede a los recursos para secamiento.
Si busca alternativas de financiamiento para modernizar equipos más adelante, revise también líneas como la de Bancóldex para productividad y modernización de mipymes, siempre comparando condiciones.
Lo que falta por conocer
El anuncio deja varias preguntas abiertas que definirán su impacto real. No se conoce la fecha de instalación de la mesa de trabajo, qué entidades financieras participarán, si habrá condiciones uniformes para todos los productores o negociaciones caso a caso, ni cuánto dinero se destinará al secamiento.
Tampoco se sabe si el plan se extenderá a productores de otros departamentos arroceros. Por ahora, el compromiso está dirigido a Casanare.
Para las pymes de la cadena, la recomendación práctica es no esperar de brazos cruzados. Tener las cuentas organizadas, conversar con los acreedores y seguir de cerca los anuncios oficiales permitirá aprovechar el reperfilamiento cuando se concrete, en lugar de llegar tarde a una negociación de la que depende la siguiente siembra.
Fuente principal: Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, "Ministerio de Agricultura y representantes arroceros de Casanare acuerdan plan de alivio y reperfilamiento de deuda tras afectaciones climáticas", publicado el 2 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el plan de alivio para arroceros de Casanare
¿Qué acordaron el Ministerio de Agricultura y los arroceros de Casanare?
Acordaron crear una mesa de trabajo con el sistema financiero, los molinos y las casas de agroinsumos para reperfilar las deudas de los productores. El ministerio también anunció recursos frescos para ampliar y fortalecer las plantas de secamiento.
¿Cuánto deben los arroceros de Casanare?
Según el Ministerio de Agricultura, el gremio reportó 250.000 millones de pesos con la banca, 150.000 millones con los molinos y 71.000 millones con los almacenes de agroinsumos. Sumadas, en un cálculo propio de PYME NOTICIAS, son 471.000 millones.
¿Por qué se endeudaron los productores de arroz de Casanare?
Los excesos de lluvia e inundaciones de julio de 2026 redujeron la productividad de los cultivos de 5,5 a 4,2 toneladas por hectárea, por lo que los ingresos de la cosecha no alcanzaron para cubrir los costos y créditos.
¿Qué significa reperfilar una deuda?
Es reorganizar los plazos y condiciones de una deuda existente, por ejemplo con más tiempo para pagar o periodos de gracia. No significa condonarla: el capital se sigue debiendo.
¿El plan incluye condonación de deudas para los arroceros?
No. El comunicado del Ministerio de Agricultura habla de reperfilar las deudas y no menciona condonaciones ni subsidios a la tasa de interés.
¿Quién participa en la mesa de trabajo?
El ministerio convocó al sistema financiero, a los molinos y a las casas de agroinsumos para que se unan con el Ministerio de Agricultura en la mesa de reperfilamiento.
¿Cuánto dinero dará el ministerio para plantas de secamiento?
El comunicado anuncia la asignación de recursos frescos para ampliar y fortalecer las plantas de secamiento de los arroceros, pero no informa el monto ni el mecanismo de acceso.
¿Por qué es importante el secamiento en el arroz?
El grano cosechado con humedad debe secarse pronto para no perder calidad; con más capacidad propia de secado, el productor gana control sobre cuándo y a quién vende.
¿Cómo afecta esta situación a los almacenes de agroinsumos?
Los almacenes reportan 71.000 millones de pesos en cartera con los arroceros, lo que reduce su liquidez para comprar inventario; un reperfilamiento ordenado les permite proyectar cuándo recuperarán ese dinero.
¿Qué debe preparar un productor antes de la mesa de reperfilamiento?
Conviene listar todas sus deudas con saldo, tasa y vencimiento, documentar la pérdida de rendimiento de julio y hablar con sus acreedores antes de caer en mora.
¿Cuándo se instala la mesa de trabajo para los arroceros de Casanare?
El Ministerio de Agricultura no ha informado una fecha de instalación; la recomendación es seguir sus canales oficiales para conocer el calendario.




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