
Confianza de los comerciantes en Brasil cae a su menor nivel desde 2021 antes de la temporada alta
El Índice de Confianza del Empresario del Comercio de la CNC bajó 2,7% en octubre, a 96,7 puntos, con menos intención de contratar e invertir y un golpe fuerte en ropa, calzado y accesorios.
La confianza de los comerciantes de Brasil cayó en octubre de 2026 a su nivel más bajo desde mayo de 2021, justo cuando el sector entra en la temporada de mayores ventas del año. Según el Índice de Confianza del Empresario del Comercio (Icec), publicado el 29 de octubre por la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), el indicador bajó 2,7% frente a septiembre, con ajuste estacional, y quedó en 96,7 puntos, por debajo del nivel de neutralidad. Para las pymes del comercio, el dato importa porque refleja menos intención de contratar y de invertir antes de las fechas comerciales del último trimestre, y porque señala la presión que ejercen las importaciones de bajo valor sobre las tiendas de ropa, calzado y accesorios.
El Icec cae por cuarto mes consecutivo y toca su mínimo desde 2021
El Icec es la encuesta mensual con la que la CNC mide el ánimo de los empresarios del comercio brasileño sobre la economía, su sector y su propio negocio. Cuando el índice queda por debajo del nivel de neutralidad, predomina el pesimismo.
En octubre de 2026 el índice general marcó 96,7 puntos, con una caída mensual de 2,7%. Es la cuarta reducción consecutiva y la más intensa desde julio, según la CNC. Para encontrar un registro más bajo hay que volver a mayo de 2021, cuando el índice se ubicó en 94,5 puntos.
La CNC relaciona la caída de octubre con las incertidumbres del periodo electoral, y su lectura es que el comercio llega al cierre del año con cautela. El contraste es fuerte porque el último trimestre suele concentrar las fechas de mayor facturación del calendario.
Las condiciones actuales registran el peor nivel de toda la encuesta
El componente que más se deterioró fue el de condiciones actuales, que mide cómo ven los empresarios el momento presente. Este subíndice bajó 5,5% en octubre y quedó en 68,2 puntos, el menor nivel de toda la serie de la encuesta. Es, además, su sexta caída mensual consecutiva.
El 78,2% de los gestores consultados percibió un empeoramiento en la situación actual de la economía, el mayor porcentaje de pesimismo desde mayo de 2021. La evaluación del propio sector de actividad cayó 6,1% y la de la propia empresa bajó 4,5%.
Las expectativas aguantan mejor, aunque también retroceden. El 58,1% de los empresarios todavía ve una perspectiva de mejora económica, pero el subíndice de expectativas cayó 1,3% en el mes y 1,1% frente a octubre de 2025, con su segunda baja mensual consecutiva.
Menos intención de contratar y de invertir en el propio negocio
El dato con efecto más directo sobre el empleo es la intención de contratar trabajadores, que cayó 2,8% en el mes. El subíndice de inversiones, por su parte, bajó 2,4% y se ubicó en 98,9 puntos; en la comparación anual las intenciones de inversión retrocedieron 1,8%.
La inversión en la propia empresa, que incluye mejoras en locales, equipos o tecnología, bajó 2,7% en el mes y 4,4% frente al mismo mes del año anterior. Para un comercio pequeño, este tipo de decisiones suele ser lo primero que se aplaza cuando las ventas no despegan.
Piense en una papelería en Curitiba que planeaba cambiar su sistema de caja antes de diciembre, o en una tienda de electrodomésticos en Salvador que evaluaba contratar dos vendedores temporales. Con un panorama como el que describe la CNC, muchos de esos planes quedan en espera.
Ropa, calzado y accesorios, el segmento más golpeado
Entre los segmentos del comercio, el de bienes semidurables, que incluye ropa, calzado, tejidos y accesorios, fue el más afectado en la evaluación de las condiciones actuales. Su confianza cayó 5,4% en el mes y 3,3% en la comparación anual.
La CNC atribuye parte de ese deterioro al fin de la llamada "taxa das blusinhas", el gravamen sobre las compras internacionales de bajo valor, que según la entidad estimuló las importaciones. Con datos de la Receita Federal, la autoridad tributaria brasileña, la CNC indica que las remesas internacionales declaradas pasaron de 14,4 millones el año pasado a 25,7 millones en septiembre, un aumento de 78,7% en volumen y de 84,3% en valor, hasta USD 523,2 millones.
Para una boutique de barrio en Porto Alegre o una zapatería en Fortaleza, esto significa competir con plataformas que venden directamente desde el exterior. La CNC lo plantea como una competencia de importaciones sin una carga tributaria equivalente a la que pagan los comercios locales.
Qué dicen los líderes del comercio brasileño
José Roberto Tadros, presidente del Sistema CNC-Sesc-Senac, afirmó que el comercio "enciende una alerta para todo el país" al entrar en el periodo más lucrativo del calendario "bajo cautela". Según Tadros, la inseguridad frente a las incertidumbres fiscales y monetarias frena las decisiones de negocio, y el sector "necesita un ambiente más favorable para mantener el crecimiento". El dirigente pidió previsibilidad, seguridad jurídica y políticas monetarias que reduzcan costos.
Fabio Bentes, economista jefe de la CNC, señaló que hay una desaceleración de toda la economía y del comercio, presionado por las importaciones y por un consumidor "más retraído por cuenta del alto endeudamiento duradero". Bentes espera que las fechas festivas del último trimestre ayuden a mejorar la situación.
Qué pueden aprender las pymes colombianas del caso brasileño
La situación de Brasil tiene ecos en Colombia, aunque las cifras no son comparables de forma directa. En ambos países, los comerciantes de confecciones y calzado han expresado preocupación por la competencia de plataformas internacionales que venden paquetes de bajo valor. En Colombia, ese debate ha llegado a mesas técnicas sobre aranceles, como reportó PYME NOTICIAS en la nota sobre la propuesta de Fenalco frente a la ropa importada por Temu y Shein.
El indicador colombiano de referencia más cercano es la confianza comercial de Fedesarrollo, que en su última medición mostró una tendencia distinta; puede revisarla en la nota sobre la confianza comercial de septiembre. La lección brasileña no es que lo mismo vaya a ocurrir aquí, sino que la confianza puede deteriorarse rápido cuando se combinan endeudamiento de los hogares, incertidumbre económica y competencia importada.
Para los exportadores colombianos que venden a Brasil, un comercio minorista cauteloso puede traducirse en pedidos más pequeños o negociaciones más largas en la temporada de fin de año. Conviene confirmar con los clientes brasileños sus planes de compra antes de producir inventario.
Chequeo práctico para preparar la temporada alta con cautela
Si su negocio vende al por menor, en Brasil o en Colombia, estos puntos le ayudan a planear el cierre del año sin exponerse de más:
Compare sus ventas de octubre con las del mismo mes de 2025 antes de definir compras para noviembre y diciembre.
Haga pedidos escalonados y negocie con proveedores la posibilidad de reponer rápido, en lugar de comprar todo el inventario de una vez.
Contrate personal temporal con fechas claras y ligadas a picos de venta concretos.
Si vende ropa, calzado o accesorios, identifique qué productos suyos compiten directamente con los de plataformas internacionales y destaque lo que ellas no ofrecen: cambio inmediato, asesoría y entrega el mismo día.
Revise el endeudamiento de su propio negocio y evite financiar inventario con crédito caro si la demanda es incierta.
Defina desde ya qué hará con el inventario que no se venda en diciembre.
Las cifras de la CNC no anticipan cómo terminarán las ventas de fin de año, pero sí muestran el estado de ánimo con el que los comerciantes brasileños las enfrentan. Para una pyme, la mejor respuesta a un entorno así suele ser la flexibilidad: comprar con prudencia, reaccionar rápido a lo que se vende y cuidar la relación con el cliente que ya tiene. Las próximas mediciones del Icec mostrarán si las fechas comerciales logran cambiar la tendencia.
Fuente principal: Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC), "Confiança dos empresários atinge menor nível desde 2021", publicado el 29 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre la confianza del comercio en Brasil
¿Qué es el Icec?
El Índice de Confianza del Empresario del Comercio (Icec) es una encuesta mensual de la CNC que mide la percepción de los comerciantes brasileños sobre la economía, su sector y su empresa. Un valor por debajo del nivel de neutralidad indica que predomina el pesimismo.
¿Cuánto cayó la confianza de los comerciantes en octubre de 2026?
El Icec cayó 2,7% frente a septiembre, con ajuste estacional, y se ubicó en 96,7 puntos. Fue la cuarta caída consecutiva.
¿Desde cuándo no se veía un nivel tan bajo?
Desde mayo de 2021, cuando el índice marcó 94,5 puntos. El dato de octubre de 2026 es el menor desde entonces.
¿Qué pasó con las condiciones actuales?
El subíndice de condiciones actuales bajó 5,5% y quedó en 68,2 puntos, el nivel más bajo de toda la encuesta. El 78,2% de los gestores percibió un empeoramiento de la economía.
¿Los comerciantes brasileños piensan contratar para fin de año?
La intención de contratar cayó 2,8% en octubre, lo que indica más cautela para sumar personal antes de la temporada alta.
¿Qué pasó con la inversión de los comercios?
El subíndice de inversiones bajó 2,4%, a 98,9 puntos. La inversión en la propia empresa cayó 2,7% en el mes y 4,4% en un año.
¿Qué segmento del comercio fue el más afectado?
El de semidurables, que incluye ropa, calzado, tejidos y accesorios. Su confianza bajó 5,4% en el mes y 3,3% en un año.
¿Por qué la CNC menciona las importaciones?
La CNC atribuye parte del deterioro al fin de la llamada "taxa das blusinhas", que según la entidad estimuló las importaciones. Las remesas internacionales declaradas subieron de 14,4 millones a 25,7 millones, con un aumento de 84,3% en valor.
¿Hay algo positivo en la encuesta?
Sí. El 58,1% de los empresarios todavía espera una mejora económica, aunque el subíndice de expectativas cayó 1,3% en el mes.
¿Qué dijo el presidente de la CNC?
José Roberto Tadros afirmó que el comercio enciende una alerta para todo el país al entrar con cautela en el periodo más lucrativo del año, y pidió previsibilidad, seguridad jurídica y políticas monetarias que reduzcan costos.
¿Qué relación tiene esto con las pymes colombianas?
Las cifras no son comparables de forma directa, pero muestran cómo el endeudamiento de los hogares y la competencia importada pueden afectar la confianza del comercio. También son una señal para exportadores colombianos que venden a minoristas brasileños.
¿Cómo puede una pyme prepararse para una temporada alta incierta?
Comprando inventario de forma escalonada, contratando personal temporal con fechas claras, revisando su endeudamiento y destacando ventajas frente a las plataformas internacionales, como la atención y la entrega inmediata.




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