
CEPAL propone monotributos, intermediación laboral y cuidados para sacar trabajadores de la informalidad
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicó el 14 de octubre de 2026 un documento que analiza cómo conectar la protección social con la inclusión laboral y concluye que los monotributos para independientes funcionan solo si se acompañan de políticas de productividad, financiamiento y capacitación.
La CEPAL puso sobre la mesa un manual de políticas para enfrentar la informalidad laboral en América Latina y el Caribe. El documento "Promoción de la inclusión laboral a través de la protección social: recomendaciones para el diseño de políticas" (LC/TS.2026/87), de 71 páginas, editado por Andrés Espejo y Claudia Robles y publicado el 14 de octubre de 2026, sostiene que la alta informalidad, la desigualdad y las brechas de acceso al trabajo decente exigen políticas más integrales y articuladas. Revisa la formalización, la intermediación laboral, la capacitación, el trabajo independiente, las transferencias monetarias y los cuidados, y dedica un capítulo, escrito por Verónica Amarante, a los regímenes de monotributo. Para las micro y pequeñas empresas colombianas, el documento importa porque discute justamente los instrumentos con los que el Estado intenta formalizar a trabajadores por cuenta propia y a pequeños negocios, y advierte qué funciona y qué no.
Qué es el documento de la CEPAL y quién lo escribió
La publicación pertenece a la serie Documentos de Proyectos de la CEPAL y está vinculada al Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 8, sobre trabajo decente y crecimiento económico. Según la ficha de la publicación en el sitio de la CEPAL, tiene siete capítulos además de la introducción.
El capítulo I, de Nincen Figueroa, Claudia Robles, Andrés Espejo e Ignacia Abufhele, trata las políticas activas de mercado de trabajo. El II, de Verónica Amarante, analiza la protección social de los trabajadores independientes y los sistemas de monotributo en América Latina. El III, de Mario Velásquez, aborda la intermediación laboral y los programas de transferencias monetarias. El IV, de Nincen Figueroa, se ocupa de las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad. El V, de Mariana Huepe, estudia la transición de los jóvenes de la educación al trabajo. El VI, de Jürgen Weller, se refiere a los empleos verdes y la transición justa. El VII, de los editores, propone una agenda regional.
Las cifras que enmarcan el diagnóstico
El documento parte de datos que muestran el tamaño del reto. Según el texto, en 2024 el 17,4% de las personas ocupadas en América Latina estaba en situación de pobreza, es decir, tener trabajo no bastaba para salir de ella. Ese mismo año, el 23,7% de los hogares de 15 países carecía de protección social; la cifra llegaba a 38,1% en el quintil más pobre y bajaba a 16,7% en el más rico.
Para los hogares cuyo principal perceptor de ingresos es un trabajador independiente, el 38,6% no tenía protección en 2024 y solo el 31,2% tenía acceso a protección contributiva. El capítulo II añade que en 2023 los trabajadores independientes representaban en promedio el 30,1% de los ocupados en América Latina, frente al 13,3% en los países desarrollados, con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
El documento también recoge una estimación de la propia CEPAL con datos de 2023: formalizar a los trabajadores informales en 13 países reduciría la pobreza del 23,4% al 16,9%. Y recuerda que entre 2014 y 2019 el gasto público en políticas activas de mercado de trabajo promedió 0,27% del producto interno bruto (PIB) en América Latina, y apenas 0,01% fue a intermediación laboral.
Qué enseñan los monotributos de Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay
El monotributo es un régimen simplificado que reúne en un solo pago impuestos y, en algunos países, aportes a la seguridad social, pensado para trabajadores independientes y negocios pequeños. El capítulo de Verónica Amarante revisa en detalle cuatro experiencias.
En Argentina conviven el monotributo general y el Monotributo Social, dirigido a población vulnerable. En Brasil funcionan el Simples Nacional y el régimen del Microemprendedor Individual (MEI), con contribuciones reducidas que dan acceso a prestaciones previsionales. En Uruguay existen distintas modalidades de monotributo, incluido el Monotributo Social del Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), con coordinación entre la administración tributaria y la seguridad social. Sobre Colombia, el documento dice que las iniciativas de simplificación tuvieron un énfasis relativamente mayor en la dimensión tributaria que en la expansión de la protección social.
El balance identifica problemas comunes. Un único régimen difícilmente responde a la diversidad del trabajo independiente. En Argentina se observa una permanencia prolongada de beneficiarios y poca transición hacia los regímenes generales. En Brasil hay debate sobre el uso del MEI para sustituir relaciones laborales asalariadas. Y existe el riesgo de que regímenes muy generosos retengan a personas con mayor capacidad de contribuir. El texto subraya, citando literatura sobre Colombia, que "la simplificación administrativa resulta insuficiente" para formalizar de manera sostenida cuando persisten costos laborales elevados y baja productividad.
Las recomendaciones para diseñar mejores políticas
A partir de ese balance, el capítulo II propone diferenciar los instrumentos según el segmento de trabajadores; acompañar la simplificación con políticas de desarrollo productivo, financiamiento, capacitación y asistencia técnica; fijar criterios claros de elegibilidad, revisiones periódicas y reglas de transición hacia los regímenes generales; coordinar a las administraciones tributarias, las entidades de seguridad social y las de empleo y desarrollo productivo; y evitar que los regímenes simplificados se conviertan en espacios permanentes de baja tributación o en sustitutos de relaciones asalariadas.
La introducción del documento añade otras líneas: fortalecer la coordinación entre instituciones con atención a las poblaciones más vulnerables, vincular las prestaciones no contributivas con las políticas activas de empleo para apoyar transiciones y reconversiones laborales, y articular la protección de ingresos con formación en la transición hacia empleos verdes. El capítulo VII organiza la agenda en cinco ejes: situar la inclusión laboral con protección social como objetivo articulador, construir institucionalidad, fortalecer la integralidad y su vínculo con la demanda de trabajo, avanzar hacia un universalismo sensible a las diferencias y preparar los sistemas para las transformaciones del trabajo.
Qué significa para las pymes colombianas
Para Colombia el documento deja tres mensajes útiles a los micro y pequeños empresarios.
El primero es que el país aparece con una particularidad: según el capítulo I, entre los casos revisados solo en Colombia los trabajadores independientes pueden acceder al seguro de desempleo, aunque de manera limitada y mediante un mecanismo contributivo voluntario. Es un instrumento poco conocido que un independiente puede evaluar.
El segundo es que la CEPAL describe la simplificación colombiana como más tributaria que de protección social. En la práctica, eso quiere decir que facilitar el pago de impuestos no garantiza que el pequeño empresario o el trabajador por cuenta propia tenga pensión, salud o protección ante la pérdida de ingresos. Gremios y asociaciones de comerciantes pueden usar este diagnóstico al discutir reformas de los regímenes simplificados.
El tercero tiene que ver con contratar. El capítulo III menciona que en Colombia los proveedores privados regulados forman parte de la Red de Prestadores del Servicio Público de Empleo, incluidos los que reciben subsidios para contratar jóvenes, personas de 45 años o más y personas con discapacidad. Para una pyme que busca personal, la intermediación pública es una vía de contratación de bajo costo.
El debate sobre formalización también está en la agenda colombiana de estos días, como reflejan las notas de PYME NOTICIAS sobre el calendario del salario mínimo 2027 y la advertencia de ANIF por la informalidad y el proyecto de ley que busca abrir el crédito formal a micronegocios e informales.
Tres ejemplos de cómo aterriza el diagnóstico en un negocio
Piense, como ejemplo, en una peluquería de barrio en Bucaramanga cuya dueña trabaja con dos estilistas independientes. Las tres pagan pocos impuestos gracias a un régimen simplificado, pero ninguna cotiza a pensión de forma regular. Es exactamente la brecha que describe la CEPAL: simplificar lo tributario no resuelve la protección social.
Considere también un taller de confección en Itagüí que necesita cinco operarias para una temporada alta. En lugar de contratar solo por recomendación, puede acudir a la red del Servicio Público de Empleo, que según el documento integra prestadores públicos y privados regulados.
Y piense en un técnico que repara electrodomésticos por su cuenta en Neiva. Si sus ingresos crecen, lo que la CEPAL recomienda es que los regímenes tengan reglas claras para pasar al régimen general sin un salto brusco de costos. Mientras eso se define, a él le conviene llevar cuentas ordenadas para que ese paso, cuando llegue, no lo tome por sorpresa.
Cómo usar estas recomendaciones en su empresa
Aunque el documento está dirigido a gobiernos, sus conclusiones sirven para revisar la situación propia. Este chequeo práctico ayuda a un pequeño empresario o independiente a ubicarse:
Verifique si usted y sus colaboradores cotizan a salud y pensión, no solo si están al día en impuestos.
Pregunte en su caja de compensación o en el Servicio Público de Empleo por el acceso de independientes a la protección ante el desempleo.
Antes de contratar, consulte los servicios de intermediación laboral y los subsidios para contratar jóvenes o personas de 45 años o más.
Lleve contabilidad ordenada para que el paso a un régimen general no lo tome por sorpresa si su negocio crece.
Busque programas de capacitación, financiamiento y asistencia técnica, que la CEPAL considera el complemento indispensable de la formalización.
El documento es un análisis de alcance regional, así que conviene leerlo como un marco de referencia y no como una evaluación detallada de los instrumentos colombianos. Su mensaje central, sin embargo, aplica de lleno a cualquier pequeña empresa del país: formalizarse vale la pena cuando trae, además de un trámite más simple, protección real para quien trabaja y apoyos para que el negocio sea más productivo. Exigir esa combinación, y aprovechar los instrumentos que ya existen, es la tarea práctica que deja esta publicación. Para ampliar la mirada regional, PYME NOTICIAS también analizó el informe de la CEPAL sobre el riesgo de una segunda década perdida, y el texto completo del nuevo documento está disponible en el repositorio digital de la CEPAL.
Fuente principal: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), "Promoción de la inclusión laboral a través de la protección social: recomendaciones para el diseño de políticas" (LC/TS.2026/87), publicado el 14 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el documento de la CEPAL sobre inclusión laboral y monotributo
¿Qué publicó la CEPAL el 14 de octubre de 2026?
Publicó el documento "Promoción de la inclusión laboral a través de la protección social: recomendaciones para el diseño de políticas" (LC/TS.2026/87), de 71 páginas.
¿Quiénes editaron el documento?
Andrés Espejo y Claudia Robles, con capítulos de autores como Verónica Amarante, Mario Velásquez, Nincen Figueroa, Mariana Huepe y Jürgen Weller.
¿Qué es un monotributo?
Es un régimen simplificado que reúne en un solo pago impuestos y, en algunos países, aportes a la seguridad social, pensado para trabajadores independientes y negocios pequeños.
¿Qué países analiza el capítulo sobre monotributos?
Analiza en detalle Argentina, Brasil, Colombia y Uruguay.
¿Qué dice la CEPAL sobre Colombia en materia de monotributo?
Que sus iniciativas de simplificación tuvieron un énfasis relativamente mayor en lo tributario que en la expansión de la protección social.
¿Basta con simplificar trámites para formalizar?
No. El documento señala que la simplificación administrativa resulta insuficiente cuando persisten costos laborales elevados y baja productividad, y pide acompañarla de productividad, financiamiento, capacitación y asistencia técnica.
¿Cuántos trabajadores independientes hay en América Latina?
En 2023 representaban en promedio el 30,1% de los ocupados en la región, frente al 13,3% en los países desarrollados.
¿Cuántos hogares carecen de protección social?
En 2024, el 23,7% de los hogares de 15 países no tenía protección social; entre los hogares encabezados por un independiente, la cifra era de 38,6%.
¿Pueden los independientes en Colombia acceder al seguro de desempleo?
Según el documento, Colombia es el único caso revisado donde pueden hacerlo, aunque de forma limitada y mediante un mecanismo contributivo voluntario.
¿Cómo puede una pyme aprovechar la intermediación laboral?
Puede acudir a la Red de Prestadores del Servicio Público de Empleo, que según la CEPAL incluye prestadores privados regulados y algunos con subsidios para contratar jóvenes, personas de 45 años o más y personas con discapacidad.
¿Qué riesgos tienen los regímenes simplificados según la CEPAL?
Que retengan a personas con mayor capacidad de contribuir, que se vuelvan espacios permanentes de baja tributación o que sustituyan relaciones laborales asalariadas.




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