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Camión de carga detenido en un peaje de una carretera colombiana de montaña al amanecer, con el conductor hablando con el operario de la caseta.

Mover carga por carretera cuesta 6,13 % más que hace un año, y el salario de los conductores es lo que más pesa

hace 1 día
9 min de lectura

El Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (ICTC) que publicó el DANE el 21 de octubre muestra que en septiembre la mano de obra de conductores y ayudantes subió 15,97 % anual y los peajes 6,62 %, mientras los combustibles crecieron menos que en 2025.


El costo de operar un camión de carga en Colombia subió 6,13 % entre septiembre de 2025 y septiembre de 2026, según el Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (ICTC) que el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó el 21 de octubre de 2026 en Bogotá. El mayor empuje no vino del combustible sino de la mano de obra de conductores y ayudantes, que aumentó 15,97 % en doce meses, y de los peajes, que subieron 6,62 %. Para una pyme transportadora, y para cualquier negocio que contrate fletes para recibir materia prima o despachar mercancía, la cifra es una referencia oficial para revisar tarifas, presupuestos y contratos de cara al cierre del año.


El ICTC mide cuánto cambian los costos que asume quien opera un vehículo de carga: combustible, llantas, lubricantes, repuestos, mantenimiento, seguros, impuestos, peajes, parqueaderos y la remuneración de quienes manejan. No es el precio del flete que se cobra al cliente, pero sí el piso sobre el cual se construye ese precio. Por eso conviene leerlo con calma.


Un índice que sube más rápido que en 2025

Según el boletín técnico del ICTC de septiembre de 2026, el índice total nacional subió 0,09 % frente a agosto, acumuló 5,72 % en lo corrido del año y llegó a 6,13 % en la comparación anual. Un año atrás, en septiembre de 2025, esas mismas variaciones habían sido de 0,04 %, 3,98 % y 5,60 %.


La lectura es sencilla: el mes estuvo casi quieto, pero el acumulado del año ya supera con holgura el de 2025. Entre enero y septiembre, los costos de mover carga crecieron 1,74 puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año anterior. Para un negocio que fijó sus tarifas de transporte a comienzos de 2026 con la experiencia del año pasado, ese margen puede haberse comido parte de la utilidad sin que nadie lo notara en el día a día.


Costos fijos y peajes explican más de la mitad del alza

El DANE agrupa los costos en cuatro bloques con pesos distintos dentro del índice. El grupo de costos fijos y peajes, que pesa 45,19 %, subió 7,82 % anual y aportó 3,67 puntos porcentuales de los 6,13 % del total. Es decir, por sí solo explica cerca de seis de cada diez puntos del aumento.


El segundo bloque es el de combustibles, con un peso de 40,20 %. Subió 5,66 % anual y contribuyó con 2,14 puntos. El de insumos, con 9,79 % del índice, avanzó 1,33 % y aportó 0,14 puntos. El de partes, piezas y servicios de mantenimiento y reparación, que pesa 4,81 %, creció 3,67 % y sumó 0,18 puntos.


La comparación con el año pasado muestra un cambio de protagonista. En septiembre de 2025, los combustibles habían subido 7,03 % anual y aportado 2,63 puntos, mientras los costos fijos y peajes crecían 5,66 %. Este año el combustible se moderó y los costos fijos tomaron el relevo. Para quien administra una flota, eso significa que el ahorro en diésel no alcanzó a compensar lo que se fue en nómina y vías.


La nómina de los conductores, la clase que más presiona

Dentro de todas las clases de costo que sigue el DANE, la mano de obra de conductores y ayudantes fue la que más subió: 15,46 % en lo corrido del año y 15,97 % en doce meses. Su contribución al índice anual fue de 2,95 puntos porcentuales, casi la mitad del aumento total. En septiembre, frente a agosto, apenas varió 0,08 %, lo que indica que el salto ya se había producido en los meses anteriores.


Para una pyme de transporte con cinco o diez camiones, esto se traduce en una presión directa sobre el flujo de caja. El conductor es, al mismo tiempo, el costo más difícil de recortar y el que más incide en la seguridad de la carga. Una empresa que trate de contener la cifra pagando por debajo del mercado se arriesga a rotación de personal, demoras y siniestros que cuestan más que el ahorro.


El boletín no detalla las causas de este aumento; se limita a medirlo. Lo que sí deja claro es que la nómina se convirtió en el rubro que más pesa en el costo de operar, por encima del combustible, que durante años fue la variable que todos miraban primero.


Peajes, estaciones y parqueaderos también suben por encima del promedio

Los peajes subieron 6,62 % anual y 6,35 % en lo corrido del año, con una contribución de 0,93 puntos al índice anual. En septiembre aumentaron 0,38 % frente a agosto y fueron la clase que más aportó a la variación del mes, con 0,05 puntos.


Otras clases más pequeñas crecieron incluso más rápido, aunque pesan menos: los servicios de estación subieron 8,16 % anual, el parqueadero 8,57 %, los servicios de mantenimiento y reparación del motor, la inyección, la caja de velocidades, el embrague y la dirección 6,34 %, los impuestos y revisiones 5,99 % y los lubricantes 5,22 %. Los seguros aumentaron 4,02 % anual.


El combustible, como clase individual, subió 5,66 % en doce meses y 4,49 % en lo corrido del año. En septiembre su variación mensual fue de apenas 0,02 %.


El debate sobre los peajes no es nuevo para los transportadores. En Boyacá, por ejemplo, el gobernador exigió al concesionario BTS las cuentas de 25 años de peajes. Ahora el ICTC pone una cifra nacional a lo que ese rubro representa en el bolsillo de quien mueve carga.


Quién siente primero el golpe: tres tipos de negocio

El primer grupo afectado son las pymes transportadoras y los propietarios de uno o dos vehículos que trabajan para empresas de logística. Ellos asumen directamente el aumento y, si sus tarifas no se ajustan, ven reducirse su margen. Para este segmento, un alza de 15,97 % en la remuneración de conductores y ayudantes es difícil de absorber sin renegociar.


El segundo grupo son los negocios que dependen de fletes para abastecerse. Por ejemplo, una distribuidora de alimentos de la Costa Caribe que trae productos desde el interior, una ferretería de Santander que recibe cemento y varilla o una comercializadora de frutas que despacha hacia puertos tendrían en el transporte un costo que se repite cada semana. Si su proveedor logístico les traslada el aumento, el impacto llega directo al precio final o al margen.


El tercer grupo son las empresas de comercio electrónico y las que venden a domicilio en ciudades intermedias. Aunque su última milla se haga en motos o furgones, sus inventarios llegan por carretera, y el costo de ese tramo largo también se encarece.


Lo que el índice no dice y conviene no suponer

El boletín de septiembre del DANE presenta resultados para el total nacional y por grupos y clases de costo. La metodología del DANE contempla desagregaciones por configuración vehicular, de dos a seis ejes, y por modelo del vehículo, pero el boletín no publica cifras para esas categorías. Tampoco trae resultados por ciudad, aunque la cobertura incluye 23 ciudades. Para los corredores viales, el DANE remite a los anexos de su sitio web.


Eso tiene una consecuencia práctica: no conviene aplicar el 6,13 % como si fuera igual para todas las rutas o todos los vehículos. Un camión sencillo que hace recorridos cortos en el Eje Cafetero no tiene la misma estructura de costos que un tractocamión que cruza el país hacia Buenaventura. El índice total es una referencia general, y cada empresa debe contrastarlo con su propia estructura.


Los anexos están disponibles en la página del ICTC en el sitio del DANE, que incluye los índices desde marzo de 2009, los históricos de variaciones y contribuciones y la estructura de ponderaciones y canasta.


Cómo usar la cifra para negociar tarifas y presupuestos

Un índice oficial sirve, sobre todo, para dar una base objetiva a una conversación que suele ser tensa: la negociación de fletes. Una transportadora puede mostrar a su cliente que el costo de operar subió 6,13 % en doce meses según el DANE, y que la nómina de conductores lo hizo casi 16 %. Un generador de carga, por su parte, puede usar el mismo dato para verificar que el aumento que le piden es proporcional y no un ajuste arbitrario.


Antes de sentarse a negociar o de cerrar el presupuesto de 2027, vale la pena hacer un chequeo rápido:


  • ¿Qué porcentaje de sus costos totales corresponde a transporte de carga, propio o contratado?

  • ¿Sus contratos de flete tienen una cláusula de reajuste atada a un índice oficial como el ICTC?

  • ¿Cuánto pesan en su operación la nómina de conductores, los peajes y el combustible, comparado con los pesos del DANE?

  • ¿Sus rutas pasan por corredores con muchos peajes o con largos tiempos de espera en estaciones y parqueaderos?

  • ¿Ha revisado si el aumento que le propone su proveedor logístico se parece a la variación anual del índice?


Incluir una cláusula de ajuste indexada protege a ambas partes. El transportador no queda atrapado con una tarifa que ya no cubre sus costos, y el cliente sabe de antemano cómo y cuándo cambiará el precio. Chile, por ejemplo, acaba de lanzar calculadoras oficiales para reajustar fletes según los costos y el diésel, una herramienta que muestra hacia dónde puede ir la práctica en la región.


Seguridad vial y eficiencia, dos frentes para cuidar el margen

Cuando el costo laboral es el que más sube, la productividad de cada viaje se vuelve clave. Un camión que regresa vacío, que espera horas para cargar o que pierde un día por un cierre vial convierte la nómina en un costo sin retorno. Planear rutas, coordinar ventanas de cargue con los clientes y compartir viajes de regreso con otros generadores de carga son medidas al alcance de una pyme sin grandes inversiones.


La seguridad también entra en la cuenta. Los acuerdos recientes entre el Gobierno y el gremio, que incluyen caravanas seguras y drones en las vías, buscan reducir riesgos que terminan reflejados en seguros más caros y en tiempos de viaje más largos.


El ICTC de septiembre deja una señal clara para el último trimestre: la carga por carretera es más cara que hace un año, y la presión está en la gente y en las vías más que en el tanque. Quien conozca bien su propia estructura de costos y la compare con el índice oficial tendrá mejores argumentos para negociar, presupuestar y proteger su margen en 2027.


Fuente principal: Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), "Boletín técnico Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (ICTC), septiembre de 2026", publicado el 21 de octubre de 2026. Información complementaria: DANE, página del Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (ICTC), con anexos actualizados el 21 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre el costo del transporte de carga en Colombia

¿Cuánto subieron los costos del transporte de carga por carretera en Colombia en septiembre de 2026?

Según el DANE, el Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera (ICTC) subió 0,09 % frente a agosto, 5,72 % en lo corrido del año y 6,13 % en doce meses.


¿Qué es el ICTC del DANE?

Es el Índice de Costos del Transporte de Carga por Carretera, que mide cómo cambian los costos de operar un vehículo de carga, como combustible, peajes, mantenimiento, seguros y mano de obra. No mide el precio del flete, sino los costos sobre los que se calcula.


¿Cuál fue el costo que más subió en el transporte de carga?

La mano de obra de conductores y ayudantes, que aumentó 15,97 % en doce meses y 15,46 % en lo corrido de 2026. Aportó 2,95 puntos porcentuales al alza anual del índice.


¿Cuánto subieron los peajes para los camiones de carga?

Los peajes subieron 6,62 % anual y 6,35 % en lo corrido del año, según el boletín del DANE de septiembre de 2026.


¿El combustible sigue siendo el principal motor del alza?

No en 2026. Los combustibles subieron 5,66 % anual y aportaron 2,14 puntos, mientras el grupo de costos fijos y peajes aportó 3,67 puntos. En septiembre de 2025 los combustibles habían subido 7,03 % anual.


¿El aumento de 2026 es mayor que el de 2025?

Sí. En lo corrido del año el índice suma 5,72 %, frente a 3,98 % en el mismo periodo de 2025, y la variación anual es de 6,13 %, frente a 5,60 % un año antes.


¿Puedo aplicar el 6,13 % a todas mis rutas de carga?

No es recomendable. Es un promedio nacional y el boletín no publica cifras por ciudad, por tipo de vehículo ni por corredor, así que cada empresa debe compararlo con su propia estructura de costos.


¿Cómo puede una pyme usar el ICTC para negociar fletes?

Puede usarlo como referencia objetiva para justificar o verificar un reajuste de tarifa e incluirlo en una cláusula de ajuste de los contratos de transporte. Así ambas partes saben cómo cambiará el precio.


¿Qué tipo de negocios se ven más afectados por el alza en el costo de la carga?

Las pymes transportadoras y los propietarios de pocos vehículos, las distribuidoras y comercializadoras que dependen de fletes para abastecerse y las tiendas en línea cuyos inventarios llegan por carretera.


¿Dónde se consultan los datos completos del ICTC?

En la página del ICTC en el sitio web del DANE, que publica el boletín técnico, los índices desde marzo de 2009, los históricos de variaciones y contribuciones y la estructura de ponderaciones.


¿Qué peso tienen los combustibles dentro del índice de costos de carga?

El grupo de combustibles pesa 40,20 % del ICTC, mientras el de costos fijos y peajes pesa 45,19 %, el de insumos 9,79 % y el de partes, piezas y mantenimiento 4,81 %.

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