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Fedesarrollo: los costos no salariales equivalen a cerca del 60% del salario mínimo

hace 7 horas
7 min de lectura

En la Convención Nacional de Seguros, Fedesarrollo mostró que contratar formalmente a un trabajador de salario mínimo cuesta cerca de 60% adicional y que 48% de los trabajadores gana menos del mínimo.


Fedesarrollo advirtió el 1 de octubre de 2026 que, para un trabajador que gana el salario mínimo en Colombia, los costos laborales no salariales equivalen a cerca del 60% del salario. El dato lo presentó su directora ejecutiva, Marcela Meléndez, en la Convención Nacional de Seguros, según la publicación del centro de estudios. El análisis también muestra que 70% de los trabajadores gana un salario mínimo o menos y que apenas 18% de quienes trabajan en empresas de 1 a 5 personas es formal. Para una micro o pequeña empresa, la cifra resume por qué contratar formalmente pesa tanto en la caja, y por qué Fedesarrollo plantea revisar el sistema de protección social.


Qué dijo Fedesarrollo y en qué escenario

La presentación de Marcela Meléndez en la Convención Nacional de Seguros abordó los retos de Colombia en protección social, mercado laboral, crecimiento y sostenibilidad de las finanzas públicas. Dentro de ese panorama, el centro de estudios puso el foco en el peso de los costos no salariales sobre el empleo formal.


La frase central de la publicación es directa: "los costos no salariales representan alrededor del 60 por ciento del salario" para quienes ganan el mínimo. Fedesarrollo incluye en esos costos los aportes a pensiones, salud y riesgos laborales, las prestaciones sociales y los parafiscales, es decir, las contribuciones del empleador a las cajas de compensación familiar.


El título de la publicación lo deja claro: Fedesarrollo "advierte por costos laborales y plantea revisar el sistema de protección social". La nota no detalla una propuesta concreta de reforma, pero sí el diagnóstico que la sustenta.


Cuánto pesan los costos no salariales según el nivel de ingreso

El porcentaje no es igual para todos los salarios. Según Fedesarrollo, la carga es proporcionalmente mayor en la base:


Para un trabajador de un salario mínimo, los costos no salariales equivalen a cerca de 60% del salario. Para quien gana dos salarios mínimos, la proporción baja a 54%. Para quien gana cinco salarios mínimos, se ubica en 48%.


Esto tiene una consecuencia práctica: los empleos que más crean las micro y pequeñas empresas, típicamente con salarios cercanos al mínimo, son justamente los que cargan con el mayor sobrecosto relativo. Un restaurante que contrata a un auxiliar de cocina, una ferretería que suma un vendedor o un taller de confección que formaliza a una operaria enfrentan la proporción más alta.


Siete de cada diez trabajadores ganan el mínimo o menos

El segundo bloque del análisis describe la distribución de ingresos de los trabajadores con datos de 2025. Según Fedesarrollo, 70% de los trabajadores gana un salario mínimo o menos, y 48% gana menos del mínimo.


La distribución detallada es la siguiente: 2,9 millones de personas ganan hasta una cuarta parte del salario mínimo; 3,1 millones ganan entre un cuarto y medio salario mínimo; 5,4 millones ganan entre medio y un salario mínimo; 5,1 millones ganan exactamente un salario mínimo, y 3,9 millones ganan entre uno y dos salarios mínimos.


Estas cifras explican por qué el salario mínimo funciona en la práctica como un techo para buena parte del mercado laboral, no como un piso. Cuando casi la mitad de los ocupados gana menos de ese valor, el costo total de contratar formalmente a un trabajador de salario mínimo, con cerca de 60% adicional, queda lejos de lo que muchas unidades productivas pueden pagar.


La formalidad cae a medida que la empresa es más pequeña

El tercer hallazgo relaciona el tamaño de la empresa con la formalidad y los ingresos. De acuerdo con Fedesarrollo:


Los trabajadores por cuenta propia tienen apenas 9% de formalidad y ganan, en promedio, 68% del ingreso promedio general. En las empresas de 1 a 5 trabajadores, la formalidad es de 18% y el ingreso equivale a 69% del promedio. En el otro extremo, en las empresas de más de 101 trabajadores, la formalidad llega a 98% y el ingreso equivale a 172% del promedio.


La brecha es enorme. La gran empresa está casi totalmente formalizada y paga mejor; la microempresa y el trabajo independiente operan mayoritariamente en la informalidad, con ingresos por debajo del promedio. Este patrón coincide con lo que han mostrado otras mediciones recientes, como la del DANE sobre vendedores ambulantes, donde apenas 6,7% tiene RUT.


Por qué el diagnóstico importa a una pyme

Para el dueño de una pequeña empresa, la discusión no es abstracta. Cada vez que decide si contrata a una persona con contrato laboral o por prestación de servicios, si amplía la nómina o si se apoya en trabajo familiar, está haciendo la cuenta que Fedesarrollo describe.


Tome el caso de una panadería de barrio con tres empleados. Si todos ganan el mínimo, el costo real de cada uno es, según el cálculo de Fedesarrollo, alrededor de 60% superior al salario. Para una empresa de servicios de aseo, donde la nómina es el principal gasto, ese porcentaje define la tarifa que puede ofrecer frente a competidores informales. Y para una tienda de ropa en una ciudad intermedia, determina si puede contratar un vendedor adicional en temporada alta.


El análisis también muestra el otro lado: las empresas más grandes, con mayor formalidad, pagan ingresos muy superiores al promedio. Crecer y formalizarse está asociado a mejores ingresos, pero el paso de micro a pequeña empresa es justamente donde el sobrecosto pesa más. El mercado laboral, además, viene mostrando señales de presión, como el aumento del desempleo a 9,4% en agosto.


La discusión que viene sobre el sistema de protección social

Fedesarrollo plantea revisar el sistema de protección social, cuya financiación descansa en buena parte en aportes atados a la nómina. El centro de estudios no detalla en esta publicación cuál sería el diseño alternativo, por lo que conviene seguir sus próximos documentos.


El debate llega en un momento sensible: en el último trimestre de cada año empieza la negociación del salario mínimo del año siguiente, y cualquier aumento se traslada también a los costos no salariales, que se calculan sobre el salario. Otros países de la región también enfrentan decisiones similares; en Perú, por ejemplo, se acaba de subir el salario mínimo con un segundo tramo previsto para 2027.


Para las pymes y sus gremios, el diagnóstico de Fedesarrollo es un insumo para participar en esa conversación con datos, no solo con percepciones.


Cómo leer bien estas cifras antes de usarlas

Hay tres precisiones útiles. La primera: la distribución de ingresos corresponde a datos de 2025, no a la situación de este año. La segunda: el 60% es una proporción sobre el salario, no un valor en pesos, por lo que su empresa debe hacer el cálculo con sus propios salarios y su nivel de riesgo laboral. La tercera: las cifras de formalidad por tamaño de empresa describen a los trabajadores de esas empresas, no a las empresas mismas, de modo que una microempresa formalizada puede tener parte de su personal en condiciones informales. Citar los datos con estas precisiones evita conclusiones equivocadas en una reunión con socios, bancos o gremios.


Cómo revisar el costo real de su nómina

Más allá del debate de política pública, el dato invita a cada empresa a conocer con precisión cuánto le cuesta su planta de personal. Este chequeo práctico puede servirle:


  • Calcule el costo total de cada cargo, sumando al salario los aportes a salud, pensión y riesgos laborales, las prestaciones sociales y los parafiscales.

  • Compare ese costo con el ingreso que genera cada puesto para saber qué cargos son sostenibles.

  • Revise si su empresa cumple las condiciones para acceder a beneficios o exoneraciones vigentes con su contador.

  • Proyecte el efecto de un aumento del salario mínimo sobre la nómina total del próximo año.

  • Evite figuras de contratación que no correspondan a la relación real de trabajo: el ahorro de corto plazo puede convertirse en un pasivo laboral.


Conocer el costo real de cada empleo le permite a una pyme fijar precios con más precisión, planear contrataciones y llegar mejor preparada a las decisiones de fin de año. El análisis completo puede consultarse en la nota de Fedesarrollo sobre costos laborales.


Fuente principal: Fedesarrollo, "Fedesarrollo advierte por costos laborales y plantea revisar el sistema de protección social", publicado el 1 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre los costos no salariales en Colombia

¿Cuánto representan los costos no salariales para un trabajador de salario mínimo?

Según Fedesarrollo, equivalen a cerca del 60% del salario de un trabajador que gana el mínimo.


¿Qué incluyen los costos no salariales?

Fedesarrollo incluye los aportes a pensiones, salud y riesgos laborales, las prestaciones sociales y los parafiscales, como los aportes a cajas de compensación.


¿El porcentaje es igual para todos los salarios?

No. Baja a 54% para quien gana dos salarios mínimos y a 48% para quien gana cinco.


¿Cuántos trabajadores ganan el salario mínimo o menos?

Con datos de 2025, Fedesarrollo indica que 70% de los trabajadores gana un salario mínimo o menos.


¿Cuántos ganan menos del salario mínimo?

El 48% de los trabajadores gana menos del mínimo, según el análisis de Fedesarrollo.


¿Cuántas personas ganan exactamente un salario mínimo?

Fedesarrollo reporta 5,1 millones de trabajadores que ganan exactamente un salario mínimo.


¿Qué tan formal es el empleo en las microempresas?

En las empresas de 1 a 5 trabajadores, la formalidad es de 18% y el ingreso equivale a 69% del promedio general.


¿Y en las empresas grandes?

En las empresas de más de 101 trabajadores la formalidad llega a 98% y el ingreso equivale a 172% del promedio.


¿Qué pasa con los trabajadores por cuenta propia?

Tienen 9% de formalidad y ganan en promedio 68% del ingreso promedio general.


¿Quién presentó el análisis y dónde?

Lo presentó Marcela Meléndez, directora ejecutiva de Fedesarrollo, en la Convención Nacional de Seguros.


¿Qué propone Fedesarrollo?

Plantea revisar el sistema de protección social; la publicación no detalla un diseño específico de reforma.


¿Qué debe hacer una pyme con esta información?

Calcular el costo total de cada cargo, proyectar el efecto de un aumento del salario mínimo y revisar con su contador los beneficios a los que pueda acceder.

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