
La DTF deja de calcularse el 1 de enero de 2027 y las autoridades vigilan el aumento de la cartera vencida
El Comité de Coordinación para el Seguimiento al Sistema Financiero confirmó en su sesión 98 que la DTF dejará de calcularse el 1 de enero de 2027 y que la transición será hacia el IBR, mientras vigila una tendencia creciente de la cartera vencida en todas las modalidades.
El Comité de Coordinación para el Seguimiento al Sistema Financiero, que reúne al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, al Banco de la República, a la Superintendencia Financiera de Colombia y al Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín), sesionó el jueves 8 de octubre de 2026 en Colombia y publicó sus conclusiones el 9 de octubre. Allí confirmó que la DTF, la tasa de interés de referencia que todavía usan muchos créditos y contratos, dejará de calcularse el 1 de enero de 2027 y que la transición será hacia el Indicador Bancario de Referencia (IBR). También advirtió que el crédito comercial y de consumo crece más despacio y que la cartera vencida muestra una tendencia creciente. Para una pyme, esto significa revisar ya qué obligaciones están atadas a la DTF y prepararse para un crédito más exigente.
Qué dijo el Comité en la sesión 98
La sesión número 98 fue presidida por el ministro de Hacienda y contó con el gerente general del Banco de la República, el superintendente financiero, la directora de Fogafín y, como invitada, la directora encargada de la Unidad de Proyección Normativa y Estudios de Regulación Financiera (URF). El análisis se hizo con información actualizada a agosto de 2026, de modo que las cifras que respaldan las conclusiones corresponden a ese corte y no a octubre.
El mensaje general es de solidez con vigilancia. Según el comunicado publicado por el Banco de la República, en el primer semestre de 2026 los establecimientos de crédito mantuvieron indicadores de capital y de liquidez adecuados y superiores a los mínimos que exige la regulación. Es decir, los bancos tienen colchones suficientes. Pero el mismo documento enciende alertas que tocan directamente a quien pide prestado para capital de trabajo, inventario o maquinaria.
El fin de la DTF: qué cambia el 1 de enero de 2027
La DTF es una tasa de referencia que durante décadas sirvió para fijar el costo de créditos, leasing, contratos de arrendamiento y hasta cláusulas de ajuste en acuerdos comerciales. Un crédito pactado como "DTF más cinco puntos", por ejemplo, cambia su cuota según se mueva esa tasa. El Comité señaló que la DTF dejará de calcularse a partir del 1 de enero de 2027 y se comprometió a coordinar acciones para acompañar la transición hacia el IBR, el indicador de referencia del mercado interbancario colombiano.
La conclusión, recogida también por la Superintendencia Financiera, es explícita: las entidades financieras deben adoptar oportunamente las medidas necesarias. Eso quiere decir que el trabajo de migrar los contratos le corresponde en primer lugar a los bancos, compañías de financiamiento, cooperativas vigiladas y demás entidades que tengan productos indexados a la DTF. Sin embargo, el empresario no debería quedarse esperando la carta del banco: es su dinero el que está en juego y le conviene entender cómo quedará calculada su cuota.
El comunicado no detalla la fórmula de conversión ni el cronograma de cada entidad, de modo que cualquier cálculo concreto debe pedirse por escrito a la entidad que otorgó el crédito.
Qué obligaciones de una pyme pueden estar atadas a la DTF
No todas las deudas de una empresa pequeña usan la DTF, pero vale la pena hacer el inventario. Los casos más comunes son créditos comerciales de mediano plazo, operaciones de leasing financiero, algunos créditos de fomento y contratos entre privados que usan la DTF como índice de ajuste o como tasa de mora pactada.
Piense en un taller de confección de Itagüí que tomó hace unos años un leasing para comprar máquinas fileteadoras con una tasa "DTF más puntos". Ese contrato necesita una regla nueva para calcular la cuota desde enero. O en un transportador de carga de Duitama con un crédito de vehículo indexado: su flujo depende de que la cuota sea predecible. También hay contratos de arrendamiento de locales comerciales en los que el canon o los intereses por pago tardío se pactaron con referencia a la DTF; en esos casos la conversación no es con el banco sino con el arrendador o el arrendatario.
Una tienda mayorista de abarrotes en Barranquilla que vende a crédito a otros comerciantes y cobra intereses de mora calculados con la DTF también tendrá que ajustar sus documentos, porque desde 2027 ese dato ya no se publicará.
La cartera crece menos y la mora va en aumento
El segundo mensaje del Comité tiene que ver con el crédito. La cartera siguió creciendo en términos reales, es decir, por encima de la inflación, pero se desaceleró, principalmente por las modalidades comercial y de consumo. La cartera comercial es la que financia a las empresas, así que la desaceleración describe un mercado en el que los bancos prestan con más cautela o en el que las empresas piden menos.
Al mismo tiempo, el Comité indicó que la morosidad se mantiene en niveles bajos, aunque está atento a la tendencia creciente de la cartera vencida en todas las modalidades. Cuando la mora sube, las entidades suelen revisar con más detalle las solicitudes nuevas, piden más garantías o ajustan los cupos. El comunicado no menciona medidas concretas en ese sentido, pero la señal es clara para quien planea pedir financiación en los próximos meses: llegar con la información financiera en orden y con un historial de pagos limpio pesa más que nunca.
Una ferretería de barrio en Pasto que quiera ampliar su inventario para la temporada de fin de año, por ejemplo, haría bien en adelantar la solicitud y no dejarla para la última semana de noviembre.
Riesgos externos y fiscales que pueden encarecer la financiación
El Comité advirtió que un escalamiento de los conflictos geopolíticos, condiciones financieras internacionales más restrictivas, mayor volatilidad en los mercados y los retos fiscales internos podrían aumentar la exposición del sistema financiero al riesgo de mercado. Por eso consideró necesario reforzar su monitoreo, tanto en los establecimientos de crédito como en las entidades financieras no bancarias.
Para una pyme, el riesgo de mercado se traduce en movimientos bruscos de tasas de interés y del tipo de cambio. Un importador de repuestos que compra en dólares o un exportador de flores de la Sabana de Bogotá que vende en esa moneda sienten esos vaivenes en su margen. Si a eso se suma una deuda indexada a una tasa variable, el efecto se duplica. Esta es una razón adicional para revisar si conviene, al momento de migrar de la DTF al IBR, negociar una tasa fija o una cobertura con la entidad financiera.
El terremoto del 10 de agosto y la Circular Externa 007
El Comité también evaluó los efectos del terremoto del 10 de agosto. Concluyó que las exposiciones financieras en las zonas afectadas son una proporción reducida de la cartera total, por lo que no identificó riesgos relevantes para la estabilidad del sistema. Sobre el sector asegurador, señaló que mantiene una posición patrimonial sólida, sigue atendiendo reclamaciones y ha respondido de manera adecuada.
El documento añade que las medidas del propio sector, las de las entidades a cargo de la gestión y reconstrucción y la Circular Externa 007 de 2026 de la Superintendencia Financiera deberían mitigar los efectos sobre la capacidad de pago y el acceso a servicios financieros de la población afectada. El comunicado no describe el contenido de esa circular, así que los negocios de las zonas afectadas deben consultar directamente con su entidad cuáles alivios aplican a su caso. Que el sistema en su conjunto esté sano no significa que un restaurante de Cartago o una panadería de Buenaventura no necesiten una solución puntual: por eso el canal de reclamación individual sigue siendo clave.
Cómo prepararse para la transición al IBR
La transición de un indicador a otro no tiene por qué ser traumática si se hace con tiempo. Lo primero es saber exactamente qué tiene la empresa. Lo segundo, pedir información por escrito. Lo tercero, comparar. Este es un chequeo práctico para las próximas semanas:
Revise sus pagarés, contratos de crédito, leasing y arrendamiento, y marque los que mencionen la DTF.
Pida a cada entidad, por escrito, cómo quedará calculada su tasa desde el 1 de enero de 2027 y cuál sería la cuota con el IBR.
Verifique que la nueva tasa total no quede por encima de la que pagaba, y pregunte si existe la opción de pasar a tasa fija.
Actualice sus propios contratos con clientes o proveedores que usen la DTF como índice de mora o de ajuste.
Si tiene dudas, consulte al defensor del consumidor financiero de su entidad antes de firmar cualquier modificación.
En paralelo, conviene ajustar el flujo de caja del primer trimestre de 2027 con un escenario conservador, que suponga una cuota algo mayor, para evitar sorpresas.
Lo que significa para el crédito de las pymes en 2027
El mensaje de las autoridades combina tranquilidad y exigencia. Tranquilidad, porque los bancos tienen capital y liquidez por encima de los mínimos y el terremoto no puso en riesgo la estabilidad del sistema. Exigencia, porque el crédito comercial se desacelera, la cartera vencida sube y el entorno internacional puede volver más volátiles las tasas.
En ese escenario, la pyme que llegue a enero con sus contratos revisados, sus deudas bien entendidas y su información contable al día tendrá una ventaja real a la hora de negociar. La desaparición de la DTF es, en el fondo, una oportunidad para sentarse con el banco, revisar condiciones que quizás se firmaron hace años y buscar una tasa más competitiva. Si quiere entender cómo se mueven hoy las tasas, puede repasar nuestra nota sobre la decisión del Banco de la República de subir su tasa, la de los nuevos topes de la tasa de usura de octubre y el análisis de las minutas de una junta dividida.
Fuente principal: Banco de la República, "Conclusiones Sesión N° 98 del Comité de Coordinación para el Seguimiento al Sistema Financiero", publicado el 9 de octubre de 2026. Información complementaria: Superintendencia Financiera de Colombia, "Conclusiones de la Sesión No. 98 del Comité de Coordinación para el Seguimiento al Sistema Financiero", publicado el 9 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el fin de la DTF y el paso al IBR
¿Cuándo deja de existir la DTF?
Según el Comité de Coordinación para el Seguimiento al Sistema Financiero, la DTF dejará de calcularse a partir del 1 de enero de 2027. Desde esa fecha los contratos que la usen necesitarán otra tasa de referencia.
¿Qué tasa reemplaza a la DTF?
El Comité se comprometió a coordinar la transición hacia el Indicador Bancario de Referencia (IBR). Es el indicador que las autoridades señalan como sustituto.
¿Quién debe hacer el cambio en los créditos?
El Comité indicó que las entidades financieras deben adoptar oportunamente las medidas necesarias. Aun así, el cliente debe pedir por escrito cómo quedará calculada su tasa.
¿Mi cuota va a subir con el IBR?
El comunicado no da una fórmula de conversión, así que depende de cómo cada entidad ajuste el margen sobre la nueva tasa. Por eso conviene pedir una simulación de la cuota antes de enero de 2027.
¿Qué contratos de una pyme pueden usar la DTF?
Los más comunes son créditos comerciales, operaciones de leasing, algunos créditos de fomento y contratos de arrendamiento o de compraventa que la usan como índice de ajuste o de mora. Vale la pena revisar cada documento.
¿Qué pasa con los contratos entre privados que usan la DTF?
Desde 2027 ese dato ya no se publicará, por lo que las partes deben acordar una nueva referencia. Lo recomendable es firmar un otrosí antes de que termine 2026.
¿Está en riesgo el sistema financiero colombiano?
No según el Comité, que reportó indicadores de capital y liquidez adecuados y superiores a los mínimos regulatorios en el primer semestre de 2026. Sí pidió reforzar el monitoreo del riesgo de mercado.
¿Qué dijo el Comité sobre la mora?
Señaló que la morosidad se mantiene baja, pero que vigila la tendencia creciente de la cartera vencida en todas las modalidades. La información analizada tiene corte a agosto de 2026.
¿Se está frenando el crédito para empresas?
La cartera sigue creciendo en términos reales, pero se desaceleró principalmente en las modalidades comercial y de consumo. Eso anticipa un crédito más cauteloso para las empresas.
¿Qué dijo el Comité sobre el terremoto del 10 de agosto?
Que las exposiciones financieras en las zonas afectadas son una proporción reducida de la cartera y no representan riesgos relevantes para la estabilidad financiera. Destacó la Circular Externa 007 de 2026 de la Superintendencia Financiera como medida para la población afectada.
¿Qué entidades forman el Comité?
Lo integran el Ministerio de Hacienda, que lo preside, el Banco de la República, la Superintendencia Financiera y Fogafín. En la sesión 98 participó como invitada la directora encargada de la URF.




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