
La informalidad baja a 54,8%, pero en las microempresas llega a 85,1%, según el DANE
El boletín de ocupación informal del DANE para el trimestre junio-agosto de 2026 muestra que la informalidad nacional bajó a 54,8%, pero en las microempresas de hasta 10 trabajadores llega a 85,1%, frente a 19,0% en las pequeñas y 2,5% en las grandes.
El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) publicó el 13 de octubre de 2026 su boletín técnico de la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) sobre ocupación informal para el trimestre móvil junio-agosto de 2026: en el total nacional, 54,8% de los ocupados trabaja en condiciones de informalidad, frente a 55,2% en el mismo periodo de 2025. El dato importa a las pymes porque el boletín confirma que el problema se concentra en las microempresas, donde 85,1% de los ocupados es informal, y porque dibuja un mapa por ciudades que muestra en qué mercados un negocio formal compite con más intensidad contra la informalidad.
Cuatro décimas menos de informalidad en un año
Según el boletín de ocupación informal del DANE, la reducción en el total nacional es modesta: de 55,2% a 54,8%, es decir, cuatro décimas de punto porcentual entre junio-agosto de 2025 y junio-agosto de 2026. En las zonas urbanas la caída fue algo mayor. En las 13 ciudades y áreas metropolitanas, el indicador pasó de 41,9% a 40,7%, y en las 23 ciudades y áreas metropolitanas bajó de 43,3% a 42,0%.
El campo va en sentido contrario. En los centros poblados y el rural disperso, la proporción de ocupados informales fue 83,1%, prácticamente igual al 83,0% de un año antes. Dicho de otra manera, más de ocho de cada diez personas que trabajan en la Colombia rural lo hacen sin las condiciones de formalidad que mide el DANE, y esa cifra no se movió en doce meses.
Para un empresario, la lectura es doble. Por un lado, la tendencia urbana muestra que la formalización avanza, aunque despacio. Por otro, el dato rural indica que los negocios que operan en municipios pequeños o que compran a productores del campo seguirán moviéndose en un entorno mayoritariamente informal.
El boletín incluye además una nota técnica relevante: por el sismo del 10 de agosto de 2026, el DANE ajustó los factores de expansión de la encuesta de agosto. La cobertura nacional de la GEIH en ese mes fue de 97,6%, con 23.388 de 23.967 hogares encuestados.
El tamaño de la empresa marca la diferencia
El dato más revelador del boletín es la informalidad según el tamaño de la empresa donde trabaja la persona. El DANE clasifica las empresas por número de trabajadores: microempresa, hasta 10; pequeña, de 11 a 50; mediana, de 51 a 200; y grande, más de 200.
En junio-agosto de 2026, la proporción de ocupados informales fue 85,1% en las microempresas, 19,0% en las pequeñas, 5,4% en las medianas y 2,5% en las grandes. Un año antes, esas cifras eran 84,8%, 20,3%, 5,1% y 2,4%, respectivamente.
La brecha es enorme. Entre la microempresa y la pequeña hay una distancia de 66 puntos porcentuales. Pasar de 10 a 11 trabajadores no convierte por arte de magia un negocio en formal, pero la cifra sugiere que, cuando una empresa crece lo suficiente para tener una nómina de más de diez personas, la gran mayoría de su personal ya está vinculado formalmente.
Las pequeñas empresas, las únicas que mejoran con claridad
Entre los cuatro tamaños, solo las empresas pequeñas muestran una mejora clara en un año: su informalidad cayó 1,4 puntos porcentuales, de 20,3% a 19,0%. En las microempresas subió 0,2 puntos, en las medianas 0,3 puntos y en las grandes 0,1 puntos, según las diferencias que reporta el DANE.
Este comportamiento tiene una lectura práctica. La franja de 11 a 50 trabajadores parece ser el segmento donde la formalización está ganando terreno. En cambio, en el universo de las microempresas, que en Colombia incluye desde la tienda de barrio hasta el trabajador por cuenta propia con un ayudante, la informalidad no cede.
Piense, por ejemplo, en un taller de confección en Pereira con ocho operarias. Si sus dueños logran crecer a quince personas, el boletín muestra que pasan a un segmento donde lo normal es la formalidad, con todo lo que eso implica en aportes a seguridad social, facturación electrónica y acceso a crédito. Ese salto es justamente el que el país no ha logrado acelerar.
Sincelejo, Cúcuta y Riohacha, las ciudades más informales
El mapa urbano del boletín muestra diferencias de más de 30 puntos entre ciudades. Las tres con mayor proporción de ocupados informales en junio-agosto de 2026 fueron Sincelejo, con 65,4%; el área metropolitana de Cúcuta, con 62,4%, y Riohacha, con 61,6%.
En el otro extremo están Bogotá, con 34,1%; Tunja, con 34,7%, y el área metropolitana de Manizales, con 35,3%. En la capital, dos de cada tres ocupados trabajan en condiciones formales; en Sincelejo, la proporción es casi la inversa.
Para una pyme, este mapa sirve como un termómetro de competencia. Una panadería formal en Sincelejo que paga parafiscales, factura electrónicamente y cumple con el registro sanitario compite en un mercado donde la mayoría de la fuerza laboral es informal, y probablemente también buena parte de sus competidores directos. La misma panadería en Tunja enfrentaría un entorno más parejo.
El dato también ayuda a quien piensa abrir sucursal o buscar proveedores en otra ciudad: en los mercados más informales, conviene prever más tiempo para verificar la documentación de proveedores y clientes, y considerar que una parte de la demanda paga en efectivo y sin factura.
Hombres con más informalidad en el total nacional
El boletín también separa la informalidad por sexo. En el total nacional, la proporción fue 57,1% entre los hombres y 51,7% entre las mujeres, una diferencia de 5,3 puntos porcentuales según el DANE. En las 13 ciudades y áreas metropolitanas, la brecha se reduce: 41,8% para los hombres y 39,5% para las mujeres.
El boletín no explica las causas de esa diferencia. Para un empleador, la cifra recuerda que la informalidad no es un fenómeno homogéneo: varía por territorio, por tamaño de empresa y por tipo de trabajador.
Lo que el boletín no dice
Conviene ser precisos sobre los alcances de este documento. El boletín de junio-agosto que publicó el DANE no presenta la informalidad por rama de actividad económica, por posición ocupacional ni por nivel educativo, y tampoco reporta el número absoluto de ocupados informales y formales ni los porcentajes de cotización a salud y pensión. Para esos cortes, el empresario debe acudir a otras publicaciones de la GEIH en el sitio del DANE.
Tampoco es este el boletín de mercado laboral. Las cifras de desempleo de agosto, que PYME NOTICIAS analizó en su nota sobre el desempleo de agosto y el mapa por ciudades, corresponden a otra publicación del DANE. Leídos juntos, ambos documentos ayudan a entender si los nuevos empleos que se crean son formales o no.
Por qué el dato pesa en la discusión del salario mínimo y del crédito
Las cifras de informalidad llegan en un momento en que el país discute el salario mínimo de 2027. PYME NOTICIAS ya reseñó cómo ANIF advierte por la informalidad en el calendario de negociación del salario mínimo. Para una microempresa, cada aumento en el costo de la nómina formal se compara con la alternativa de seguir operando en la informalidad, y el 85,1% del boletín muestra de qué lado está hoy la mayoría.
La informalidad también limita el acceso al financiamiento. Un negocio sin registros contables, sin facturación y sin trabajadores vinculados formalmente tiene pocas posibilidades de obtener crédito bancario. Por eso cobran relevancia iniciativas como el proyecto de ley que busca abrir el crédito formal a micronegocios e informales, que cursa en el Senado.
Considere una transportadora con tres camiones en Cúcuta, cuyo dueño paga a sus conductores por viaje y sin contrato. Mientras siga así, difícilmente podrá demostrar ingresos estables ante un banco para renovar su flota. Formalizar a sus conductores elevaría sus costos, pero también le abriría la puerta a créditos, a licitaciones con empresas grandes que exigen proveedores formales y a programas públicos de apoyo.
Un chequeo para la microempresa que quiere dar el paso
Si su negocio está en la franja de las microempresas y quiere avanzar hacia la formalidad, estos son pasos que puede revisar con su contador:
Confirme que su matrícula mercantil y su RUT (Registro Único Tributario) estén al día y reflejen la actividad real del negocio.
Revise si le conviene el régimen simple de tributación frente al régimen ordinario, según sus ingresos y su tipo de actividad.
Haga un inventario de quiénes trabajan con usted y bajo qué condiciones, y calcule cuánto costaría afiliarlos a salud, pensión y riesgos laborales.
Priorice la formalización de los cargos que más pesan en la operación diaria, para reducir el riesgo de demandas laborales.
Lleve registros contables básicos y facturación electrónica, que son la base para pedir crédito.
Pregunte en la cámara de comercio de su ciudad por programas de acompañamiento a la formalización.
La formalización no ocurre de un día para otro. El boletín muestra que la diferencia entre ser micro y ser pequeño es, en la práctica, la diferencia entre la informalidad y la formalidad para la mayoría de los trabajadores. Para un dueño de negocio, eso convierte el crecimiento ordenado en la mejor estrategia: cada trabajador que se formaliza es un paso hacia un negocio que puede pedir crédito, venderle a empresas grandes y resistir mejor una inspección. Puede consultar el documento completo en el boletín técnico del DANE y comparar la cifra de su ciudad con las del resto del país.
Fuente principal: DANE, "Boletín técnico Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH): ocupación informal, trimestre móvil junio-agosto 2026", publicado el 13 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre la informalidad en las microempresas
¿Cuál fue la informalidad en Colombia entre junio y agosto de 2026?
Según el DANE, la proporción de ocupados informales en el total nacional fue 54,8% en el trimestre junio-agosto de 2026. Un año antes había sido 55,2%.
¿Cuánta informalidad hay en las microempresas?
En las microempresas, que el DANE define como las de hasta 10 trabajadores, la informalidad fue 85,1% en junio-agosto de 2026. Un año antes era 84,8%.
¿Cómo se compara con las empresas pequeñas, medianas y grandes?
La informalidad fue 19,0% en las empresas pequeñas (11 a 50 trabajadores), 5,4% en las medianas (51 a 200) y 2,5% en las grandes (más de 200). La brecha entre micro y pequeñas supera los 60 puntos porcentuales.
¿En qué tamaño de empresa bajó más la informalidad?
En las empresas pequeñas, que pasaron de 20,3% a 19,0%, una caída de 1,4 puntos porcentuales según el DANE. En micro, medianas y grandes la informalidad subió levemente.
¿Qué ciudades tienen la mayor informalidad?
Sincelejo, con 65,4%; el área metropolitana de Cúcuta, con 62,4%, y Riohacha, con 61,6%, fueron las ciudades con mayor proporción de ocupados informales en junio-agosto de 2026.
¿Qué ciudades tienen la menor informalidad?
Bogotá, con 34,1%; Tunja, con 34,7%, y el área metropolitana de Manizales, con 35,3%, registraron las menores proporciones de ocupados informales en el periodo.
¿Cuál es la informalidad en las 13 y en las 23 ciudades?
En las 13 ciudades y áreas metropolitanas fue 40,7%, frente a 41,9% un año antes. En las 23 ciudades y áreas metropolitanas fue 42,0%, frente a 43,3%.
¿Qué pasa con la informalidad en el campo?
En los centros poblados y el rural disperso la informalidad fue 83,1% en junio-agosto de 2026, prácticamente igual al 83,0% del mismo periodo de 2025.
¿Hay diferencias entre hombres y mujeres?
Sí. En el total nacional, la informalidad fue 57,1% entre los hombres y 51,7% entre las mujeres. En las 13 ciudades fue 41,8% y 39,5%, respectivamente.
¿Afectó el sismo del 10 de agosto la medición?
El DANE indicó que, por el sismo del 10 de agosto de 2026, ajustó los factores de expansión de la encuesta de agosto. La cobertura nacional de la GEIH en ese mes fue de 97,6%.
¿El boletín trae informalidad por sector económico?
No. El boletín de junio-agosto de 2026 no presenta la informalidad por rama de actividad, posición ocupacional ni nivel educativo. Esos cortes deben buscarse en otras publicaciones de la GEIH del DANE.
¿Por qué le importa este dato a una pyme?
Porque mide la competencia informal que enfrentan los negocios formales y muestra que la formalización es sobre todo un reto de las microempresas. También es un insumo de la discusión del salario mínimo de 2027.




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