
Presupuesto de regalías 2027-2028: $27,54 billones, 11% menos, y qué cambia para las pymes regionales
El Ministerio de Hacienda radicó en el Congreso el proyecto de presupuesto del Sistema General de Regalías para 2027-2028 por $27,54 billones, 11% menos que el bienio anterior, con 94,2% para inversión y prioridad a la reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto.
El Ministerio de Hacienda y Crédito Público radicó ante el Congreso de la República, el 1 de octubre de 2026, el proyecto de ley del presupuesto del Sistema General de Regalías (SGR) para el bienio 2027-2028 por $27,54 billones, equivalentes al 1,4% del producto interno bruto (PIB). La cifra representa una reducción del 11,0% frente a los $30,96 billones del bienio 2025-2026 y llega con tres prioridades declaradas: reconstruir las zonas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, alinear las regalías con la seguridad energética y concentrar la plata en proyectos de alto impacto territorial. Para las pequeñas y medianas empresas que viven de la contratación pública en departamentos y municipios, el mensaje es doble: habrá menos recursos en total, pero más concentrados y con reglas que favorecen la cofinanciación y las alianzas con privados.
Cuánto dinero hay y de dónde sale
Según el anuncio oficial de Minhacienda, del total de $27,54 billones, el 77,8% ($21,43 billones) provendrá de ingresos corrientes, es decir, de las regalías que pagan las empresas por explotar recursos naturales no renovables como petróleo, gas, carbón y minerales. El 22,2% restante ($6,11 billones) corresponde a otros ingresos, principalmente rendimientos financieros de recursos que ya estaban en el sistema.
Ese detalle importa. Una parte relevante del presupuesto no depende de nueva producción minera o petrolera, sino de lo que rinde el dinero acumulado. Para un empresario que mira el horizonte de dos años, eso significa que el monto anunciado tiene una base relativamente conocida, aunque la ejecución final dependerá de que las entidades territoriales presenten y aprueben proyectos.
El bienio 2025-2026, que sirve de punto de comparación, tuvo $30,96 billones, equivalentes al 1,5% del PIB. La diferencia, cercana a $3,4 billones, es el tamaño del ajuste que tendrán que absorber gobernaciones, alcaldías y los demás actores que formulan proyectos con estos recursos.
Cómo se reparte la inversión de $25,93 billones
De los $27,54 billones, $25,93 billones (94,2%) se destinan a inversión. El resto se divide en $964.000 millones para ahorro, a través del Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) y del Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales (FONPET), y $643.000 millones para administración y seguimiento del sistema.
La inversión, a su vez, se reparte así según la fuente:
Asignación para la Paz: $7,59 billones.
Inversión regional: $7,28 billones.
Asignaciones directas: $5,37 billones.
Inversión local: $3,21 billones.
Ciencia, Tecnología e Innovación (CTeI): $2,14 billones.
Las asignaciones directas son las que reciben los departamentos y municipios donde se explotan los recursos o por donde se transportan. La inversión regional financia proyectos de alcance departamental o de varios municipios, y la inversión local va a proyectos de los municipios. La asignación para la Paz se orienta a territorios priorizados, y la de CTeI financia proyectos de investigación, desarrollo e innovación, muchas veces con participación de universidades y empresas.
La reconstrucción tras el terremoto como prioridad
El primer objetivo que destaca Hacienda es la recuperación de las zonas afectadas por el sismo del 10 de agosto de 2026. El proyecto prioriza obras de infraestructura vial, servicios públicos, vivienda e instalaciones comunitarias, e incorpora la gestión del riesgo de desastres como criterio.
Para las pymes de las zonas afectadas, esto abre una ventana concreta; el comunicado no precisa qué regiones recibirán los recursos. Las obras de reconstrucción demandan proveedores locales de materiales, transporte de carga, alquiler de maquinaria, interventoría, diseño estructural y estudios de suelos. Una ferretería mayorista, un taller de prefabricados de concreto o una firma de ingeniería en un municipio afectado son ejemplos de negocios que podrían encontrar demanda si los proyectos se formulan y se aprueban a tiempo.
La reconstrucción ya tiene otras fuentes de apoyo. Los municipios y departamentos afectados han lanzado alivios propios, como los que reseñamos en la nota sobre el costo de la recuperación de Risaralda y en el resumen de las medidas del Decreto 1418 para empresas afectadas por el terremoto. Las regalías se sumarían a ese esfuerzo con obra pública.
Seguridad energética y regiones productoras
El segundo objetivo es articular las regalías con la política de seguridad energética. Hacienda habla de armonizar el aprovechamiento de los recursos naturales no renovables con la protección ambiental y social de los territorios.
En la práctica, los departamentos productores de hidrocarburos y minerales, como Meta, Casanare, Cesar, La Guajira o Santander, son los que más reciben por asignaciones directas. En esas regiones existe un tejido de pymes de servicios petroleros y mineros, transporte especializado, alimentación de campamentos, mantenimiento industrial y seguridad. Un proyecto financiado con regalías en esos territorios suele contratar obra civil y servicios locales, y la orientación hacia la seguridad energética podría favorecer proyectos de infraestructura de gas, electrificación rural o soluciones energéticas en zonas apartadas.
La fuente no detalla qué tipo de proyectos energéticos se priorizarán ni con qué montos, por lo que conviene seguir el trámite en el Congreso y las convocatorias que publiquen las entidades territoriales.
Menos dinero, más concentrado y con alianzas público-privadas
El tercer objetivo es la eficiencia. El Gobierno quiere concentrar los recursos en proyectos de mayor impacto territorial, promoviendo la concurrencia de fuentes de financiación y las alianzas público-privadas (APP).
Eso tiene una lectura directa para las pymes. Menos proyectos pequeños y más proyectos grandes suele traducirse en contratos de mayor cuantía que se adjudican a empresas o consorcios con capacidad financiera y experiencia acreditada. Una pyme de construcción que antes competía por obras municipales de bajo monto puede encontrarse con menos oportunidades directas, pero con más posibilidades como subcontratista o proveedora de un contratista principal.
La cofinanciación también cambia el juego. Si un proyecto combina regalías, presupuesto municipal y recursos privados, las exigencias de estructuración aumentan. Las empresas que sepan presentar propuestas técnicas sólidas, con costos claros y cumplimiento documental, tendrán ventaja.
Qué significa la caída del 11% para proveedores y contratistas locales
Una reducción de esta magnitud se siente con más fuerza en los municipios que dependen de las regalías para invertir, porque sus recursos propios son limitados. En esos lugares, la contratación con regalías mueve la economía local: la panadería que vende refrigerios a las cuadrillas, el hotel pequeño que aloja a los ingenieros, el taller que repara la maquinaria.
También hay que mirar la bolsa de CTeI. Con $2,14 billones para el bienio, sigue siendo una fuente relevante para pymes de base tecnológica, laboratorios y empresas agroindustriales que se asocian con universidades. Una empresa de alimentos en Huila que quiera desarrollar un nuevo proceso de transformación, o una pyme de software en Bucaramanga que trabaje con gobiernos locales, puede encontrar allí cofinanciación si se vincula a proyectos formulados por las entidades territoriales.
El contexto financiero tampoco ayuda. Con el Banco de la República subiendo su tasa a 12,25%, el capital de trabajo para ejecutar contratos públicos sale más caro, y los plazos de pago del Estado pesan más en la caja de una pyme.
Cómo prepararse antes de que se apruebe el presupuesto
El proyecto apenas inicia su trámite en el Congreso, y las cifras podrían cambiar. Aun así, las pymes que quieran aprovechar la inversión con regalías pueden adelantar trabajo desde ahora. Lo primero es identificar qué proyectos están en formulación en su departamento o municipio, consultando las secretarías de planeación y los planes de desarrollo territoriales.
Lo segundo es fortalecer la capacidad de contratar con el Estado: registro único de proponentes al día, estados financieros auditados, experiencia certificada y pólizas. Lo tercero es buscar alianzas. En un escenario de proyectos más grandes y concentrados, una pyme que se une en consorcio con otras o que se ofrece como proveedora de un contratista principal aumenta sus posibilidades.
Finalmente, para los negocios en zonas afectadas por el terremoto, conviene conocer de primera mano los planes de reconstrucción locales, como el apoyo de Cali a negocios afectados, y estar listos para participar en las obras que se financien con regalías. El detalle completo del proyecto puede consultarse en el comunicado del Ministerio de Hacienda.
Fuente principal: Ministerio de Hacienda y Crédito Público, "MinHacienda radica proyecto de Presupuesto de Regalías por $27,5 billones para el bienio 2027-2028", publicado el 2 de octubre de 2026.
Preguntas frecuentes sobre el presupuesto de regalías 2027-2028
¿Cuánto suma el presupuesto de regalías 2027-2028?
El proyecto radicado por el Ministerio de Hacienda suma $27,54 billones, equivalentes al 1,4% del PIB. La cifra todavía debe ser aprobada por el Congreso.
¿Cuánto bajan las regalías frente al bienio anterior?
Bajan 11,0% frente a los $30,96 billones del bienio 2025-2026, que equivalían al 1,5% del PIB. La diferencia ronda los $3,4 billones.
¿Qué porcentaje del presupuesto va a inversión?
El 94,2%, es decir, $25,93 billones. El resto se destina a ahorro y a la administración y seguimiento del sistema.
¿Cuánto se destina al ahorro?
Se destinan $964.000 millones al ahorro a través del Fondo de Ahorro y Estabilización (FAE) y del Fondo Nacional de Pensiones de las Entidades Territoriales (FONPET).
¿Cuál es la bolsa de inversión más grande?
La asignación para la Paz, con $7,59 billones, seguida de la inversión regional con $7,28 billones. Las asignaciones directas suman $5,37 billones y la inversión local $3,21 billones.
¿Cuánto hay para ciencia, tecnología e innovación?
El proyecto asigna $2,14 billones a Ciencia, Tecnología e Innovación para el bienio. Son recursos que pueden cofinanciar proyectos en los que participan universidades y empresas.
¿De dónde salen los recursos de regalías?
El 77,8% ($21,43 billones) proviene de ingresos corrientes del sistema. El 22,2% ($6,11 billones) corresponde a otros ingresos, principalmente rendimientos financieros.
¿Qué prioridad tiene la reconstrucción tras el terremoto?
Es uno de los tres objetivos principales del proyecto. Prioriza infraestructura vial, servicios públicos, vivienda e instalaciones comunitarias en las zonas afectadas por el sismo del 10 de agosto de 2026.
¿Qué oportunidades hay para las pymes?
Las pymes pueden participar como contratistas, subcontratistas o proveedoras de obras y servicios financiados con regalías. La reconstrucción y los proyectos regionales demandan materiales, transporte, maquinaria e ingeniería.
¿Por qué podría ser más difícil para una pyme contratar con regalías?
El Gobierno busca concentrar recursos en proyectos de mayor impacto y con alianzas público-privadas. Eso suele generar contratos más grandes y exigentes, en los que las pymes compiten mejor en consorcio o como proveedoras.
¿El presupuesto ya está aprobado?
No. El proyecto fue radicado el 1 de octubre de 2026 y debe surtir su trámite en el Congreso de la República, donde las cifras podrían ajustarse.



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