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Vendedora de una pequeña perfumería de barrio en Buenos Aires atiende a una clienta en un día de lluvia

Argentina: las ventas pyme del Día de la Madre caen 1,4% y suman cinco años en baja, según CAME

hace 3 días
9 min de lectura

La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme por el Día de la Madre bajaron 1,4% interanual a precios constantes. Solo indumentaria y librería crecieron, y las cuotas y promociones sostuvieron la venta a costa del margen.


Las ventas minoristas de las pymes argentinas por el Día de la Madre cayeron 1,4% interanual a precios constantes, según el balance que la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicó el 18 de octubre de 2026. Es la quinta caída interanual consecutiva para esa fecha, una de las más importantes del calendario del comercio. El dato importa a cualquier pyme que vende al consumidor final, en Argentina o en Colombia: muestra que una fecha comercial fuerte ya no alcanza para compensar un consumo cauteloso y que la venta se sostuvo con cuotas y promociones que recortaron el margen.


El informe de CAME, construido con un relevamiento a comercios minoristas pymes, mide las ventas a precios constantes, es decir, descontando el efecto de la inflación. Los valores del ticket promedio, en cambio, se reportan a precios corrientes y en pesos argentinos, la moneda de ese país. El ticket promedio general fue de $63.197 pesos argentinos. El comunicado oficial de CAME sobre las ventas del Día de la Madre 2026 no informa cuántos comercios fueron consultados ni en qué ciudades, por lo que las cifras deben leerse como una señal del pulso del comercio pyme y no como un censo.


Cinco años seguidos de caída en una fecha que debía salvar el mes

Para muchos comercios, el Día de la Madre funciona como un pequeño diciembre: una fecha que concentra regalos, mueve inventario y ayuda a cerrar el mes con mejores números. El balance de 2026 cuestiona esa idea. Ante la pregunta de cuánto incidió la fecha en las ventas mensuales, solo 9% de los comercios relevados la consideró clave para traccionar el mes. Un 39,9% le atribuyó un impacto moderado, 31,7% dijo que sumó pero no cambió el panorama y 19,3% afirmó que no tuvo impacto.


Frente a lo que esperaban, 51,3% de los comerciantes dijo que el resultado estuvo en línea con sus previsiones. Un 32,5% quedó por debajo de lo esperado (29,4% lo calificó como peor y 3,1% como mucho peor) y 16,2% quedó por encima (15,2% mejor y 1% mucho mejor). La lectura es clara: la mayoría ya llegó a la fecha con expectativas moderadas, y aun así uno de cada tres negocios no las alcanzó.


Los comentarios por rubro que recoge CAME coinciden en tres rasgos: la cautela del gasto familiar, presupuestos acotados y la dependencia de las cuotas y las promociones para sostener la actividad.


Cuatro rubros en rojo y dos que lograron crecer

El comportamiento por rubro muestra que la caída no fue pareja. Estos fueron los resultados que reporta CAME, con el ticket promedio en pesos argentinos a precios corrientes y la variación interanual a precios constantes.


Cosméticos y perfumería tuvo el ticket más alto, de $88.000, pero sus ventas bajaron 3,2%. Electrodomésticos, artefactos para el hogar y audio y video registró la mayor caída, de 3,6%, con un ticket de $72.581. Calzado y marroquinería cayó 2,2%, con un ticket de $67.332. Equipos periféricos, accesorios y celulares retrocedió 3,2%, con un ticket de $60.089.


Del otro lado, indumentaria creció apenas 0,1%, con un ticket de $55.416, y librería fue el rubro de mejor desempeño, con un alza de 3,4% y el ticket más bajo de la medición: $37.638.


El patrón tiene lógica para cualquier comerciante: los rubros con regalos de menor valor resistieron mejor que los de ticket alto. En electrodomésticos, según CAME, la demanda se volcó a pequeños electrodomésticos y líneas de menor valor unitario. En calzado, la gente buscó calzado de uso diario y marroquinería pequeña. En celulares y accesorios se movieron artículos complementarios y gadgets accesibles, como auriculares, fundas y relojes inteligentes. En librería, los títulos de cocina, desarrollo personal y las opciones de bajo costo. Y en indumentaria, las prendas livianas de temporada y la ropa deportiva.


Cuotas, descuentos y promociones: vender a costa del margen

El hallazgo más útil del informe para un dueño de negocio no está en la caída de 1,4%, sino en cómo se logró vender. CAME describe una fecha sostenida por la financiación y las rebajas, con un costo directo en la rentabilidad.


En electrodomésticos, la venta dependió de plazos extendidos y créditos personales. La falta de cuotas sin interés en algunos segmentos limitó la rotación de los artículos grandes, y los costos financieros y las bonificaciones recortaron sensiblemente los márgenes de ganancia unitarios. En calzado y marroquinería se ofrecieron 3 y 6 cuotas y rebajas de hasta 20%, en un marco de márgenes reducidos, y hubo restricciones por falta de margen disponible en las tarjetas de los clientes.


En indumentaria se aplicaron promociones agresivas, como 2x1 y 3x2 en remeras (camisetas), rebajas de hasta 20%, cuotas sin interés y promociones bancarias, que redujeron sensiblemente los márgenes unitarios. En celulares y accesorios, los descuentos por pago de contado y las 3 y 6 cuotas sin interés cerraron ventas, pero también redujeron el margen. En ese rubro, CAME menciona además la competencia de productos importados. En librería, las promociones con tarjetas, las rebajas de las editoriales y los costos de las plataformas de cobro achicaron el margen operativo.


Para una pyme, esto significa que el volumen vendido puede esconder un problema: si cada venta deja menos ganancia, una fecha con ventas estables puede terminar con menos caja disponible que el año anterior.


La lluvia y el canal digital cambiaron el recorrido del comprador

El informe también registra un factor que cualquier tendero conoce bien: el clima. Según CAME, las precipitaciones en el Área Metropolitana de Buenos Aires y en el interior dificultaron la afluencia a los locales de cosméticos y perfumería. En librería, las condiciones climáticas adversas incidieron de manera dispar en la concurrencia a los locales y muchos consumidores se volcaron al comercio electrónico.


En electrodomésticos, los canales digitales mostraron un dinamismo superior al de los locales tradicionales. Es decir, en al menos dos rubros, el negocio que tenía una vitrina en línea funcionando pudo capturar ventas que el local a la calle perdió.


Este punto conecta con otra medición reciente de la misma entidad: en septiembre, CAME reportó que el canal en línea de las tiendas pyme crecía con más fuerza que la venta total, como se explicó en la nota sobre las ventas minoristas pyme de Argentina en septiembre y el avance del canal online. La fecha de la madre confirma la tendencia: el canal digital ya no es un complemento, sino un seguro frente a días de lluvia, cierres o menor tránsito en la calle.


Lo que una fecha comercial ya no resuelve

El dato de que solo 9% de los comercios vio la fecha como clave para el mes deja una lección que va más allá de Argentina. Muchas pymes planifican compras e inventario alrededor del calendario: Día de la Madre, Amor y Amistad, temporada escolar, Halloween, Black Friday, Navidad. Cuando el consumo está débil, esas fechas mueven menos de lo que el comerciante espera y el inventario comprado para la ocasión puede quedarse en bodega.


Una perfumería de barrio, por ejemplo, puede tener el ticket más alto de la temporada y aun así vender menos unidades. Una tienda de calzado puede llenar el local con promociones y descubrir al cierre que el descuento se comió la ganancia. Una papelería o librería, en cambio, puede salir mejor librada si tiene productos de bajo costo y una tienda virtual que funcione cuando el cliente no quiere salir.


Qué pueden aprender las pymes colombianas antes de la temporada de fin de año

El comercio colombiano se acerca a su temporada más fuerte, con Halloween, Black Friday y Navidad en el calendario. El caso argentino ofrece varias lecciones concretas, sin que eso signifique que los dos mercados estén en la misma situación.


La primera es medir el ticket promedio y el margen por venta, no solo el total facturado. Si una tienda de ropa en Cali o una distribuidora de electrodomésticos en Barranquilla depende de cuotas y descuentos para cerrar ventas, conviene calcular antes cuánto margen se puede ceder sin vender a pérdida.


La segunda es tener listo el canal digital. En Argentina, los consumidores se pasaron al comercio electrónico cuando la lluvia les impidió ir al local. En Colombia, el reporte del DANE sobre ventas del comercio minorista y el auge del comercio electrónico muestra que ese canal también gana espacio. Un catálogo en línea, pagos digitales y una respuesta rápida por mensajería pueden marcar la diferencia en una temporada lluviosa.


La tercera es no sobredimensionar la fecha. Las grandes jornadas de descuentos pueden mover el consumo, como lo midió el Banco Central de Chile en su análisis sobre el efecto del CyberDay y el Black Friday en el consumo de los hogares, pero el inventario debería planearse con datos de ventas propias y no solo con la ilusión del calendario.


Cómo preparar la próxima fecha comercial sin sacrificar el margen

Antes de comprar mercancía o lanzar una promoción para la próxima temporada, un comercio puede hacerse estas preguntas:


  • ¿Cuánto fue mi ticket promedio en la misma fecha del año pasado y cuánto margen dejó cada venta?

  • ¿Qué porcentaje de descuento o cuántas cuotas puedo ofrecer sin vender por debajo del costo, incluyendo comisiones de tarjetas y plataformas de cobro?

  • ¿Tengo productos de menor valor unitario para el cliente que llega con presupuesto ajustado?

  • ¿Mi tienda virtual o mi canal de mensajería pueden recibir pedidos si llueve o baja el tránsito en el local?

  • ¿Qué parte del inventario de temporada puedo vender después de la fecha sin rematarlo?


Estas preguntas no requieren software costoso: basta con revisar las ventas del año anterior, el costo de cada producto y las comisiones de los medios de pago.


Un consumo cauteloso que obliga a vender con más precisión

El balance de CAME retrata un comercio pyme que vende, pero gana menos por cada venta, y un consumidor que compra regalos más pequeños, busca financiación y se mueve al canal digital cuando el clima no acompaña. Para una pyme colombiana, la oportunidad está en anticiparse: definir el margen mínimo aceptable, preparar una oferta de bajo valor para el cliente cauteloso y tener el canal en línea listo antes de la temporada, no durante ella.


La medición de CAME sobre la quinta caída consecutiva en el Día de la Madre es un recordatorio de que, en tiempos de consumo débil, gana el comercio que conoce sus números y no el que más descuenta.


Fuente principal: Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), "Las ventas por el Día de la Madre 2026 bajaron 1,4% interanual", publicado el 18 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre las ventas pyme del Día de la Madre en Argentina

¿Cuánto cayeron las ventas pyme del Día de la Madre 2026 en Argentina?

Según CAME, las ventas minoristas pymes por el Día de la Madre bajaron 1,4% interanual a precios constantes. Es la quinta caída interanual consecutiva para esa fecha.


¿Qué es CAME?

CAME es la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, el gremio que agrupa a cámaras y federaciones de pymes de Argentina. Publica mediciones periódicas de las ventas del comercio minorista pyme.


¿Cuál fue el ticket promedio del Día de la Madre 2026?

El ticket promedio general fue de $63.197 pesos argentinos, a precios corrientes. El más alto fue el de cosméticos y perfumería ($88.000) y el más bajo, el de librería ($37.638).


¿Qué rubros crecieron en ventas?

Solo dos rubros crecieron: librería, con un alza de 3,4%, e indumentaria, con un avance de 0,1%. Los otros cuatro rubros relevados registraron caídas.


¿Qué rubro tuvo la mayor caída?

Electrodomésticos, artefactos para el hogar y audio y video cayó 3,6%, la mayor baja de la medición. La demanda se concentró en pequeños electrodomésticos y productos de menor valor.


¿Qué tan importante fue la fecha para las ventas del mes?

Solo 9% de los comercios relevados la consideró clave para el mes. Un 39,9% habló de impacto moderado, 31,7% dijo que sumó sin cambiar el panorama y 19,3% no notó impacto.


¿Los comercios cumplieron sus expectativas?

Para 51,3% el resultado fue igual a lo esperado, para 32,5% estuvo por debajo y para 16,2% por encima, según CAME.


¿Cómo sostuvieron las ventas los comercios argentinos?

Con cuotas, descuentos y promociones, como planes de 3 y 6 cuotas, rebajas de hasta 20% y ofertas 2x1 y 3x2. CAME advierte que estas herramientas redujeron los márgenes de ganancia.


¿Qué papel tuvo el comercio electrónico?

En electrodomésticos, los canales digitales tuvieron más dinamismo que los locales tradicionales, y en librería muchos consumidores se volcaron a la venta en línea por las lluvias.


¿Cuántos comercios participaron en el relevamiento?

El comunicado de CAME no informa el tamaño de la muestra ni las ciudades consultadas. Indica que se trata de un relevamiento a comercios minoristas pymes.


¿Qué puede aprender una pyme colombiana de este balance?

Que conviene medir el margen por venta y no solo el total facturado, preparar el canal digital antes de la temporada y planear el inventario con datos propios en lugar de confiar solo en el calendario comercial.


¿Qué riesgo tienen las promociones agresivas en temporada?

Pueden sostener el volumen pero dejar menos ganancia por cada venta, sobre todo si se suman comisiones de tarjetas y plataformas de cobro. Una fecha con ventas estables puede cerrar con menos caja que el año anterior.

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