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Dueño de una ferretería del interior de Uruguay atiende a un cliente mientras un empleado ordena estanterías.

Uruguay: la informalidad baja a 21,0% y el desempleo se mantiene en 7,1%

hace 19 horas
7 min de lectura

Según la Encuesta Continua de Hogares del Instituto Nacional de Estadística de Uruguay, en setiembre de 2026 el no registro en la seguridad social cayó 1,3 puntos en un año, aunque en el interior sigue en 24,8%, frente a 15,2% en Montevideo.


La informalidad laboral en Uruguay, medida como el porcentaje de ocupados que no aportan a la seguridad social, bajó a 21,0% en setiembre de 2026, 1,3 puntos porcentuales menos que un año antes, según el boletín técnico de Actividad, Empleo y Desempleo que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el 23 de octubre con datos de la Encuesta Continua de Hogares (ECH). En el mismo mes, la tasa de desempleo se ubicó en 7,1%, igual que en setiembre de 2025. Para las pymes, el dato importa por dos razones: más trabajadores formales significan más consumidores con ingreso estable y menos competencia desleal de negocios que no pagan aportes.


La mejora, sin embargo, no es pareja en el territorio. En Montevideo, el no registro en la seguridad social es de 15,2%, mientras que en el interior del país llega a 24,8%. Es decir, uno de cada cuatro ocupados del interior trabaja sin aportes, frente a unos 15 de cada 100 en la capital, aunque el desempleo es exactamente el mismo en ambas regiones: 7,1%.


El resto de los indicadores muestra un mercado laboral estable, con un leve retroceso frente al año anterior. La tasa de actividad fue de 64,1% y la de empleo, de 59,6%, con caídas de 0,2 y 0,3 puntos porcentuales, respectivamente, frente a setiembre de 2025.


La informalidad cae aunque el empleo no crece

El dato más llamativo del boletín es que la formalización avanza en un mes en que el empleo no crece. Que la tasa de empleo baje 0,3 puntos y que, al mismo tiempo, el no registro caiga 1,3 puntos sugiere que la mejora proviene de un cambio en la calidad de los puestos más que de la creación de nuevos empleos. El INE no atribuye una causa a esta evolución, por lo que conviene leerla como una tendencia a confirmar en los próximos meses.


La medición en trimestres móviles, que suaviza las variaciones de un solo mes, apunta en la misma dirección. Entre julio y setiembre de 2026, el no registro promedió 21,0%, frente a 22,0% en el mismo trimestre de 2025. El subempleo, que mide a quienes trabajan menos horas de las que desearían, bajó de 9,6% a 8,9%. En cambio, el desempleo del trimestre subió de 6,9% a 7,1%, y la actividad y el empleo retrocedieron dos décimas cada uno.


Vale la pena precisar qué mide este indicador. El boletín del INE no habla de informalidad, sino del porcentaje de ocupados que no están registrados en la seguridad social, es decir, que no aportan a la seguridad social ni tienen la cobertura que esta da. Ese no registro es la medida que se usa habitualmente para hablar de informalidad laboral en Uruguay. Por eso, una baja en este indicador significa que una mayor proporción de quienes trabajan cuenta con esa protección, algo que también beneficia a las empresas que compiten cumpliendo sus obligaciones.


En el dato mensual de setiembre, el subempleo fue de 8,8% en todo el país, con 7,9% en Montevideo y 9,5% en el interior. Otra vez, el interior muestra peores indicadores de calidad del empleo que la capital.


Montevideo y el interior: dos mercados laborales distintos

La comparación regional es la más útil para una pyme que decide dónde abrir un local o contratar personal. En Montevideo, la tasa de actividad fue de 65,4% y la de empleo, de 60,7%. En el interior, de 63,3% y 58,8%. El desempleo, como se dijo, es de 7,1% en ambos casos.


La diferencia está en la formalidad. Un comercio del interior compite con una proporción mayor de negocios y trabajadores que no aportan a la seguridad social, lo que puede presionar sus precios y sus costos laborales relativos. Para una ferretería de una capital departamental, una peluquería o un taller mecánico, competir con quien no paga aportes es una desventaja diaria que no aparece en los balances, pero sí en las ventas.


Al mismo tiempo, la brecha muestra dónde hay espacio para crecer. Los servicios contables, las empresas de software de gestión y las consultoras que ayudan a formalizar negocios tienen en el interior un mercado más amplio. Y la administración tributaria uruguaya ya mostró interés en las pequeñas empresas, como explicamos en la nota sobre el primer plan de cumplimiento tributario de la DGI.


Jóvenes y mujeres, los grupos con más desempleo

El boletín del INE también desagrega los datos por sexo y edad. Entre los hombres, la tasa de desempleo fue de 5,8%, y entre las mujeres, de 8,6%. La tasa de actividad masculina fue de 70,7% y la femenina, de 58,0%, una brecha de casi 13 puntos.


Por edades, el desempleo es mucho más alto entre los jóvenes de 14 a 24 años, con 21,6%, y baja a 9,2% entre los 25 y 29 años. A partir de los 35 años se ubica por debajo de 5%: 4,5% entre los 35 y 44 años, y 3,8% tanto entre los 45 y 54 como entre los 55 y 64 años.


Para un empleador, estos números tienen una lectura práctica. Un restaurante, un call center o una tienda de ropa que busca personal joven encontrará una oferta amplia de candidatos, y programas de primer empleo o de formación pueden ser una forma de atraer talento a bajo costo. Para cargos que exigen experiencia, en cambio, el mercado está más ajustado y retener a los empleados actuales se vuelve más importante.


Cómo se mide y qué dicen las transiciones entre meses

La ECH usa desde julio de 2021 un panel rotativo mensual con seis grupos de rotación, en el que cada hogar participa durante seis meses. Esto permite al INE seguir a las mismas personas de un mes a otro y medir cómo cambian de situación.


Según el boletín, el 97,5% de quienes estaban ocupados en agosto seguían ocupados en setiembre. De los desocupados de agosto, el 62,5% seguía sin empleo y el 18,4% consiguió trabajo. Entre los inactivos, el 95,0% se mantuvo en esa condición. Son datos que muestran un mercado con poca rotación: quien tiene empleo tiende a conservarlo, pero quien lo perdió tarda en volver.


Para una pyme, esto sugiere que los trabajadores con experiencia que hoy están ocupados difícilmente estén buscando cambiar de empleo, lo que encarece atraerlos. El detalle completo de las series está disponible en el portal del INE de Uruguay.


Lo que pueden aprender las pymes colombianas de Uruguay

Colombia tiene una informalidad laboral muy superior a la uruguaya, como muestra el último boletín del DANE que reseñamos en la nota sobre la informalidad en las microempresas colombianas. La comparación sirve para dimensionar el reto: en Uruguay, incluso en el interior, la informalidad es de alrededor de un cuarto de los ocupados.


Uruguay cuenta desde hace años con regímenes simplificados para pequeños contribuyentes, como el monotributo, y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) ha propuesto este tipo de herramientas para la región, como contamos en la nota sobre la propuesta de monotributos de la CEPAL. La lección uruguaya también incluye una advertencia: aun con buenos indicadores nacionales, la brecha entre la capital y el resto del país persiste, algo que en Colombia se ve entre Bogotá y muchas regiones.


Para un empresario colombiano, el caso refuerza una idea: formalizarse no solo es una obligación, también es una ventaja cuando el mercado premia a quienes cumplen, porque los clientes formales, las empresas grandes y el Estado prefieren proveedores que puedan facturar y demostrar aportes.


Cómo usar estos datos en las decisiones de su negocio

Las cifras del INE no son solo estadística. Una pyme que opera en Uruguay, o que piensa exportar o abrir operaciones allí, puede usarlas para tomar decisiones concretas:


  • ¿Su negocio compite en el interior, donde el no registro llega a 24,8%, o en Montevideo, donde es de 15,2%?

  • ¿Necesita personal joven, donde el desempleo es de 21,6%, o con experiencia, donde el mercado está más ajustado?

  • ¿Sus precios reflejan el costo de los aportes frente a competidores informales?

  • ¿Puede ofrecer a sus clientes la ventaja de facturar y operar formalmente?


El siguiente boletín mensual del INE dirá si la caída de la informalidad se sostiene o si fue un dato puntual. Seguir esa serie, junto con la de desempleo, permite anticipar cambios en el consumo y en la disponibilidad de trabajadores. El boletín de setiembre del INE es el punto de partida para hacerlo.


Fuente principal: Instituto Nacional de Estadística (INE) de Uruguay, “Boletín Técnico: Actividad, Empleo y Desempleo” (Encuesta Continua de Hogares, setiembre 2026), publicado el 23 de octubre de 2026.


Preguntas frecuentes sobre la informalidad y el desempleo en Uruguay

¿Cuál es la tasa de informalidad en Uruguay en setiembre de 2026?

El no registro en la seguridad social, que se usa como medida de informalidad, fue de 21,0% de los ocupados, según el INE.


¿Cuánto bajó la informalidad frente a 2025?

Bajó 1,3 puntos porcentuales frente a setiembre de 2025.


¿Cuál fue la tasa de desempleo en Uruguay en setiembre de 2026?

Fue de 7,1%, igual que en setiembre de 2025 y similar a la del mes anterior.


¿Cuál es la diferencia de informalidad entre Montevideo y el interior?

En Montevideo el no registro es de 15,2% y en el interior llega a 24,8%, aunque el desempleo es de 7,1% en ambas regiones.


¿Cuáles fueron las tasas de actividad y empleo?

La tasa de actividad fue de 64,1% y la de empleo de 59,6%, con caídas de 0,2 y 0,3 puntos porcentuales frente a setiembre de 2025.


¿Cuál es el desempleo de los jóvenes en Uruguay?

Entre los jóvenes de 14 a 24 años el desempleo fue de 21,6% en setiembre de 2026.


¿Cómo es el desempleo de hombres y mujeres?

La tasa de desempleo fue de 5,8% entre los hombres y de 8,6% entre las mujeres.


¿Qué es el subempleo y cuánto fue?

Es la situación de quienes trabajan menos horas de las que desearían; en setiembre fue de 8,8% en todo el país, con 7,9% en Montevideo y 9,5% en el interior.


¿Qué muestra el trimestre móvil de julio a setiembre?

El no registro bajó de 22,0% a 21,0% y el subempleo de 9,6% a 8,9%, mientras el desempleo subió de 6,9% a 7,1% frente al mismo trimestre de 2025.


¿De dónde salen estos datos?

De la Encuesta Continua de Hogares del INE de Uruguay, que desde julio de 2021 usa un panel rotativo mensual en el que cada hogar participa seis meses.


¿Por qué le importa a una pyme la caída de la informalidad?

Porque amplía la base de consumidores con ingreso estable y reduce la competencia de negocios que no pagan aportes a la seguridad social.


¿Qué pueden aprender las pymes colombianas de Uruguay?

Que es posible reducir la informalidad a niveles cercanos a un quinto de los ocupados, aunque persisten brechas entre la capital y el resto del país.

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