top of page
Transportista carga diésel en su camión de fletes en una estación de servicio de Montevideo.

Uruguay mantiene sin cambios los combustibles en noviembre y evita un alza de 31,3 % en el gasoil

hace 5 días
8 min de lectura

El Ministerio de Industria, Energía y Minería de Uruguay informó que nafta, gasoil y supergás conservan su precio desde el 1 de noviembre, aunque la paridad de importación calculada por la URSEA indicaba subir el gasoil 50S en 31,3 %.


El Poder Ejecutivo de Uruguay decidió mantener sin cambios los precios de venta al público de todos los combustibles durante noviembre de 2026, según informó el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) el 30 de octubre. Desde el 1 de noviembre, la nafta súper sigue en $90,45 por litro, el gasoil 50S en $62,79 por litro y el supergás en $93,56 por kilogramo (valores en pesos uruguayos). La decisión importa a las pequeñas y medianas empresas porque el gasoil es uno de los costos más sensibles para el transporte de carga, el agro y la distribución, y porque los cálculos oficiales de referencia indicaban un aumento de 31,3 % en ese combustible que finalmente no se aplicó.


De acuerdo con el comunicado del MIEM, sin esta medida los precios de referencia habrían implicado aumentos de aproximadamente $3 por litro en las gasolinas y de $20 por litro en el gasoil 50S. El Gobierno presenta la decisión como la continuación de la estrategia de amortiguación que aplica desde abril.


Los precios máximos que rigen desde el 1 de noviembre

El MIEM fijó como precios máximos de venta al público los mismos valores que estaban vigentes en octubre. La nafta súper se mantiene en $90,45 por litro, el gasoil 50S en $62,79 por litro y el supergás, que es el gas licuado de petróleo (GLP) envasado que usan hogares y muchos comercios de comida, en $93,56 por kilogramo. El comunicado aclara que los demás combustibles también conservan sus precios.


Para una empresa uruguaya, esto significa que el presupuesto de combustible de noviembre puede calcularse con las mismas tarifas del mes anterior. No es un dato menor: en octubre sí hubo un ajuste al alza en nafta y gasoil, aunque menor al que indicaban los precios de referencia, como contó PYME NOTICIAS en su nota sobre el aumento del gasoil y la nafta súper en octubre. Noviembre, en cambio, es un mes de pausa.


Qué decía la paridad de importación y por qué la brecha es tan grande

Uruguay fija los precios de los combustibles con una metodología que toma como base el Precio de Paridad de Importación (PPI), que según el MIEM es el precio estimado del combustible en la planta de distribución de ANCAP. Con esa referencia, la Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua (URSEA) calcula unos precios de venta al público de referencia, que suman además los costos de distribución, los impuestos y un factor de ajuste o estabilización.


Según el MIEM, aplicar esos precios de referencia en noviembre habría significado un aumento de 3,3 % en las gasolinas y de 31,3 % en el gasoil 50S. La diferencia entre ambos productos es notable: mientras el alza de la nafta era moderada, la del gasoil equivalía a unos $20 por litro sobre un precio actual de $62,79. Ese es el tamaño del costo que, por ahora, no se traslada a quienes compran combustible.


La lectura para un empresario es doble. Por un lado, hay alivio inmediato. Por otro, la brecha entre el precio vigente y la referencia internacional no desaparece por decisión administrativa: queda pendiente y depende de cómo evolucionen el petróleo y las finanzas de la empresa estatal de combustibles.


El Decreto 130/025 y la excepción vigente desde abril

La metodología de fijación de precios se rige por el Decreto N° 130/025. Su artículo 5 permite suspender de manera transitoria el mecanismo de ajuste, por decisión fundada, cuando existan condiciones excepcionales en el mercado. El MIEM explica que esa excepción se aplica desde abril por el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el equilibrio del sistema de precios.


Cada mes, el Poder Ejecutivo y la Administración Nacional de Combustibles, Alcohol y Pórtland (ANCAP), que refina combustibles y abastece el mercado uruguayo, evalúan escenarios de precios a partir de la evolución proyectada del petróleo y sus derivados, el impacto en las proyecciones financieras de ANCAP y las condiciones necesarias para garantizar el abastecimiento. El comunicado señala que la capacidad de refinación de ANCAP contribuye a sostener la estrategia de amortiguación.


En la práctica, esto quiere decir que la decisión no es permanente. Se revisa mes a mes. Una pyme que planifique compras o firme contratos de transporte para diciembre o el primer trimestre de 2027 no tiene garantizado que los precios sigan congelados, y la brecha de referencia sugiere que el riesgo de ajuste existe, sobre todo en el gasoil.


A quiénes alivia más la decisión en noviembre

El gasoil 50S es un combustible clave para camiones, buses, maquinaria agrícola y vehículos de reparto. Por eso, los sectores que más se benefician de que no suba son los que dependen de mover mercadería o de operar equipos pesados.


Una transportadora pequeña con una flota de camiones que hacen rutas entre el interior y Montevideo es el ejemplo más claro. Si el precio de referencia se hubiera aplicado, cada litro habría costado unos $20 más. Para una empresa que factura fletes con tarifas cerradas, ese aumento habría reducido el margen de inmediato, sin posibilidad de trasladarlo a sus clientes hasta renegociar.


En el agro, los productores y contratistas que realizan labores con tractores y cosechadoras también ganan previsibilidad para presupuestar sus costos. Y en la distribución urbana, desde mayoristas de alimentos hasta empresas de mensajería, el costo por entrega se mantiene estable.


El supergás congelado en $93,56 por kilogramo es una buena noticia para restaurantes, panaderías, rotiserías y otros negocios de comida que cocinan con garrafas. Para ellos, el gas es un insumo directo de producción y no solo un gasto de logística.


Cómo leer la pausa sin confiarse

El congelamiento de noviembre da tranquilidad de corto plazo, pero conviene que las pymes uruguayas lo usen para prepararse y no para posponer decisiones. La experiencia de octubre, cuando sí hubo ajuste, muestra que el Gobierno combina meses de alza moderada con meses de pausa según las condiciones del mercado y la situación de ANCAP.


Un chequeo práctico para el mes puede incluir estos puntos:


  • Calcular cuánto aumentaría su costo mensual si el gasoil subiera una parte de los $20 por litro de brecha que hoy muestra la referencia de la URSEA.

  • Revisar los contratos de flete, distribución o servicios con precio fijo y verificar si tienen cláusulas de ajuste por combustible.

  • Evaluar si conviene adelantar compras de combustible o de garrafas cuando el precio es conocido y estable.

  • Seguir cada fin de mes el anuncio del MIEM, que es el que confirma si el precio cambia el día 1.

  • Revisar rutas, cargas y mantenimiento de vehículos para reducir el consumo por kilómetro.


Ninguno de estos pasos requiere inversiones grandes, pero sí ordenar la información de costos. Una empresa que conoce cuánto gasta en combustible por servicio prestado puede responder mucho mejor a un ajuste que llegue con poco aviso.


Qué significa para las pymes colombianas y qué pueden aprender

Colombia también vive un debate permanente sobre el precio del diésel, conocido localmente como ACPM, y sobre la diferencia entre el precio interno y el internacional. Ese tema se ha seguido en PYME NOTICIAS, por ejemplo, en el análisis sobre la brecha del diésel y los costos de transporte de las pymes y en la nota sobre los precios del ACPM y la gasolina en octubre.


El caso uruguayo deja tres aprendizajes útiles. El primero es la transparencia del cálculo: en sus comunicados mensuales, el Gobierno informa cuánto debería subir el combustible según la paridad de importación y cuánto decidió subir en realidad. Eso permite a cualquier empresa medir la brecha que se acumula y anticipar presiones futuras. Para un empresario colombiano, la lección es buscar ese mismo tipo de dato en su país y no quedarse solo con el precio de surtidor.


El segundo aprendizaje es que una pausa en el precio no equivale a una reducción del costo de fondo. Si la referencia internacional sigue por encima del precio interno, en algún momento alguien asume la diferencia, sea la empresa estatal, el fisco o el consumidor. Las pymes colombianas que dependen del diésel, como transportadores, cultivadores o distribuidores, deberían incluir en su planeación escenarios de ajuste aunque el precio se mantenga por varios meses.


El tercero es contractual. Las empresas que venden servicios de transporte o logística, tanto en Uruguay como en Colombia, se protegen mejor si sus contratos incluyen fórmulas de ajuste ligadas al precio oficial del combustible. Esa práctica reduce discusiones con los clientes cuando el precio cambia y evita que todo el golpe caiga sobre el margen del prestador.


Lo que viene: revisión mensual con ANCAP

El MIEM no anticipó cuál será la decisión para diciembre. Lo que sí deja claro el comunicado es el procedimiento: el Poder Ejecutivo y ANCAP revisan cada mes los escenarios de precios, las proyecciones financieras de la empresa estatal y el abastecimiento, y con base en eso definen el margen para amortiguar las variaciones internacionales y los precios del mes siguiente.


Para una pyme, la recomendación es tratar noviembre como un mes de margen extra para ordenar costos. Las empresas que usan este tiempo para revisar contratos, rutas y consumos llegarán mejor preparadas si el próximo anuncio trae un aumento. Las que no lo hagan quedarán expuestas a un cambio que, según las cifras de la propia URSEA, podría ser significativo en el gasoil.


También vale la pena consultar de forma periódica la sección de noticias del MIEM, donde se publican los anuncios mensuales de precios y las explicaciones de cada decisión.


Fuente principal: Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) de Uruguay, "Los precios de los combustibles se mantienen sin cambios en noviembre", publicado el 30 de octubre de 2026. Información complementaria: sección de noticias del MIEM en gub.uy y sitio institucional de ANCAP (ancap.com.uy).


Preguntas frecuentes sobre los precios de combustibles en Uruguay en noviembre

¿Cuánto cuesta el gasoil en Uruguay en noviembre de 2026?

El gasoil 50S tiene un precio máximo de venta al público de $62,79 por litro desde el 1 de noviembre de 2026, el mismo valor de octubre, según el MIEM.


¿Cuál es el precio de la nafta súper en noviembre?

La nafta súper se mantiene en $90,45 por litro en noviembre de 2026, de acuerdo con el comunicado del Ministerio de Industria, Energía y Minería.


¿Subió el supergás en noviembre?

No. El supergás, que es el gas licuado de petróleo envasado, se mantiene en $93,56 por kilogramo durante noviembre de 2026.


¿Cuánto debía subir el gasoil según la paridad de importación?

Según los precios de referencia calculados por la URSEA a partir de la paridad de importación, el gasoil 50S debía subir 31,3 %, lo que equivale a unos $20 por litro.


¿Cuánto debían subir las gasolinas según la referencia?

Las gasolinas debían aumentar 3,3 %, aproximadamente $3 por litro, según los cálculos de referencia de la URSEA citados por el MIEM.


¿Qué norma permite al Gobierno no aplicar el ajuste?

El artículo 5 del Decreto N° 130/025 permite suspender transitoriamente el mecanismo de ajuste, por decisión fundada, cuando hay condiciones excepcionales en el mercado.


¿Desde cuándo Uruguay aplica esta excepción?

El MIEM indica que la excepción se aplica desde abril de 2026, por el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre el equilibrio del sistema de precios.


¿El congelamiento de precios es permanente?

No. El Poder Ejecutivo y ANCAP evalúan cada mes los escenarios de precios, las finanzas de ANCAP y el abastecimiento antes de decidir el precio del mes siguiente.


¿Qué es la URSEA?

La Unidad Reguladora de Servicios de Energía y Agua es el organismo uruguayo que calcula los precios de referencia de los combustibles con base en la paridad de importación.


¿Qué sectores se benefician más de que el gasoil no suba?

Los más beneficiados son el transporte de carga y pasajeros, el agro, la distribución y los servicios de reparto, que dependen del gasoil para operar sus vehículos y equipos.


¿Qué debería revisar una pyme uruguaya ante esta decisión?

Conviene que calcule el impacto de un posible ajuste futuro del gasoil, revise si sus contratos tienen cláusulas de ajuste por combustible y siga cada fin de mes el anuncio del MIEM.


¿Qué pueden aprender las pymes colombianas del caso uruguayo?

Que una pausa en el precio no elimina la brecha con la referencia internacional, por lo que es prudente planear escenarios de ajuste e incluir fórmulas de actualización por combustible en los contratos.

Comentarios


bottom of page